CONSEJOS PARA SER UN BUEN
EMPLEADO
Este informe tiene como objetivo analizar los distintos
aspectos que se identifican para poder convertirse en un trabajador
ideal, dicho con otras palabras “El perfil del buen empleado”
Ascender en el trabajo exige un esfuerzo diario que permita
destacar sobre la media para así lograr la confianza de los
superiores. Obtener la confianza de nuestros superiores siempre ha
sido necesario en el lugar del trabajo. Pero hay muchas maneras de
conseguirlo.
Si se quiere escalar peldaños en el trabajo, es necesario
demostrar valía en todas las facetas laborales. El esforzarse en las
tareas únicamente cuando está presente, le inducirá a pensar que no
se trabaja en su ausencia. Así disminuyen las posibilidades de
promoción.
El trabajador que está siempre mencionando sus éxitos es probable
que alcance tan malos resultados como el que resta valor a sus
aciertos. La clave está en el equilibrio. Hay que saber venderse
bien, pero con mesura y aprovechar las oportunidades que se
presenten.
CONSIDERACIONES PARA SER BUEN
EMPLEADO
En el mundo laboral es importante estar siempre atento a los
mensajes, deseos y necesidades de los superiores. Nadie es tan
necesario para ser irreemplazable. En cualquier momento puede
aparecer otra persona que ocupe nuestro puesto y ofrezca las mismas,
e inclusive mayores prestaciones. Nada mejor para impedirlo que ser
eficaz. Lo importante no es solo hacer bien las cosas sino saber qué
cosas hay que hacer. Un error bastante frecuente es realizar buenos
trabajos, pero inoportunos porque las prioridades empresariales en
ese momento sean otras.
CAUTELA COMO BASE
Un buen empleado tiene que ser cauto. Hay muchas reglas no
escritas en el trabajo que hay que cumplir. Una buena relación con
los compañeros es la base para sentirse cómodo a la hora de
trabajar. Los problemas personales y los enfrentamientos generan
enemigos personales. Además de los compañeros están los superiores.
En toda empresa hay una jerarquía que debe ser respetada. Hay que
aprender cuál es el superior al que hay que dirigirse en cada
momento. Nunca hay que pasar por encima del jefe inmediato.
También hay que prestar atención a las reglas laborales. Asistir
a los actos de empresa (cenas, comidas) o no tratar asuntos
personales desde la misma, pueden ser reglas que no figuren en
ningún sitio y, sin embargo, ser fundamentales. Es importante
enterarse de qué cosas está mal visto en el lugar de trabajo. Además
es nota de buen gusto no criticar al anterior jefe o compañía donde
se trabajó. Por muy mala experiencia que se tenga, es conveniente
ser prudente y guardarse las opiniones para uno mismo.
ACTITUD CORRECTA
El respeto hacia los demás es fundamental. La puntualidad también
es importante. Llegar tarde a una cita provoca en las personas el
pensamiento de poca seriedad o valoración de su tiempo. Lo mismo
ocurre cuando demoran las respuestas a las llamadas telefónicas
recibidas.
Cumplir lo que se promete se da por supuesto. Ofrecer un poco más
es el primer peldaño para mejorar. Ello es una muestra de eficacia.
Es fundamental asumir más responsabilidades. Más vale tomar una
decisión, aunque sea equivocada que no hacerlo. Si se falla hay que
reconocer el error y aprender de él, pues sólo es parte del camino
hacia el éxito.
EFICIENCIA Y EFICACIA
El término Eficiente y Eficaz son temas que causan muchos
debates, análisis y son motivo de estudio y reflexión en muchos
países.
En términos generales, la Eficiencia se refiere a la relación
entre esfuerzos y resultados. Si obtienes más resultados de un
esfuerzo determinado, habrá incrementado tu eficiencia. Asimismo, si
puedes obtener el mismo resultado con menos esfuerzo, habrás
incrementado tu eficiencia. En otras palabras Eficiencia consiste en
realizar un trabajo o una actividad al menor costo posible y en el
menor tiempo, sin desperdiciar recursos económicos, materiales y
humanos, pero a la vez implica calidad al realizar bien lo que se
espera lograr.
Sin embargo, en las organizaciones no basta con ser únicamente
eficiente, las organizaciones modernas buscan algo más que eso, y
eso es la eficacia. Cuando un comando alcanza las metas u objetivos
que le impone la institución decimos que es eficaz. Entonces la
eficacia se refiere a los resultados con relación a las metas y
cumplimiento de los objetivos organizacionales, por eso para ser
eficaz debes priorizar las tareas y realizar en orden de procedencia
aquellas que contribuyen a alcanzar tus objetivos y metas previstas,
por lo que debes asegurarte que lo que hagas vale la pena y conduzca
a un fin.
La eficiencia y eficacia se interrelacionan, pero la falta de
eficacia no puede ser compensada con eficiencia, por grande que sea
ésta, ya que no hay nada más inútil que cumplir eficientemente algo
que no tiene ningún valor y que no contribuye en nada para la
Organización. Por eso es necesario preguntarse si lo que se hace
vale la pena para algo. Es necesario precisar que en la actualidad
las empresas particularmente organizaciones del estado pasan por una
serie de problemas: por falta de recursos, de igual forma, todas
quieren ofrecer un buen producto o servicio a bajo costo, por eso
una vez definida nuestra meta, debemos buscar la forma de realizarla
eficientemente.
LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
La cualidad clave del buen profesional radica en la inteligencia
emocional. En los últimos años, lo que se ha dado a conocer como
inteligencia emocional se ha convertido en un elemento decisivo a la
hora de evaluar la capacidad directiva de un profesional, por
delante incluso de su formación o de su experiencia laboral.
La inteligencia emocional hace referencia a aquellos aspectos
individuales relacionado con el modo de interactuar de la persona
con todo lo que le rodea; estas son cualidades como: motivación,
empatía, autocontrol, astucia social, etc.
El profesor norteamericano Daniel Goleman, en su libro
“Inteligencia Emocional”, explica razones por las cuales personas
con un elevado coeficiente intelectual fracasan, tanto en el ámbito
profesional como en lo personal, mientras que otras, teniendo un
coeficiente mucho más discreto, triunfan en todas las facetas de su
vida.
A partir de cierto nivel de responsabilidad no solo es importante
tener una buena formación técnica y ser brillante en el ámbito de
razonamiento mental, además es importante saber transmitir y vender
las ideas, saber conducirse en situaciones tensas y delicadas que
impliquen negociación y, en definitiva saber dirigir en la
ambigüedad y en la indefinición.
TALENTO EN LAS ORGANIZACIONES
Talento se define como las dotes intelectuales que dan valor a un
individuo. Así, el conjunto de estos valores constituye el Capital
Humano en una organización, sea cual fuere su tipo. Como todos los
valores, el Capital Humano, considerado como un activo intangible,
puede medirse diferenciando entre el valor bursátil de la compañía y
su valor en libros.
Se ha bautizado a nuestra época como la Era del Talento, es
decir, el tiempo en que el capital y la tecnología ya no son
suficientes para que una organización se mantenga vigente y
sobreviva en el entorno globalizado de hoy, sino que ahora es
indispensable contar con capacidad de innovación y talento.
EL PERFIL PSICOLÓGICO
En cualquier proceso de selección la persona responsable de
llevar a cabo este proceso, tendrá en cuenta, entre otros, tres
grandes parámetros antes de tomar una decisión con respecto a la
idoneidad o no de una persona para un determinado puesto. Estos son:
Los Conocimientos, Las Aptitudes y Las Actitudes.
Para cada puesto de trabajo, profesión u oficio tendrán un mayor
peso específico uno de estas tres variables. Así, habrá trabajos en
los que será indispensable tener grandes conocimientos de una
materia determinada, siendo menos importantes las aptitudes y
actitudes. Este podría ser en caso de un especialista técnico en
cualquier rama de la ciencia o de la ingeniería.
Existen otras posiciones en las que el seleccionador va a prestar
el máximo de atención a las aptitudes, teniendo menor importancia
los conocimientos y/o las actitudes. Estas aptitudes podrán ser
físicas, en el caso de un electricista o bodeguero; o psicológica,
como en el caso de un relacionador público. Finalmente existen otros
puntos básicos a la hora de elegir una persona no son sus
conocimientos, (que los podrá ir adquiriendo a lo largo del tiempo)
o las aptitudes, (características netas que posee una persona para
determinadas tareas) sino sus actitudes para su trabajo, empresa y
superiores. Este es el caso de situaciones de confianza, o de
aquellos deben mantener una colaboración estrecha con otro superior,
como es el caso de las secretarias.
EL PERFIL IDEAL
Indudablemente no existe el trabajador ideal, por esto lo ideal
es sólo una aproximación, un intento ante una realidad, y hay que
adaptarse a las necesidades concretas de un puesto de trabajo en
particular.
Así, vamos a comentar cada una de las variables, teniendo en
cuenta esta flexibilidad de la que antes mencionábamos
CAPACIDAD DE DIVERSIFICACIÓN
Debe ser capaz de manejar múltiples tareas en un mismo tiempo. No
debe centrarse en una única tarea y no acometer otras hasta haber
finalizado la que lleva entre manos. Eso le restaría muchas
oportunidades, además no todas las acciones que emprende acabarán
con éxito. En suma, habrá que tener una visión en conjunto, y buen
criterio para saber cuando no merece la pena continuar con una
operación y dedicar sus esfuerzos a otras.
ESFUERZO
Todo trabajo exige esfuerzo y dedicación, pero un esfuerzo bien
orientado. No hay que trabajar por trabajar, sino que hay que
volcarse a una tarea en función de una meta.
ENTUSIASMO Y AMBICIÓN
Se precisa un gran espíritu de superación y una gran necesidad de
alcanzar los objetivos que se fijen. El entusiasmo y la ambición no
pueden desaparecer en ningún momento de su vida.
SEGURIDAD PERSONAL
Se debe tener seguridad y confianza en sí mismo.
NECESIDAD DE DIRIGIR
La primera autoridad sobre un empleado debe ser responsable y
estar dispuesto a responsabilizarse de su trabajo y del de los
demás, si es necesario.
AGILIDAD EN LAS DECISIONES
Debe ser rápido en respuestas mentales. No puede ni debe
mostrarse indeciso en ninguna circunstancia. Debe ser decisorio que
no es lo mismo que imprudente.
RAPIDEZ EN LA ACCIÓN
Esta característica puede asumir todos los valores de la variable
en función del tipo de trabajo que se trate, pero en ningún caso
podrá llegarse a los extremos, ni perder la noción del tiempo,
tampoco lanzarse en forma violenta a la acción.
NECESIDADES DE DESTACAR
El trabajador debe saber venderse a sí mismo y lograr que se
tenga en cuenta sus opiniones y sugerencias. En consecuencia, no
puede pasar inadvertido, pero tampoco tratar de ser centro de
atención.
DEDICACIÓN A LAS RELACIONES SOCIALES
Debe procurar crear un buen ambiente en torno a él y mostrarse
comunicativo a todos los niveles.
CAPACIDAD DE PLANIFICACIÓN
Saber planificar sus acciones, bien sea a corto, mediano, o largo
plazo es indispensable. Esto se aplica a cualquier puesto de trabajo
y circunstancias particulares. Lo que nunca se debe hacer es actuar
sin pensar. Tampoco deberá ser un soñador eterno, sin llevar sus
teorías a la práctica.
SÍNTESIS-ANÁLISIS
Hay que enfocar los problemas como un conjunto teniendo en cuenta
la globalidad del mismo y sin dejar que los pequeños detalles puedan
desviarle de sus objetivos.
ORGANIZACIÓN Y MÉTODO
Se debe poseer una mentalidad flexible y anteponer la
consecuencia de los objetivos a los métodos.
CONSERVADOR-INNOVADOR
Una actitud abierta ante el cambio es necesaria para ser un buen
trabajador, ya que cada día aparecen nuevas técnicas y elementos que
facilitan las distintas labores.
CONTROL EMOCIONAL
El trabajador debe ser un hombre extravertido. Involucrarárse
perfectamente con los problemas de su trabajo y los vivirá como
propios. Un control emocional muy alto o muy bajos sería considerado
como negativos.
AGRESIVIDAD
El trabajador deberá adoptar una actitud firme y tenaz a la hora
de defender a su organización, pero sin caer en la obstinación. Una
argumentación lógica y razonada dará más frutos que una exposición
apasionada.
DEPENDENCIA DEL SUPERIOR
El trabajador debe estar motivado por su tarea y trabajar porque
le guste lo que está haciendo y no porque lo controlen o incentiven.
Debe consultar con su superior cuando tenga dudas o no sepa como
actuar, pero en ningún caso debe existir una dependencia que le
obligue a no hacer nada hasta que lo decida el jefe.
OTRAS CUALIDADES QUE DEBE
CUMPLIR EL TRABAJADOR
Hasta ahora hemos visto las aptitudes y actitudes que debe tener
cualquier persona para trabajar. Sin embargo, hay otras cualidades
que debe reunir para que su trabajo resulte desarrollado con la
máxima garantía de éxito.
APARIENCIA
Una buena persona es importante. En ningún momento deberá
despertar su rechazo. No debe ser un figurín pero sí ir vestirse de
modo adecuado a la circunstancia, ambiente.
SALUD
Se debe contar de una salud compatible con la labor desarrollada.
MODALES
El trabajador deberá ser una persona correcta, educada y saber
comportarse en cualquier situación.
EXPRESIÓN
Es conveniente que no tenga defectos de pronunciación o de
dicción. Deberá expresarse con soltura y seguridad.
BUEN EMPLEADO
No es difícil progresar en el trabajo si reúne las
características que más se aprecian en el lugar de trabajo. Las
cualidades de la mayor parte de los superiores aprecian más de sus
empleados son:
EDUCACIÓN
Siempre apreciará tu deseo de continuar superándote, aprendiendo
y perfeccionando.
PARTICIPACIÓN
Debes demostrar entusiasmo real por tu trabajo, es un requisito
importante pues en la empresa ya sea en cualquier nivel de
organización se requiere de mucha colaboración y participación
sobretodo en lo que tiene relación con el trabajo en equipo; de hay
que nos referimos a la creación de sinergia es decir el todo es mas
que la suma de las partes.
RESPONSABILIDAD
Responsabilizarse de todo lo que se realiza, todo buen trabajador
lleva implícita esta cualidad para tener un buen funcionamiento y
retroalimentación para lograr el compromiso y la seriedad por parte
de nuestros compañeros y superiores
RESPETO
Respeto a los demás y así mismo, el individuo que se auto respeta
y sabe respetar a los otros, eleva la calidad de vida de ambos pues
sabe recibir opiniones, se considera ser humano y conquista la
simpatía de sus superiores conquista la simpatía de sus superiores.
CREATIVIDAD
La capacidad de crear nuevas ideas, proyectos para beneficio de
la empresa.
LOGROS
Se debe demostrar a la empresa que se mejora el trabajo día a
día.
REACCIÓN ANTE LOS RETOS
Aceptar nuevas responsabilidades es responder positivamente a los
retos.
Ética: Ser correctos y actuar en el marco de los
principios individuales y sociales, que yacen en el ambiente interno
y externo a la organización.
PERFIL DEL TRABAJADOR CHILENO
En la empresa se debe reconocer al individuo como un ser
humano, y no sólo como un cargo más dentro de ella. Dentro de la
organización se pueden abrir puertas para un mejor desarrollo de las
capacidades, aptitudes y talentos, para así llevar a la práctica,
nuevas formas de concretar las tareas, readaptándose a las nuevas
demandas exigidas.
Hoy en día el perfil del trabajador humano, se relaciona
mayormente con las habilidades y características personales, que con
sus conocimientos y experiencias. Los valores y principios
fundamentales de los seres humanos, estoy escritos en su yo más
interno y son generalmente mucho más complicados de modificar.
CARACTERÍSTICAS POSITIVAS
1.- El chileno es un trabajador apreciado por los empresarios,
sobre todo por aquellos a quienes les ha tocado supervisar faenas,
en otros países no desarrollados.
2.- El trabajador chileno posee gran capacidad para trabajar
sostenidamente en condiciones difíciles, lo que se presenta como una
situación bastante generalizada en una nación que vive
principalmente de la explotación de sus recursos naturales.
3.- Existen sectores de trabajo más profesionalizados que otros,
los que sienten que pueden cambiar de trabajo con mayor soltura y,
por lo tanto, tienen mayores aportes que hacer a la empresa.
4.- Se detecta actualmente una mayor capacidad para trabajar en
equipo, pues se plantea que con un buen liderazgo, el empresario
puede darle mayor formación a su gente y lograr comprometerla con un
proyecto de trabajo. El trabajador chileno se caracteriza por su
colaboración ante su equipo de trabajo.
5.- El trabajador chileno puede responder positivamente ante el
incentivo.
6.- El trabajador nacional, busca oportunidades. No espera que se
le dé todo gratis. Es emprendedor.
7.- Se identifica con su empresa, lo que se demuestra en el
respeto que este sostiene por las estructuras y normas internas.
8.- Existe lealtad por parte de los trabajadores hacia su jefe, a
sus compañeros y a la empresa, así como a su propia familia y país.
9.- El trabajador chileno es creativo si se le da la oportunidad,
lo que exige la administración moderna (ser un empresario dentro de
su trabajo).
10.- El trabajador chileno acepta largas jornadas laborales.
Según cifras de la dirección del trabajo, cerca del 37% del universo
labora más de 48 horas semanales.
11.- Los trabajadores valoran la capacitación, como una forma de
movilidad laboral, y como una forma de disminuir la incertidumbre e
inestabilidad. También valoran la capacitación como herramienta útil
para el uso de nuevas tecnologías.
12.- El trabajador chileno posee la capacidad de negociar y
defender sus intereses.
CARACTERÍSTICAS NEGATIVAS
1.- Alto absentismo, abuso de licencias médicas. En este sentido
no demuestra responsabilidad ni madurez.
2.- Las largas jornadas laborales a las que están sometidos los
chilenos, no están relacionadas con mayores índices de productividad
en la empresa nacional.
3.- Los trabajadores obedecen y no cuestionan las decisiones del
supervisor. Existe falta de agresividad para tomar decisiones y
asumir responsabilidades. Existe poca capacidad de análisis.
4.- Existe poca flexibilidad. El trabajador no está dispuesto a
realizar un trabajo que no se encuentra específicamente definido
dentro de sus responsabilidades.
5.- El nivel de conflicto es alto en las empresas nacionales, la
colaboración entre trabajadores y empresarios, es baja y la imagen
mutua es negativa.
6.- Los trabajadores no tienen empatía. Velan sólo por sus
intereses.
7.- Son personas muy dedicadas y dispuestas a aprender nuevas
labores, pero en ocasiones deben repetir mas de una vez sus
obligaciones, por no realizarlos. Son poco meticulosos en los
resultados de su gestión.
8.- No poseen pensamiento estratégico. Son poco capaces de
adaptar el trabajo individual en pro de la misión empresarial.
9.- Los trabajadores chilenos poseen poco respeto hacia los
plazos convenidos.
10.- Los trabajadores jóvenes son poco constantes, no tienen
hábitos. No poseen una cultura laboral, en general.
PERFIL DEL TRABAJADOR MODERNO
VALORES
1.- Respetar a los otros y a sí mismo: El individuo que se auto
respeta y sabe respetar a los otros, eleva la calidad de vida de
ambos, pues sabe recibir opiniones, se considera ser humano, se
siente digno y esto en conjunto se transmite al medio, creándose una
vida interior rica.
2.- Empatía: Saber escuchar y ser comprensivo. Saber ponerse en
el lugar de los demás. Tratar de buscar soluciones a los problemas
que se les presenten a sus compañeros de trabajo en las labores
diarias.
3.- Autocrítica y análisis: Es el reconocer los aciertos y
enmendar errores. Analizar el por qué se originaron los errores y
cuál es su repercusión. Es una facultad que un individuo moderno e
innovador debe poseer.
4.- Elevada autoestima: Es luchar contra la frustración de un
mercado consumista, poseer fuerzas, sentir que se aporta a la
sociedad, y que ésta lo necesita. Facultad que no debe faltar en las
personas innovadoras sujetas a continuos cambios.
5.- Equilibrio emocional: Ante la eventualidad debe existir en sí
la tranquilidad y el actuar en forma normal. Todo individuo debe
poseer este rasgo, pues los desafíos impuestos por los cambios, son
demasiado duros. Aunque no es fácil detectar este factor, no se debe
dejar de lado.
6.- Honestidad, Honradez, Lealtad: Estos tres conceptos bien
radicados en la sociedad, en las organizaciones son básicos. Se
necesita cada uno de ellos para saber creer y confiar en los demás.
Siendo así, la empresa pone en manos de los trabajadores,
información y tareas importantes, por lo tanto se crea una relación
laboral transparente.
7.- Ser Emprendedor: Con todos los cambios que se producen
aceleradamente, los individuos no se pueden quedar atrás, necesitan
de energía, vitalidad y, sobre todo, deseos de surgir por la vía
sana.
8.- Perseverancia: La persona que consigue lo que ha deseado, no
debe limitar sus capacidades, debe tener valentía y espíritu de
superación, así se mantendrá en el tiempo.
9.- Ética: Ser correctos y actuar en el marco de los principios
individuales y sociales, que yacen en el ambiente interno y externo
a la organización.
10.- Colaboración y Cooperación: Es un requisito importante, pues
en la empresa, ya sea en cualquier nivel de la organización, se
requiere de mucha colaboración y cooperación, sobre todo cuando se
habla de trabajo en equipo.
11.- Puntualidad y Responsabilidad: Todo trabajo lleva implícito
estas dos cualidades, para lograr un buen funcionamiento y una buena
retroalimentación, y con esto lograr el compromiso y la seriedad por
parte de todo el personal.
12.- Responsabilidad y Madurez: Dirigido principalmente a todos
los trabajadores a distancia, los cuales no serán controlados
periódicamente sino que serán evaluados por sus resultados.
13.- Comprometido con la Atención al Cliente: En la empresa
moderna, el cliente es considerado un elemento perteneciente a la
organización, quien busca satisfacer sus necesidades a través de la
obtención de bienes y servicios que ésta produce. El individuo debe
adquirir un compromiso real con su atención.
HABILIDADES Y DESTREZAS
1.- Gran capacidad de Análisis: Dentro del ámbito de las tareas
que debe desempeñar, al momento de utilizar o desechar la
información requerida para el cumplimiento de ellas, sobre todo
cuando se trabaja sin supervisión directa.
2.- Pensamiento Estratégico: Tener siempre presente, cuales son
los objetivos y misiones empresariales. Adaptar el trabajo
individual en pro de la visión y misión empresarial. Transmitir
visión a los demás.
3.- Capacidad de Gestión: Entender que el concepto de “Gestión”
va más allá del concepto “Administración”. Se debe abandonar
posturas mecanicistas; adoptar posturas orgánicas y sistémicas.
4.- Interactuar con otras Culturas de Sistemas de Valores:
Aprender a interrelacionarse con otras culturas existentes dentro de
la misma empresa. Interactuar con personas pertenecientes a otros
departamentos. Alentar la ayuda mutua entre los distintos
subsistemas organizacionales, en pro de objetivos de interés común.
5.- Apertura: Saber Trabajar en Interrelación con los demás
Profesionales de la Empresa: Comerciales, juristas, ingenieros,
responsables de marketing, etc., capacidad para trabajar en equipo,
en torno a un grupo de proyectos o círculos de calidad. También se
refiere a vivir las realidades existentes más allá del propio ser.
6.- Capacidad para Trabajar en Equipo: Trabajar en equipo ayuda a
obtener soluciones más integrales, y por lo tanto, permanentes para
el problema o desafío que se emprende, y además permite a los
individuos integrantes del equipo, comprender las necesidades y
restricciones que enfrentan otras áreas de la empresa.
7.- Inspirar y Motivar: Ser capaz de transmitir positivismo y
optimismo a los demás. Ayuda mutua para realizar el trabajo y
alivianar la carga laboral. Ser capaz de crear desafíos y estímulos.
8.- Estimular el Compromiso: Ser comprometido y estimular el
compromiso de los demás con el trabajo, con la visión, misión,
objetivos grupales y empresariales.
9.- Crear Sinergia: Comprender que “El Todo”, es siempre superior
a la suma de las partes. Alentar el trabajo en equipo o en red, y
así obtener mejores resultados de la interacción grupal.
10.- Buen Comunicador: Disponer de una cierta aptitud para la
comunicación activa y poseer la capacidad y la disposición para
establecer una comunicación fluida y permanente.
11.- Lidiar con Conflictos: Aprender a enfrentar conflictos
(personales, grupales) Aprender a tratar con gente conflictiva, y
convertir el conflicto grupal en una discusión de la cual se
obtengan resultados positivos y productivos. Colaborar en la
suavización de roces entre individuos, alentar el diálogo.
12.- Ejercer Liderazgo: Auto-liderazgo (auto-motivación,
auto-dirección, autocontrol) Capacidad para evaluar rápidamente
situaciones, tomar iniciativa y con facilidad de adaptación. El
trabajo es cada vez más responsable de sus horarios, de su modo de
trabajo, de su relación con la empresa y de su función.
Liderazgo Grupal: Ser líderes dentro del grupo. Deseos de
participar e interactuar con los demás, y así obtener mejores
resultados.
13.- Adaptación al Cambio: Poseer espíritu pro-activo. Perder el
temor al cambio. Ser partícipes activos de programas de desarrollo
organizacional. Poseer flexibilidad. Este es un requisito
fundamental para quienes enfrentan distintos, ambientes, horarios,
etc.
14.- Inspirar Confianza: El orden, la disciplina, el compromiso,
entre otros caracterizan al trabajador que inspira confianza y
respeto a los demás.
15.- Autonomía: Al realizar labores en un lugar geográfico
distinto al de la organización y sin supervisión directa.
16.- Negociar: Capacidad de llegar a acuerdos justos y benéficos,
para la persona propia y para los demás.
17.- Asertivo: Tomar las decisiones correctas ante hechos
puntuales y difíciles de resolver, que se presenten.
18.- Síntesis y Planeamiento: Ser directo, no evadir
responsabilidades. Ser partícipes activos del planeamiento de
objetivos y estrategias empresariales.
19.- Intuición: Capacidad para intuir posibles fallas o falencias
en el lugar de trabajo. Habilidad para descubrir alteraciones en la
información, entornos desagradables de trabajo y buscarle una
solución a aquello.
20.- Actuar Bajo Presión: Evitar el decaimiento ante excesos de
trabajo y plazos establecidos. Poseer equilibrio emocional.
Capacidad para trabajar largas jornadas laborales.
CONOCIMIENTOS
1.- Evaluar Riesgos: Porque para tomar decisiones y actuar en
forma rápida y correcta, se debe evaluar en forma clara y precisa
las acciones a seguir.
2.- Descomponer Objetivos: Para alcanzar un objetivo global, se
debe poseer un conocimiento cabal de éste, para descomponer aquel en
objetivos específicos, ya sea individual o grupal, para la unidad a
la que se pertenece, etc.
3.- Monitorear Logros y Presupuestos: Visualizar que a través de
las personas y de la tecnología existente en la empresa, se logren
los objetivos esperados, sin excederse del capital que se posee para
llevar a cabo las tareas.
4.- Saber Negociar: Poseer conocimiento sobre negociación
individual y colectiva. Sobre todo ahora que el trabajador posee más
derechos laborales.
5.- Saber Utilizar la Tecnología: La empresa moderna ha
desarrollado tecnología de punta y necesita personal capacitado para
utilizarla.
6.- Con una Nueva Formación: En el futuro ya no habrá dos épocas,
la del estudio y la del trabajo, sino una unidad en acción. En este
sentido la empresa debe favorecer a las personas, para que
construyan su diseño de proyecto formativo (capacitación, plan de
carrera) Se necesita de parte del individuo, espíritu de superación
y ganas de aprender nuevas cosas.
7.- Amplia Visión de los Objetivos Empresariales: Ya que el
trabajador moderno participa plenamente en la toma de decisiones de
la empresa, debe tener claros los objetivos de ésta
para ser asertivo en un momento determinado.
8.- Poli-funcionalidad: Este es uno de los rasgos que el
trabajador moderno debe poseer con mayor intensidad. El trabajador
actual debe estar capacitado para laborar en cualquier segmento de
la empresa y saber llevar a cabo las tareas que se le exijan o se le
presenten en algún momento determinado. Es realizar un trabajo que
no esté específicamente definido dentro de sus responsabilidades.
9.- Conocer la Empresa en Forma Interna y Externa: En la forma
interna el trabajador moderno debe conocer e interactuar con las
personas, debe conocer también las estrategias empresariales, la
misión y visión de la empresa y la estructura en sí. En forma
externa debe saber lo que el cliente necesita. También estar
actualizados con las exigencias del mercado actual.
CONCLUSIÓN
Tal vez uno de los paradigmas más arraigados que posee nuestra
sociedad puede ubicarse en la creencia de que una vez que ocupamos
una posición en la empresa, nuestra tarea de buscar empleo ha
terminado y, de inmediato, ha comenzado otra orientada a mantenernos
en ella. Nada más contrario a la lógica y la razón.
Pero en el entorno laboral la lógica es distinta, la tendencia
está más orientada a mantener el empleo. Esto sucede cuando nos
observamos más como empleados que como profesionales y ello tiene su
razón de ser.
En el competitivo mundo en que vivimos, donde la oferta supera a
la demanda, cuidar el empleo, más que una señal de “incapacidad a
asumir retos” o “poca disposición al cambio”, se ha convertido en
una necesidad. El profesional promedio tarda entre seis y ocho meses
en ubicarse nuevamente en el mercado laboral y ello, aunado al
estrés que genera la falta de ingresos, es una experiencia que
difícilmente se desee repetir.
Es por esa razón que una vez alcanzada la meta, al volver a
formar parte del equipo empresarial la tendencia a aferrarse a la
posición es inmediata. Esto supone la responsabilidad de un
rendimiento superior al promedio, pues de lo contrario la amenaza de
ser reemplazado estará siempre presente. Es ahí donde se intercambia
un estrés por otro, donde dejamos de preocuparnos por ser
contratados y comenzamos a obsesionarnos por mantenernos empleados.
El uso y las costumbres administrativas, hasta ahora presentes,
nos han hecho suponer que lo importante es prolongar nuestra
permanencia en un empleo hasta que la misma se extinga por razones
ajenas a ambas partes. La premisa del tiempo se mantiene presente
como un modelo permanente, y ello obliga de manera inconsciente al
profesional a auto limitarse e impedir que se desenvuelva en el
mercado laboral con la libertad y la amplitud que sus conocimientos
le ofrecen.
Un profesional evidentemente hace bien su trabajo, agrega valor,
pero no puede sentirse atado a una empresa donde no pueda continuar
aprendiendo y desarrollando sus competencias, lo que le da todo el
derecho a alzar la mirada y buscar nuevos horizontes.
El profesional debe tener una visión que lo limita a cuidar el
puesto de trabajo, alimentar el paradigma del poder, guardar para sí
el conocimiento y reducirlo a ser simplemente un buen empleado. No
importa el lugar que ocupe en la organización, no importa cuan
básico o estratégico sea su cargo, mientras más tiempo dure, más
posibilidades tienen de experimentar la miopía laboral y acercarse a
la excelencia en el área desempeñada. Fuente
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