ARIES: Entrega, entusiasmo y competitividad son
las armas perfectas con las que cuentan las Aries. No estaría de más
que levantaran la vista de vez en cuando para hacer un análisis
general de la situación.
TAURO: Los Tauro cuentan con el trabajo duro y
la lealtad como sus principales bazas. En el lado negativo su afán
por cumplir les impide en ocasiones actuar con la frialdad
necesaria.
GÉMINIS: Versátiles, inquietos y
perfeccionistas. El sueño de cualquier jefe siempre que sean
conscientes de ello y se hagan valer.
CÁNCER: Si les dejan desarrollar su creatividad
los Cáncer son capaces de abrirse paso en cualquier sitio. No lo
tienen tan fácil cuando se enfrentan a labores mecánicas.
LEO: Los jefes autoritarios y abusivos deberían
buscarse otra víctima puesto que los Leo saben defenderse mejor que
bien. Eso no quita para que su trabajo sea tan exigente como el que
más.
VIRGO: Perfeccionistas y amantes de la calidad,
los Virgo buscan siempre lo mejor en su trabajo. Eso sí, en
ocasiones deberían ser menos comprensivos con situaciones que pueden
resultar injustas.
LIBRA: Su equilibrio es su mejor baza a la hora
de navegar por las procelosas aguas laborales. En el lado negativo
de la balanza su afán por quedar bien con todos.
ESCORPIO: Una vez centrados en un objetivo las
Escorpio lo perseguirán con pasión hasta alcanzarlo aunque a veces
es mejor diversificar las apuestas.
SAGITARIO: Optimistas y con una gran visión de
futuro, su punto fuerte es la confianza en sí mismos. Aunque a veces
necesitan mantener los pies en el suelo para evitar las
frustraciones.
CAPRICORNIO: Auténticos supervivientes en el
mundo laboral. Son perseverantes, trabajadores y mantienen siempre
un ojo bien abierto por si las moscas.
ACUARIO: Les gusta hacer las cosas a su manera
algo que no siempre resulta popular entre los jefes pero que les
convierte en líderes natos si saben aprovecharlo.
PISCIS: Son camaleónicos y capaces de adaptarse
a cualquier situación que se les plantee pero como contrapartida su
punto débil está en la empatía con los demás. De vez en cuando les
convendría ser un poco más malos.