Dejaeger es conocido por la justicia canadiense, pues ya
cometió nueve abusos en los años
noventa por los que fue condenado a cinco años de cárcel.
Tras la primera condena, en 2001, cuando Dejaeger se encontraba de
nuevo en Bélgica, se presentaron otras nueve denuncias contra él,
casos por los que ahora se habría entregado.
El sacerdote anunció este domingo a los medios flamencos su
entrega, en medio de la conmoción
que vive el país por el medio millar de casos de pederastia
en el seno de la Iglesia belga que saltaron a la luz este fin de
semana.
La comisión del psiquiatra infantil Peter Andriaenssens presentó
el viernes un informe que registraba las denuncias por abusos de 475
antiguos alumnos de internados religiosos, de los que 13 se habrían
suicidado. Monseñor Leonard, del arzobispado de Bruselas-Malinas,
reconoció "errores" por el silencio que ha imperado en Bélgica en
los últimos cincuenta años, cuando se produjeron los primeros hechos
denunciados.
Aunque la mayor parte de los pederastas ya ha muerto y en la
mayoría de los casos los delitos
han prescrito, medio centenar de víctimas han anunciado que
recurrirán a la vía civil para exigir indemnizaciones por los
abusos.