Cáscara de
naranja transformada en metano
Investigadores de la
Universidad de Córdoba han obtenido metano a partir de la
manipulación de residuos de cáscara de naranja, según se desprende
de un artículo publicado en la revista
Bioresource Technology, (Volume 101, Issue 23,
December 2010, Pages 8993-899). El trabajo, desarrollado por
María de los Ángeles Martín; José Angel Siles, Arturo F. Chica y
Antonio Martín, miembros del Áreade Ingeniería Química,junto a la
empresa Cítricos del Andévalo (Huelva), abriría una interesante vía
comercial para la obtención de biogás.
Los investigadores sometieron los
residuos a un pretratamiento de extracción de D-limoneno, una
sustancia natural que se extrae del aceite de las cáscaras de los
cítricos y que da olor característico a las naranjas y los limones.
El tratamiento mediante el cual se obtiene metano, proceso conocido
como digestión anaerobia, consiste en una transformación
microbiológica del residuo en ausencia de oxígeno. De este modo, se
generan diversos gases, entre los cuales el dióxido de carbono y el
metano son los más abundantes (dependiendo del material degradado).
La duración del proceso anaerobio varía dependiendo de diversos
factores, entre los que se destacan la temperatura, el pH del
material biodegradado y, fundamentalmente, las características del
residuo tratado.
En el laboratorio, comprobaron el rendimientoen metano que se
puede obtener adiferentestemperaturas.El grupo cordobés introdujo en
este proceso microorganismos mesófilos -cuando tiene una temperatura
óptima de crecimiento comprendida entre 20ºC y 45ºC-; y termófilos,
aquellos que soportan condiciones extremas de temperatura
relativamente altas, por encima de los 45ºC, para ver el
comportamiento de ambos grupos frente a la degradación de la
cáscara. "Los resultados del trabajo mostraron la conveniencia de
realizar el proceso en condiciones termófilas para tratar estos
residuos ya que la tasa de producción de metano, la velocidad de
transformacióny la biodegradabilidad fueron más altos que en
condiciones mesófilas", subrayan los investigadores.
Según la
FAO, la producción mundial de naranja en 2007 se estimó en 63
millones de toneladas. Un alto porcentaje de esta producción (70%)
se utiliza para la fabricación de zumos y mermeladas. Por otro lado,
aproximadamente el 50-60% del procesado de la fruta se transforma en
residuos, formados por cáscara y pulpa. "Aunque los residuos de
cáscara pueden ser reutilizados para una amplia variedad de
propósitos, hasta hace relativamente poco no ha habido métodos de
eliminación satisfactorios. Por otro lado, los subproductos
obtenidos en la fabricación de piensos animales generan aguas
residuales altamente contaminadas que se evitan con este nuevo
proceso", según la investigadora María de los Ángeles Martín.
Fuente
|
|