ESPAÑA TIENE REACTORES
NUCLEARES SIMILARES A LOS DE FUKUSHIMA
España es el único país de la Unión
Europea (UE) en el que operan reactores nucleares de
agua en ebullición, el mismo tipo que utiliza la
instalación japonesa de Fukushima, la cual está sufriendo varios
problemas tras el terremoto y el tsunami que asolaron el noreste de
Japón el pasado viernes.
Se trata de las plantas de
Cofrentes (Valencia), inaugurada en 1984, y
Santa María de Garoña (Burgos),
que entró en servicio en 1971, el mismo año que empezó a operar la
mencionada planta de Japón.
En Europa, pero fuera de la UE,
Suiza cuenta también con dos centrales nucleares de agua en
ebullición, una tecnología diseñada por la compañía General Electric
en los años cincuenta y alternativa a los reactores de agua a
presión, más habituales. "No hay ninguna indicación de que una
tecnología sea más segura que la otra", afirmó este lunes un alto
funcionario europeo del sector, que insistió en que el hecho de que
el accidente de Japón se haya producido en una central de agua en
ebullición no quiere decir que ese
modelo sea más peligroso.
Respecto a la antigüedad de las
instalaciones, este experto recordó que la central de
Fukushima tenía un periodo de funcionamiento estimado en un
principio en 40 años, por lo que vencía precisamente en 2011. En
España, la central de Garoña, con la misma edad, tiene previsto su
cierre en 2013.
Esta fuente indicó que las licencias de las centrales en Europa se
conceden habitualmente por un máximo de
entre 30 y 40 años, con
posibilidad de prolongarlas. Actualmente, los expertos
internacionales barajan la cifra de 60 años como tope y estudian las
posibilidades de ir más allá, señaló.
Falta de electricidad
Según recordó el experto, el problema en Fukushima fue la falta
de electricidad para mantener los sistemas de refrigeración
operativos, primero por el fallo de las fuentes usadas normalmente y
luego por el de los generadores
diesel de emergencia, que sólo funcionaron durante
alrededor de una hora, presuntamente a causa del tsunami posterior
al seísmo.
Las centrales europeas, según explicó, también tienen en su mayoría
sistemas diesel para generar electricidad en caso de problemas,
aunque algunas también están conectadas a otras plantas -por ejemplo
de combustión de gas- que pueden facilitarles energía. Según este
experto, uno de los asuntos que los Veintisiete estudiarán en la
reunión extraordinaria que
mantendrán este martes es la preparación de las infraestructuras
europeas ante una caída masiva en la red eléctrica, tal y como
sucedió en Japón con el terremoto. Fuente
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