LA CONVIVENCIA EN PAREJA
Para mucha gente, el ir a vivir con la
pareja representa un paso desisivo en su vida, y empiezan a sufrir
por lo que se conoce como el período de ajuste.
Esta situación no ocurre siempre, pues hay parejas que se
acoplan a la maravilla, pero hay
otras que sufren este período debido a que les cuesta acostumbrarse
a compartir el espacio que antes era personal con otra persona.
Aunque esto es normal, y la mayoría de las parejas
lo experimentan, hay muchas que no sobreviven el proceso y terminan
separándose de ahí que sea importante saber como lidiar con la
situación, para que no dañe los sentimientos y la relación como tal
no se vea detriorada.
Así las cosas, cuando la pareja se va a vivir
junta hay que hacer ciertos cambios para que el ajuste no tenga
graves consecuencias. Primero que nada, hay que extremar los hábitos
de orden y limpieza.
Es bastante molesto tener que caminar entre la
ropa interior y las medias del otro. Tampoco es agradable
encontrarse la cocina sucia y llena de platos sucios o ir al baño y
toparse con la toalla del compañero tirada en el piso, el jabón
fuera de la ducha, la pasta de dientes abierta al igaul que el
champú.
Todo eso funciona cuando estás sola y a tí no te
importa tu propio desorden, pero verás que el de él si te va
importar, así como el tuyo lo va a molestar mucho a él. De esta
manera, hay que repartierse las labores del hogar o indicar que cada
quien se preocupa de sus cosas y que cada quien limpie y ordene lo
que desordena y ensucia.
El tema de la colaboración surge, pero no hay que
olvidar que la tolerancia es otro elemento fundamental. En un
espacio pequeño no hay forma de esconderse ni de huir cuando se
quiere estar solo, ni tampoco hay lugar donde expresarse libremente,
sin que otro te escuche. Además, tendrás que soportar que el otro
también estrá extrañando esta necesidad y no podrá encontrarla.
Este factor puede ser positivo si se sabe cómo
manejarlo. Si existe tolerancia, respeto y comunicación, y además
hay una verdadera empatía entre la pareja, entonces la situación
será agradable. Siempre podrán hablar de lo que molesta y siempre
tendrán alguien que escuche. En este caso, la situación sólo
facilitará la comunicación entre ustedes.
Pero si no es así, las circunstancias se vuelven
problemáticas, debido a que no se cuenta con ese espacio donde ser
"libre", se empezarán a sentir asfixiados e invadidos.
Algo que puede volverse un problema es que ante la
falta de espacio habrán muchas cosas que parecerán innecesarias,
pero que tú no deseas botar o que él no quiera descartar. Sin
embargo, deben analizar qué es fundamental y qué no, y si es del
caso permitirse algo cada uno,pero sin abusar.
Para lidiar con esta circunstancia y evitar que se
vuelva una tragedia shakespeareana puedes elegir entre estas
sugerencias que vamos a presentar.
Cuando vayan a decorar, es importante que tomen en
cuenta dos elementos, el gusto de ambos -para que ambos se sientan
cómodos- y tratar de utilizar ciertos trucos para que el ugar
parezca más amplio.
Por ejemplo, utiliza los muebles para dividir el
mismo espacio en varias estancias, o utiliza las paredes altas para
poner anaqueles y ordenar las cosas de ambos. Eso sí ten cuidado de
que no se vuelva sólo anaqueles, pues no se trata de hacer de las
paredes de tu casa un almacén. También, elige
lámparas de pie en lugar de las de mesa, plantas que crezcan hacia
arriba en lugar de extenderse. Ahora,
muchas veces alguno de los dos necesitará tiempo para estar solo, en
esos momentos lo mejor es que alguno salga, para que el otro
disfrute de la soledad. Si esto resulta imposible porque llueve o
porque el otro simplemente no quiere salir, entonces hay que idear
otra cosa.
Si el apartamento tiene dos habitaciones,
entonces el que desee estar solo puede irse a otra habitación y
encerrarse. El otro debe respetar esto y no debe interrumpir el
momento de tranquilidad que ha buscado su compañero.
Si no se cuenta con las dos habitaciones entonces hay que
escoger un rinconcito propio, donde desaparezcas y tu compáñero no
te veva. ël por su parte debe hacer lo mismo. En casos extremos
siempre puedes recurrir al baño, donde puedes poner velas y algún
aroma para relajarte tras la puerta cerrada.
En fin, soluciones siempre hay, por lo que
no hay que deseperarse ni culpar completamente al otro por la falta
de privcidad o de espacio. En realidad, no olvides que el vivir
juntos se trata de compartir el espacio. Para atravesar el ajuste
sólo se requiere comunicación, respeto y tolerancia, además claro
está de lo fundamental: el amor.
Fuente
CÓMO SOBREVIVIR A LA RUPTURA DE
PAREJA
CÓMO SOBRELLEVAR EL AMOR A LA
DISTANCIA
EL ARTE DE BESAR
EL AMOR Y LA DIFERENCIA DE EDAD
MOTIVOS DE LA SEPARACIÓN DE
PAREJA
EL MIEDO A LA SOLEDAD
LA COMPETENCIA EN LA PAREJA
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