CONOCE CUÁL ES EL PARÁSITO DE
LOS PARÁSITOS
El primer parásito de parásitos en ser descubierto en
un entorno natural, apunta a una diversidad oculta. Un estudio
genómico de la vida microbiana en un lago antártico ha revelado un
nuevo virófago - un virus que ataca a los virus. El descubrimiento
sugiere que estas formas de vida son más comunes, y tienen un papel
más importante en el entorno, de lo que se pensaba anteriormente.
Un grupo de investigación australiano encontró el virófago mientras
realizaba estudios en el extremadamente salado Lago Organic en la
zona este de la Antártida. Mientras secuenciaba el genoma colectivo
de los microbios que vivían en las aguas superficiales, descubrieron
el virus, al cual llamaron el Virófago del Lago Organic (OLV).
El genoma del OLV se identificó anidado
dentro de las secuencias de phycodnavirus - un grupo de virus
gigantes que atacan a las algas. Las pruebas de intercambio
genético, y una posible co-evolución, entre ambos sugiere que el
phycodnavirus es la presa del OLV. Aunque OLV es el virófago
dominante en el lago, el trabajo sugiere que podría haber otros
presentes.
Matando a los phycodnavirus, el OLV podría permitir que las algas
medrasen. Ricardo Cavicchioli, microbiólogo en la Universidad de
Nueva Gales del Sur en Sídney, Australia, y sus colegas encontraron
modelos matemáticos del sistema del Lago Organic que tenían en
cuenta el peaje del virófago sobre su anfitrión mostrando una menor
mortalidad de algas y un mayor florecimiento durante los dos meses
de verano sin hielo en el lago.
"Nuestro trabajo revela no sólo una sorprendente diversidad en la
vida microbiana de este lago, sino también lo poco que comprendemos
sobre la complejidad de las funciones biológicas en funcionamiento",
dice Cavicchioli. Las conclusiones se publican en la revista
Proceedings of the National Academies of Science1.
Asesino de gigantes
Otro virófago descrito este mes tiene efectos ecológicos
similares. El Mavirus marino ataca al virus gigante de la
Cafeteria roenbergensis, el cual depreda a la Cafeteria
roenbergensis, una de las especies más extendidas del mundo de
zooplancton2.
"El Mavirus es capaz de rescatar al zooplancton infectado - lo
cual, en cierto modo, le confiere inmunidad a la infección", dice
Curtis Suttle, microbiólogo marino en la Universidad de British
Columbia en Vancouver, Canadá, y líder del equipo que descubrió el
Mavirus.
"Sin saberlo, teníamos Mavirus en cultivos de nuestro sistema de
Cafeteria desde principios de la década de 1990", dice
Suttle. Pero el virófago no se identificó hasta que se secuenció el
genoma de Cafeteria.
El genoma del Mavirus es similar a las secuencias de ADN llamadas
transposones eucarióticos, que se insertan dentro de los genomas de
organismos pluricelulares tales como plantas y animales. Estos
'genes saltarines' pueden ser descendientes de un virófago, dice
Suttle. "Se puede imaginar la presión evolutiva para los anfitriones
para cultivar de algún modo virófagos que los protejan dela
infección de virus gigantes", dice.
Sputnik francés
El primer virófago, conocido como Sputnik, se descubrió en una
torre de enfriamiento de agua en París en 20083.
"Habíamos estado esperado que otros encontrasen virófagos, para
confirmar que nuestro descubrimiento no era un artefacto", dice
Christelle Desnues, microbióloga en el Centro Nacional de
Investigaciones Científicas en Marsella, Francia, y miembro del
equipo que describió el Sputnik. Ahora anticipa "un descubrimiento
exponencial de virófagos".
Los anfitriones de los tres virófagos conocidos pertenecen a un
grupo de virus gigantes conocidos como virus de gran ADN
nucleocitoplasmático (NCLDV). "Los virus NCLDV tienen genomas
grandes y completas que les permiten incorporar virófagos menores,
algo que los virus pequeños no son capaces de hacer", dice Desnues.
El OLV fue descubierto cuando la estudiante graduada de
Cavicchioli, Sheree Yau, observó que algunas de las secuencias de
microbios del Lago Organic eran similares a las codificadas en la
cobertura de proteínas del Sputnik. El Mavirus tenía secuencias
similares, por lo que la pauta podría ayudar a identificar otros
virófagos.
El OLV, o los virófagos similares, pueden estar muy extendidos.
El gen de su cobertura de proteínas encaja con las secuencias ya
encontradas en una gran cantidad de otros entornos acuáticos,
incluyendo cerca del Lago Ace en la Antártida, un lago salino en las
Galápagos, una zona de surgencia cerca de las Galápagos, un estuario
en Nueva Jersey, y un lago de agua dulce en Panamá.
El alto número de coincidencias refleja el hecho de que el OLV es
el primer virófago en encontrarse en su entorno natural, dice
Federico Lauro, también biólogo molecular en la Universidad de Nueva
Gales del Sur y coautor del artículo.
El Lago Organic, formado hace 600 años cuando el nivel del mar
era más alto, es un laboratorio natural, dice Lauro. "Estos lagos de
origen marino son unos extraordinarios laboratorios para trabajar,
debido a que están aislados, aunque son sistemas dinámicos". Fuente
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