Para el usuario Lagun,
que se identifica
en su blog como amante de la fiesta, está claro: uno de los
contertulios, que relató que siempre que corría en encierros
bebía "un par de minis de kalimotxo"
y que nunca había sido expulsado por ello, dejando así en
mal lugar el control en estos eventos,
no era en realidad un corredor.
Para más señas,
Lagun publica en su bitácora una imagen en la que demuestra que
el apodado El Niño había intervenido hacía un tiempo en el
mismo programa, esta vez como
"miembro de una tribu urbana y camuflado" con cresta punk y
ropa en consonancia.
No es el único caso que ha llamado la atención del bloguero: otro
de los personajes que arremetió desde el público contra los
defensores de los encierros, Haplo
Schaffer, también había contribuido con Espejo público
tiempo atrás, en aquella ocasión como
joven siniestro de pelo largo y vestuario enlutado. En su
segunda visita al programa, sin embargo, no quedaba ni rastro de sus
antiguas trazas: lucía una pulcra coleta y unas lentes de
intelectual.
Más sospechoso aún es que en el supuesto perfil de Facebook de
ambos jóvenes se pudieran leer algunas frases donde se indicaba que
se buscaban jóvenes para el programa,
preferiblemente actores, o que uno de ellos incluyera un
link al vídeo en el que aparecía ataviado como un punk con la
siguiente frase: "Cuando un punk, sale hablando en la tele hablando
de punks, sin ser punk...".
"No son actores"
Sin embargo, Antena 3 no considera que la repetición de invitados
sea una prueba de que los testimonios de éstos sean falsos. En
declaraciones a 20minutos.es,
un portavoz de la cadena ha negado que los muchachos sean actores:
"Es cierto que El Niño estuvo en Espejo Público
con anterioridad. Los de Producción
le escucharon entonces decir que había asistido a un encierro
borracho, y por eso volvieron a recurrir a él para el
segundo debate".
En cuanto al gran cambio físico experimentado por el personaje
entre una aparición y otra, aseguran que la cadena "en ningún
momento dice cómo hay que ir vestido". Eso
queda a elección de los invitados.
El caso de Shaffer es
algo distinto. El ex siniestro es
"un polemista": "Estudia Periodismo y le gusta exponer sus
ideas. Se expresa bien y anima el debate. La gente de producción se
queda con los nombres de aquellos que hablan con desenvoltura
delante de las cámaras y pueden defender sus argumentos para
posibles intervenciones futuras. Pero
en ningún momento se les dice qué
tienen que decir. Simplemente se les pregunta antes cuál es
su posicionamiento y si creen que pueden aportar algo al tema".
Ante el sospechoso intercambio
de mensajes en el perfil público de Facebook de los
jóvenes, Antena 3 insiste en que sus invitados no están encarnando
un papel: "Es gente de la calle capaz de defender sus argumentos
ante una cámara y nunca se ha
suplantado su identidad". Eso sí, "si ellos han mentido, ya
es otra cosa", añaden.