CONOCE QUÉ ES EL POLVO CÓSMICO
Nuevas observaciones del Observatorio Espacial Herschel
revelan que una estrella en explosión expulsó el equivalente a entre
160 mil y 230 mil masas terrestres de polvo nuevo. Esta enorme
cantidad sugiere que las estrellas en explosión, conocidas como
supernovas, son la respuesta al viejo misterio de qué suministró el
polvo a los inicios del universo.
"Este descubrimiento ilustra la potencia de abordar un problema
en astronomía con distintas longitudes de onda de la luz", dice Paul
Goldsmith, científico del proyecto Herschel de la NASA en el
Laboratorio de Propulsión a Chorro en Pasadena, California, que no
es parte del estudio actual. "El ojo de Herschel para luz infrarroja
de longitud de onda más larga nos ha dado nuevas herramientas para
abordar un profundo misterio cósmico". Herschel está liderado por
la Agencia Espacial Europea con importantes contribuciones de la
NASA.
El polvo cósmico está hecho de varios
elementos, tales como carbono, oxígeno, hierro y otros átomos más
pesados que el hidrógeno y el helio. Es el material del que se
forman los planetas y las personas, y es esencial para la formación
estelar. Estrellas como nuestro Sol producen trozos de polvo
conforme envejecen, disparando nuevas generaciones de estrellas y
planetas que las orbitan.
Los astrónomos se han preguntado desde hace décadas cuánto polvo
se creó en los inicios del universo. Por entonces, las estrellas
similares al Sol no habían estado el tiempo suficiente en los
alrededores para producir las enormes cantidades de polvo observadas
en las lejanas y antiguas galaxias. Las supernovas, por otra parte,
son las explosiones de estrellas masivas que no viven mucho.
Las nuevas observaciones de Herschel son la mejor prueba hasta el
momento de que las supernovas son, de hecho, las máquinas de
creación de polvo de los inicios del cosmos.
"La Tierra en la que vivimos está hecha casi por completo de
materiales creados dentro de una estrella", explica la investigadora
principal del proyecto de investigación, Margaret Meixner del
Instituto de Ciencia del Telescopio Espacial en Baltimore, Maryland.
"Ahora tenemos una medida directa de cómo las supernovas enriquecen
el espacio con elementos que se condensan en el polvo que es
necesario para las estrellas, planetas y vida".
El estudio, que aparece en el ejemplar del 8 de julio de la
revista Science, se centra en los restos de la supernova
más reciente de la que hemos sido testigos en la Tierra a simple
vista. Conocida como SN 1987A, este remanente es el resultado de una
explosión estelar que tuvo lugar a 170 000 años luz de distancia y
que se observó en la Tierra en 1987. Cuando la estrella estalló,
brilló en el cielo nocturno y luego se apagó lentamente a lo largo
de los siguientes meses. Dado que los astrónomos fueron testigos de
las fases de la muerte de la estrella con el paso del tiempo, SN
1987A es uno de los objetos más extensamente estudiados del cielo.
En el enlace hay una nueva imagen del Telescopio Espacial Hubble
de la NASA que muestra cómo la supernova 1987A ha aumentado
recientemente su brillo
http://hubblesite.org/newscenter/archive/releases/2011/21 .
Inicialmente, los astrónomos no estaban seguros de si el
telescopio Herschel podría ver este remanente de supernova. Herschel
detecta las longitudes de onda infrarrojas más largas, lo que
significa que puede ver objetos muy fríos que emiten muy poco calor,
como el polvo. Pero sucedió que se fotografió a SN 1987A durante un
estudio de Herschel de la galaxia madre del objeto - una pequeña
galaxia vecina conocida como Gran Nube de Magallanes (se conoce como
Gran debido a que es mayor que su galaxia hermana, la Pequeña Nube
de Magallanes).
Después de que los científicos recuperasen las imágenes del
espacio, se sorprendieron al ver que SN 1987A brillaba. Cuidadosos
cálculos revelaron que el brillo procedía de enormes nubes de polvo
- que constan de 10 000 veces más material de lo anteriormente
estimado. El polvo está entre -221 y -213 Celsius - más frío que
Plutón, que está a unos -204 grados Celsius.
"Nuestro descubrimiento con Herschel de polvo en SN 1987A puede
darnos una significativa comprensión del polvo en la Gran Nube de
Magallanes", dice Mikako Matsuura del University College de Londres
en Inglaterra, autor principal del artículo de Science.
"Además del puzle de cómo se creó el polvo en los inicios del
universo, estos resultados nos dan nuevas pistas en misterios sobre
cómo la Gran Nube de Magallanes e incluso nuestra Vía Láctea
llegaron a ser tan polvorientas".
Anteriores estudios han revelado algunas pruebas de que las
supernovas son capaces de producir polvo. Por ejemplo, el Telescopio
Espacial Spitzer de la NASA, que detectar longitudes de onda
infrarrojas más cortas que Herschel, encontró 10 000 masas
terrestres de polvo nuevo alrededor del remanente de supernova
conocido como Cassiopea A. Herschel puede ver material aún más frío,
y por tanto, las reservas de polvo más frías.. "El descubrimiento de
hasta 230 000 masas terrestres en polvo alrededor de SN 1978A es la
mejor prueba hasta el momento de que estos monstruosos estallidos
son, efectivamente, poderosos generadores de polvo", dice Eli Dwek,
coautor en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en
Greenbelt, Maryland. Fuente
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