Al caer el veredicto de las urnas, el oficialista
Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ganó
indiscutiblemente las elecciones, pero su victoria
no fue suficiente para
alcanzar la meta que el propio presidente había marcado.
En la madrugada del lunes, tras una larga noche de espera, llegó
el primer boletín del
Consejo Nacional Electoral (CNE): al menos
90 diputados para el PSUV
y 59 para la alianza
opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que aglutina a una
veintena de partidos de oposición.
Otros dos escaños van para el izquierdista
Patria Para Todos (PPT),
que presentaba sus propios candidatos tras su ruptura con el
oficialismo al que apoyó
durante años; otros tres para candidatos de comunidades indígenas y
quedan por definir los once restantes.
Con estos resultados, la
oposición, aún en minoría, regresa de
forma triunfal al hemiciclo, del que estuvo ausente en los
últimos años por su boicot de las legislativas de 2005, que dejó la
Cámara bajo el dominio oficialista en una decisión considerada ahora
por sus líderes como un "error".
La mayoría cualificada de dos tercios es necesaria para
conseguir, con la aprobación
de los diputados afines, la adopción de leyes orgánicas o
nombramientos de integrantes de poderes estatales.
Con 90 diputados, el partido del presidente Chávez no podría ni
otorgar al mandatario una ley
habilitante, si así lo pidiera, como lo ha hecho en el
pasado para gobernar por decreto, ya que son necesario tres quintos
de los votos, es decir 99 diputados, para su aprobación.
La oposición con un 52% de voto popular
Desde las filas de la oposición se ha anunciado que la MUD había
logrado un 52% de voto popular,
mayoría absoluta pero una cifra que no se tradujo en una mayoría
parlamentaria debido a la distribución de los escaños por
circunscripciones de los
estados, con distintos números de representantes.
Chávez, que trató de convertir las elecciones en un
plebiscito, apostando por
la popularidad que aún tiene al cabo de más de una década en el
poder, insistió durante la campaña en que necesitaba de estos dos
tercios para profundizar en la
revolución y con la mirada puesta en las presidenciales de
2012.
Al ser preguntado por la prensa, cuando acudió a votar en un
barrio del oeste de
Caracas, sobre qué hará si su partido no consigue la mayoría de
los dos tercios, Chávez eludió responder.
Se trata de "una pregunta hipotética" y "prefiero no hablar de
hipótesis", comentó
entonces Chávez.
Unas doce horas después la "hipótesis" se ha convertido en
realidad y los analistas ya
especulan sobre cuál será la reacción del presidente ante
la nueva situación parlamentaria.