Como ya lo hiciera el Sharan, el Alhambra transmite una agradable
sensación de calidad tanto
por dentro como por fuera. Este monovolumen, que como opción se
puede pedir con siete plazas, ofrece el clásico diseño de su
segmento sin demasiadas florituras, acentos dinámicos o un diseño de
vanguardia de efectos futuristas, como ocurre con el Renault Espace.
El monovolumen de Seat gusta más bien por sus líneas bien definidas
y sus proporciones armónicas, que prometen sobre todo mucho espacio
interior.
Más de 2.400 litros
Con sus 4,85 metros de longitud y sus 1,90 metros de ancho, el
Alhambra es capaz de cumplir de
forma evidente lo que su exterior promete. Al igual que el
primer Alhambra, la segunda generación también ofrece espacio en
abundancia. El habitáculo del modelo fabricando en Palmela
(Portugal) dispone de cinco plazas de serie, por lo que su maletero
presenta una capacidad de carga de 885 litros. Los asientos de la
segunda fila resultan cómodos, incluso para los acompañantes más
corpulentos, y los asientos exteriores están disponibles, de forma
opcional, con el asiento para niños integrado.
Además, los tres asientos que conforman la segunda fila se pueden
plegar y desplazar fácilmente y por separado. Con sólo una maniobra
se pliega el respaldo hacia adelante y, al mismo tiempo, la
superficie del asiento baja hasta integrarse en el suelo del
maletero (completamente plazo), lo que da lugar a un plano de carga
más bajo. La capacidad máxima tras el portón trasero, que por cierto
se puede accionar eléctricamente
si así se desea, asciende a 2.430 litros.
Asiento del copiloto con respaldo reclinable
De serie también se puede abatir el respaldo del asiento del
copiloto, ofreciendo así la oportunidad de
cargar objetos de hasta 2,90 metros
de longitud. Hay que contar además con un gran número de huecos bajo
el suelo y soportes para bebidas.
No obstante, al contrario que su predecesor el nuevo Alhambra no
permite una retirada total de los
asientos. Aunque los nuevos asientos abatibles resultan más
prácticos y fáciles de manejar, el modelo anterior era casi 20 cm
más corto y ofrecía unos 180 litros más de capacidad de carga con
los asientos desmontados.
Un habitáculo acogedor
Los que transporten más pasajeros, en lugar de tanto equipaje,
podrán pedir como opción (por 1.660 euros) una tercera fila de
asientos con dos asientos individuales que también se pueden
integrar en el piso del maletero. Con la tercera fila de asientos,
la capacidad máxima del maletero se
reduce a 2.300 litros. El acceso a las plazas traseras es
relativamente amplio, dado que los asientos exteriores de la fila
intermedia se pueden desplazar cómodamente hacia adelante y, además,
las puertas correderas presentan una gran apertura hacia la derecha,
que como opción también se pueden solicitar con activación eléctrica
como el portón trasero. En los asientos seis y siete se pueden
realizar viajes largos con total comodidad, siempre y cuando los
adultos que viajen en ellos no tengan una envergadura excesiva. En
la parte trasera, la comodidad de los pasajeros acaba una vez
superados los 1,70 metros de altura.
Los pasajeros que ocupen las plazas delanteras también se
sentirán muy a gusto. Junto con una buena oferta de espacio (la
única limitación en esta zona es el margen de maniobra de la rodilla
derecha del conductor), el Alhambra convence gracias a una
calidad típica de la marca de
Wolfsburgo. Asientos duros, reposabrazos cómodos, plásticos
agradables al tacto, el Alhambra ofrece todo en calidad premium.
Sin embargo, nuestro vehículo de prueba no respondía a la versión
básica, de manera que tuvimos la oportunidad de disfrutar de algunos
extras de confort que, no obstante, se ven más que reflejados en el
precio de adquisición.
Un motor económico de gran potencia
En nuestra primera toma de contacto, la variante menos potente de
los motores diésel disponibles en un principio mostró su mejor cara.
Este propulsor, de 140 cv, disponible a partir de
31.800 euros, desarrolla a
1.750 vueltas unos nada despreciables 320 Nm que deben impulsar 1,8
toneladas de peso. Esto es algo que logra sin problemas y, en
combinación con un cambio manual de seis velocidades muy preciso, se
muestra sumamente eficaz y ágil. La aceleración de 0 a 100 km/h
transcurre en 11 segundos, la velocidad máxima alcanza los 194 km/h
y el consumo, en situación ideal, no supera los 5,5 litros. Nuestro
ordenador de a bordo registró más o menos los mismos valores durante
la prueba.
El cómodo cambio automático DSG de seis velocidades alcanza, en
combinación con el mismo motor diésel, una velocidad máxima algo
inferior (191 km/h) y registra un decilitro más de consumo. En este
sentido, el cambio de doble embrague, cuyo precio empieza en
38.000 euros, sólo es
recomendable si uno no tiene ganas de esforzarse en cambiar de
marcha. Temporalmente, el Seat Alhambra se presenta además con un
motor 2.0 TDI de 170 CV, que resulta muy atractivo gracias a su
vigoroso impulso, así como un gasolina 1.4 de 150 CV que destaca
sobre todo por su suavidad de marcha. En total aún están pendientes
de estrenar cinco variantes más.
Un chasis flexible
El reglaje del chasis merece un elogio especial. El Alhambra de
nuestra prueba rodaba sobre llantas de 16" (las más recomendables),
registrando un consumo alegre y con un nivel de ruido bastante bajo.
En general, la conducción del Alhambra se asemeja a la de un turismo
normal, ofrece una dirección homogénea y su balanceo se mantiene en
todo momento dentro de la zona no crítica. Gracias a la flexibilidad
de su estructura, con este monovolumen resulta incluso divertido
trazar de vez en cuando alguna curva que otra a una velocidad más
elevada, aunque su comportamiento siempre previsible
contrarresta cualquier conducción
extrema con una clara tendencia al subviraje. En cualquier
caso, las reacciones más molestas son absorbidas por el ESP de serie
que forma parte de un sólido equipamiento de seguridad.
El precio del Alhambra arranca en 30.300 euros correspondientes a
la variante 1.4 TSI de 150 CV en su línea de acabado Reference.
El 2.0 TDI de 140 CV cuesta casi 2.000 euros más. El equipamiento de
serie del Alhambra es completo. De fábrica, el monovolumen español
incluye poco más que una radio, elevalunas eléctricos, un sistema de
aire acondicionado manual y el
sistema Start-Stop. En la comparativa interna, el
Seat Alhambra ofrece una ventaja de 1.500 euros en el precio sobre
el VW Sharan. En comparación con algunos competidores como el
Peugeot 807, el Ford Galaxy y el Renault Grand Espace, este modelo
español resulta algo más caro a igualdad de equipamiento.
Conclusión
El Seat Alambra es un monovolumen de siete plazas ideal con una
enorme capacidad de convicción.
Los materiales elegidos para el acabado interior son excelentes. Uno
de sus puntos fuertes es la gran oferta de espacio que muestra una
variabilidad digna de elogiar. Todo se puede plegar y desplazar
fácilmente y el diseño de su interior se puede modificar para
satisfacer los requisitos de transporte más exigentes. Las puertas
correderas laterales también son mejores que las de su predecesor.
Finalmente, el motor diésel sometido a la prueba de conducción
sorprendió con unas buenas prestaciones y un consumo bajo. Sin
embargo, el modelo Alhambra sólo se puede calificar de ganga en
comparación con el Sharan. Los modelos de otros fabricantes de la
competencia suelen ser, por norma general, más baratos.