Los secretos
del Tea Party español
En el bullicioso campo del neoconservadurismo e
integrismo católico español emerge la sospecha de que una sociedad
secreta opera a la sombra de la Iglesia y en los aledaños del PP.
Muy activa en las grandes movilizaciones antigubernamentales, esa
organización concilia el arcaico fundamentalismo con las modernas
técnicas de difusión digital.
"Desde que me advirtieron de que Hazteoir.org y sus filiales
Derechoavivir.com, Profesionalesporlaetica.org y otras de fines
aparentemente filantrópicos son iniciativas de la sociedad secreta
mexicana El Yunque, trato de deshacerme de ellos. Al principio,
desinformada de su interés político sectario y de su capacidad de
manipulación, colaboré económica y directamente. Hoy quiero que
desaparezcan de mi correo electrónico y no lo consigo (...). Si
alguien puede aconsejarme cómo escaparme de las redes de esa
organización...". Este mensaje, publicado en la Red en junio de
2009, quedó sepultado por el intenso tráfico digital, pese a que
llevaba la firma y el DNI de María de Andrés Urtasun, profesora de
Historia de la Universidad San Pablo CEU.
La palabra Yunque no volvió a aparecer asociada al secretismo
conspirativo hasta que, el pasado 8 de marzo, ReligionenLibertad.com
publicó lo siguiente: "Yunque, Organización del Bien Común,
Mariachis, tanto da; estamos ante una organización que intenta pasar
por inexistente y actuar de espaldas a la sociedad. ¿Son conscientes
de que su modo de captación, basado en el secreto y dirigido a los
adolescentes y jóvenes, ha creado situaciones dramáticas en muchas
familias? (...). ¿Se han planteado el papelón que están haciendo
algunos obispos?". Tan revelador como el texto es que fue escrito
por Alejandro Campoy, el antiguo portavoz de la plataforma digital
Hazte Oír (HO), que alcanzó cierta notoriedad cuando colocó en el
escaño del presidente Zapatero una fotografía de Miguel Ángel Blanco
y dos rosas blancas manchadas de mercromina. Por anacrónica y
extravagante que resulte, la sospecha de que existe una sociedad
secreta de elementos juramentados se ha abierto paso en los
entramados digitales del neoconservadurismo católico y dentro de la
propia Iglesia.
La pregunta es si estamos ante un secreto a voces conservado en
la ausencia de pruebas o ante rumores que se superponen, huérfanos
de asidero estable. "Cada vez es más vox pópuli que esa asociación
que unos llaman El Yunque -nombre que, por lo visto, ha cambiado
hace poco-, y que la gracia hispana ha bautizado como los
mariachis usa muy malos modos contra los que les desenmascaran",
ha escrito Javier Paredes, catedrático de Historia de la Universidad
de Alcalá de Henares, en el portal digital Infocatólica.com. ¿Cómo
se explica que católicos conservadores de acendrado compromiso
denuncien a activistas que han dinamizado la lucha contra el aborto,
el matrimonio homosexual y la política educativa y generado un clima
de efervescencia antigubernamental que ha arrastrado a los obispos a
la cabeza de la manifestación? La respuesta traza una línea entre lo
lícito y lo ilícito.
"Bajo su apariencia angelical, ellos están en la dialéctica del
golpe en la mesa. No entienden que después de la Guerra Civil y de
la dictadura, los españoles hayamos aprendido a convivir y que nos
ha costado demasiado llegar a la separación de poderes entre Iglesia
y Estado como para que ahora queramos volver al pasado. En las
reuniones nos decían que había que pedir a los obispos que lideraran
la protesta contra el aborto. Y es que en el fondo de su estrategia
hay un proyecto monolítico", sostiene hoy María de Andrés Urtasun en
declaraciones a EL PAÍS.
¿Estamos ante una masonería blanca inspirada en el poderoso
Yunque mexicano y amamantada en el extremismo ideológico neocon
del Phoenix Institute de Arizona (EE UU), como aseguran algunos
denunciantes, o ante un simple lobby, como afirman los
denunciados?
La distinción no es baladí porque de ella depende que esa
organización pueda ser considerada legal o no. Y es que los
artículos 22 de la Constitución española y 515 del Código Penal
prohíben expresamente las asociaciones secretas y las de carácter
paramilitar. El Código de Derecho Canónico establece, a su vez, que
todas las asociaciones de fieles deben tener estatutos, título y
estar sometidas a la autoridad eclesiástica. "Esa sociedad va
creando asociaciones que se coordinan por consignas y están
dirigidas por las mismas personas que salen por una radio, un
periódico, una televisión. Parecen que son muchos, cuando en
realidad son pocos y siempre los mismos", ha señalado Javier
Paredes. "Nunca dudes de que un grupo pequeño de ciudadanos
reflexivos y comprometidos puede cambiar el mundo", se proclama a
modo de divisa en esos medios. Hazteoir.org (HO), con Ignacio
Arsuaga como presidente; Profesionales por la Ética (Jaime Urcelay),
Nasciturus (Pablo Gutiérrez), Observatorio para la Libertad
Religiosa y de Conciencia (Marcial Cucarella), Escuela de Liderazgo
Social y Político (Carlos Gredilla), Instituto de Política Familiar
(Eduardo Hertfelder, Dolores Velarde), Justicia y Libertad (Ángel
Serrano) y Fundación Burke (Antonio Arcones) formarían parte de ese
mosaico.
"HO es una sociedad civil española registrada en el Ministerio de
Interior. No tenemos nada que ver con El Yunque", se defiende
Arsuaga. Sí admite que él y algún otro fundador de HO pasaron por el
Phoenix Institute americano, un think tank (fábrica de ideas)
neoconservador que dirigen, entre otros, John Hamm, presidente de la
Universidad de Tejas, y John X. Evans, profesor emérito de la
Universidad del Estado de Arizona.
"La primera campaña de alertas en defensa de la familia que
lanzamos a través de los teléfonos móviles la hicimos bajo el
patrocinio del Phoenix Institute, en 2001, pero luego empezamos a
andar por nuestra cuenta", afirma Arsuaga.
En sus folletos propagandísticos, el Phoenix Institute pone el
acento en que sus alumnos "suelen participar activamente en la vida
política, económica, académica y social". Como prueba, señalan que
entre sus egresados mexicanos se contabilizan, a día de hoy,
dirigentes de grandes partidos políticos, varios diputados
federales, el representante de México ante el Consejo de Europa,
prestigiosos profesores universitarios, importantes directivos en el
ámbito bancario y empresarial... Sus fundaciones becan a
adolescentes para que hagan determinados cursos en EE UU y ya hay
casos en los que padres muy conservadores se escandalizan a la vista
de las ideas con que vuelven sus hijos. "El Phoenix Institute cambia
nuestras vidas", dice un alumno en uno de los folletos de los cursos
de verano.
Los representantes de esa organización en España son Pablo Nuevo,
profesor de la Universidad Abad Oliva de Barcelona, propiedad de la
Asociación Católica de Propagandistas, y Luis Losada Pescador. Este
último es un licenciado en Empresariales metido a periodista de
Intereconomía, grupo multimedia en el que Marcial Cuquerella ocupa
el puesto de director general del área televisiva. Es también
fundador de HO y conferenciante ocasional de la Asociación para la
Defensa del Valle de los Caídos. Su esposa, Victoria Uroz, fundó la
Asociación Víctimas del Aborto (AVA), que preside la psicóloga
Beatriz Mariscal. Muchos de los componentes del lobby
publican, dirigen programas e intervienen en las tertulias del
circuito que constituyen Intereconomía, la revista Época, el
diario La Gaceta, el semanario Alba y hasta la
Universidad Francisco de Vitoria, propiedad de los Legionarios de
Cristo, un conglomerado, construido por Julio Ariza Irigoyen, donde
el integrismo religioso se da la mano con la derecha extrema. "Los
de HO tenemos relación con el Instituto de Política Familiar,
Profesionales por la Ética, etcétera, pero también conocemos a mucha
gente en Intereconomía, La Gaceta, La Razón y Abc. No
formamos un grupo, vemos más efectiva la lucha de guerrillas",
indica Ignacio Arsuaga.
Aunque se les supone una querencia mexicana y lo suyo es cultivar
el fundamentalismo católico, el perfil ideológico y hasta el estilo
se ajusta más al modelo wasp (blanco, anglosajón,
protestante) característico de los neocon republicanos
estadounidenses. "No aceptan el evolucionismo, son creacionistas.
Creo que su misión en España es constituir un lobby
conservador fuera del control de la jerarquía eclesiástica. Durante
la Transición captaron adolescentes en los círculos carlistas y los
ambientes preconciliares de la extrema derecha, pero estos nuevos
respiran, sobre todo, ideología neocon", subraya el profesor
de Historia de San Pablo CEU José Luis Orella Martínez. La nueva
hornada la componen economistas, abogados, periodistas y militares
inactivos situados en la cuarentena y, en ocasiones, emparentados
con apellidos tradicionalmente asociados al Opus Dei o a Comunión y
Liberación, movimientos vistos ahora como antiguallas.
Son pocos, puede que no más de un centenar, en un país con
100.000 kikos (seguidores del Camino Neocatecumenal de Kiko
Argüello), 35.000 miembros del Opus Dei, 5.000 legionarios del
Regnum Christi (rama laica de los Legionarios de Cristo) y otros
1.000 de Comunión y Liberación. Son pocos, pero tienen largos e
influyentes tentáculos y han encontrado una veta en ese 2,5% de
católicos prestos a movilizarse. "En HO crecemos exponencialmente.
De los 1.800 asociados de hace dos años, hemos pasado a 4.200 y
tenemos ya 200.000 suscriptores que reciben nuestras alarmas y
avisos en sus teléfonos móviles", asegura Arsuaga.
Dicen sus detractores que el secreto es la mayor fuerza de ese
grupo de borrosos contornos organizativos, ultramontanos en lo
religioso y lo político. Les dibujan como una organización
obsesionada por capitanear las movilizaciones cívico-religiosas y
piensan que si se envuelven en las banderas del Vaticano y de España
es para enredar a los obispos en su estrategia y crear una cabeza de
playa democristiana dentro del PP. El objetivo último sería trocar
en radicalismo político el sentimiento religioso latente en esas
protestas.
En la inauguración del Congreso del PP en Valencia el 20 de junio
de 2008, Hazte Oir.org lanzó una campaña de firmas para pedir a
Mariano Rajoy que aceptara las propuestas sobre el modelo de familia
presentadas por los diputados Eugenio Nasarre y José Eugenio
Azpiroz. "Si el PP asume como propio el gaymonio, ya será
casi imposible recuperar el matrimonio, al menos en décadas",
enfatizaba HO.
"Nuestros votantes son mayoritariamente católicos, pero viven el
catolicismo a su manera, con la permisividad y tolerancia con que lo
hace la mayoría de la sociedad. En el congreso de Valencia hubo
debates muy enconados sobre estas y otras cuestiones, pero
finalmente se logró una posición de razonable equilibrio", recuerda
Esteban González Pons, vicesecretario de comunicación del PP.
El lobby de la versión religiosa española del Tea Party
despliega sus dotes seductoras sobre los políticos más identificados
con la fe cristiana. Jaime Mayor Oreja y Eugenio Nasarre han sido
galardonados por HO. No les faltan recursos, sentido del
marketing y dominio de las tecnologías digitales con las que han
movilizado a decenas de miles de ciudadanos, presionado a los
políticos "tibios" y acosado a los "enemigos de la vida y la
libertad"; esto es, defensores de las leyes sobre el aborto y el
matrimonio homosexual y el derecho a una muerte digna. Aunque
cultivan la política y la diplomacia de salón, y lucen elegantes en
las galas, su obsesión es reventar las calles de manifestantes
airados.
Una mirada retrospectiva en la Red muestra igualmente que a
primeros de abril, varias asociaciones de padres objetores a la
asignatura Educación para la Ciudadanía (EpC) denunciaron el
comportamiento de Profesionales por la Ética. "Ahora nos consta que
el movimiento objetor al que pertenecemos está estrechamente
vinculado desde su origen a personas que forman parte de una
organización o asociación de naturaleza secreta o reservada,
cuyo funcionamiento y alcance nos es desconocido", indicaban. En el
mismo texto, los padres objetores señalaban que habían expuesto el
problema al presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Rouco
Varela, y que este les había aconsejado que se desvincularan de
Profesionales por la Ética. No ha sido el único encontronazo que el
grupo ha tenido con otras asociaciones cívico-religiosas. El Foro de
la Familia, que lidera Benigno Blanco, expulsó en marzo a los
directivos de HO por su intento de capitalizar la manifestación
contra el aborto.
El vicepresidente de la asociación Educación y Persona, Fernando
López Luengos, doctor en Filosofía por la Universidad Complutense,
ha entregado a la jerarquía eclesiástica un informe con testimonios
recabados entre personas que han tenido relación con El Yunque o
Bien Común. Algunos católicos se preguntan por qué la Iglesia no
exige transparencia a esa organización que tiene en la boca
permanentemente a los obispos.
"La Conferencia Episcopal no ha tratado este asunto, pero puede
que lo hayan hecho algunos obispos", admiten fuentes episcopales.
"Aunque oficialmente no se ha dicho nada, es verdad que nuestro
obispado alertó a los fieles sobre Hazte Oír y demás porque algunos
de ellos se habían sentido engañados en su buena fe", reconoce el
canciller del obispado de Getafe, en Madrid, Francisco Armenteros.
Dice que el obispo de la diócesis, Joaquín López Andújar, tuvo
noticia de la existencia de esa sociedad El Yunque o Bien Común hace
ya siete años.
La de EL PAÍS no es la mejor tarjeta de presentación en estos
ambientes de derecha radical. "Me repugna El Yunque, pero también la
manipulación que ha hecho su periódico de las movilizaciones contra
la asignatura EpC", espeta López Luengos al periodista interesado en
conocer el contenido de su informe.
"Allí me encontré con mucha gente de extrema derecha y hasta con
carlistas de esos que siguen defendiendo el origen divino del poder.
Cuando empecé a ver complicidades y cosas raras, consulté con un
sacerdote amigo, quien me explicó que detrás de esas sociedades
pantalla había una organización secreta interesada en infiltrarse en
las estructuras de poder. Me alarmé, pero luego hablé con el
arzobispo de Toledo, monseñor Antonio Cañizares, y él me indicó que
continuara, que esas personas hacían un buen trabajo. Un día no pude
más y les pregunté a mis jefes si eran del Bien Común. No me lo
negaron, lo que me dijeron fue que eso no era asunto de mi
incumbencia; pero ¡claro que lo era!, ¿cómo vas a trabajar en un
proyecto si no sabes a qué y a quiénes sirves?", indica el antiguo
colaborador de una de las plataformas.
"Si se tratara de una sociedad secreta, sería gravísimo que
hubieran instrumentalizado a un obispo, pero si fueran un lobby,
la cosa sería legal y, por tanto, diferente", apunta una fuente
episcopal. "Me consta que monseñor Rouco les siguió la corriente
hasta que se dio cuenta de que eso no era un juego y que esta gente
trata de controlar amplias áreas de la sociedad y de la Iglesia",
asegura un profesor universitario que sigue colaborando en una de
las empresas del lobby fundamentalista católico.
La pregunta clave es quién los financia. ¿De dónde salen los
miles y miles de camisetas y gorras, los alquileres de autobuses y
de hoteles para sus actos y premios, los sueldos de los nuevos
liberados y colaboradores, la compra de los equipos multimedia, las
nuevas sedes? Hay quien supone que el dinero viene del otro lado del
Atlántico: México o Arizona, quizá de las fundaciones
norteamericanas Carnegie y Goldwater, pero Ignacio Arsuaga lo niega.
"Sale de las pequeñas cuotas de nuestros asociados y de las
aportaciones de donantes", responde. Según el presidente de HO, su
asociación ingresó en 2008 unos 350.000 euros, y en 2009, 800.000,
una cifra que en el presente ejercicio debería sobrepasarse
ampliamente habida cuenta del "incremento exponencial" de asociados.
Disponen, pues, de un amplio margen de maniobra presupuestario, ya
que en HO hay únicamente seis puestos remunerados y solo uno a
tiempo completo. "El dinero lo gastamos en las campañas. Ahora, por
ejemplo, vamos a repartir, gratis, 100.000 ejemplares del libro
Proyecto Zapatero, crónica de un asalto a la sociedad", anuncia
Arsuaga.
"Hablar de El Yunque, o del Bien Común como se dicen ahora, puede
parecer una broma, algo inocuo y pintoresco, pero tiene su riesgo,
créame, porque ellos son poderosos. Lo he comprobado. Te pueden
cortar las alas profesionalmente, y quizá algo más. Prométamelo:
nadie debe saber que estoy hablando. No soy un héroe", pide una
persona que trabaja en uno de esos medios supuestamente controlados
por el Bien Común. Así que también el miedo guarda ese secreto a
voces. Ya dijo Voltaire que "la religión mal entendida es una fiebre
que puede terminar en delirio".
Dios, patria y fe
La existencia de El Yunque mexicano es un hecho poco
controvertido porque se trata de una organización con medio
siglo de existencia que goza de gran influencia en el
derechista Partido de Acción Nacional (PAN). Tiene su origen
en el movimiento "cristero", el levantamiento de milicias
católicas que dirigidas por sacerdotes y al grito de "Viva
Cristo Rey" se enfrentaron entre 1926 y 1929 al Gobierno
mexicano para impedir la aplicación de la Constitución de
1917, muy restrictiva con la Iglesia. El objetivo de El
Yunque, fundado en Puebla por Ramón Plata en 1955, es
infiltrarse en las altas esferas del poder con el propósito
teórico de instaurar la Ciudad de Dios conforme al
Evangelio. Hay un evidente paralelismo entre el movimiento
cristero y el partido carlista. El grito juramentado de
"Dios, patria, fe" es una réplica del "Dios, patria, rey"
carlista. Tal y como han puesto de manifiesto las
investigaciones judiciales y periodísticas, esa organización
secreta opera a través de sociedades pantalla y de acuerdo
con un modelo de células estancas. El nombre procede de la
máxima "Mantenerse firmes, como el yunque al ser golpeado",
que dejó escrita san Ignacio de Antioquía. En lo que parece
una actualización oportuna y una aportación implícita al
debate soterrado que se libra en esos ambientes, un
periodista de La Gaceta escribió el 22 de noviembre
último que "las sociedades secretas no son herederas de la
lucha cristera", al tiempo que advertía del riesgo de "usar
la religión como ariete político". Fuente
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