Diseño
Antes de nada, es importante recalcar que Ssangyong
no había participado en este
segmento de coches, ya que su gama sólo constaba de
todoterrenos puros, monovolúmenes y pick-up. Así, para su
primer diseño SUV, la marca ha contado con Giugiaro, al que le han
encargado realizar un modelo robusto, ciertamente deportivo y capaz
de dar cabida para la tecnología.
Para lo primero (la robustez),
el reconocido diseñador ha apostado por los ángulos marcados, los
nervios en la superficie del capó y musculosos pasos de rueda,
dejando que las llantas de 17 y 18 pulgadas, la doble salida de
escape y el spoiler trasero realicen el trabajo de
deportividad. Por último, el apartado tecnológico es el que menos
luce, ya que ni siquiera puede equipar faros de xenón o automatismos
de luz y lluvia. El equipamiento más alto, sin embargo, equipa
asientos calefactados, aviso acústico de aparcamiento y techo solar.
En cuanto a las medidas,
el Korando encaja a la perfección entre los modelos estrella del
segmento, como el Qashqai, el Kuga o el recién llegado ASX. Con 4,41
metros de longitud, es más largo que el de Mitsubishi y el de
Nissan, pero un poco más corto que
el de Ford. En cualquier caso, las diferencias son muy
leves e incluso la capacidad del maletero se mantiene en la misma
línea, con 486 litros de capacidad. A primera vista, una de las
virtudes del Korando es que dispone de mucho espacio en los asientos
traseros, más para las piernas que por altura libre al techo.
D20Tde 175 cv
Acostumbrados a los motores aportados por Mercedes-Benz, el
Korando también hace aquí una excepción. El único propulsor con el
que estará disponible (al menos por el momento) es el resultado de
una colaboración con la empresa austríaca AVL. El bloque es un
diesel 2.0 turboalimentado
con una potencia anunciada de 175 cv, entre cuyas características
destaca la inyección directa y el turbo de geometría variable
electrónico que permite sacar un par motor de 360 Nm a partir de las
2.000 vueltas.
Como hemos comentado, es y será por un largo tiempo el único
motor disponible, aunque los planes
de la marca pasan por introducir otro diesel menos potente
(casi seguro con la misma cilindrada) y otro gasolina para abaratar
el precio de salida.
A elección del cliente queda, sin embargo,
el sistema de tracción,
que podrá ser total (4x4) o delantera (4x2) a cambio de 3.000 euros
más, y el cambio manual o automático (ambas de seis relaciones). La
versión automática, que aumenta otros 2.000 euros más el precio, va
ligada obligatoriamente a la tracción total.
Buen comportamiento
Uno de los puntos más favorables del Korando es
su buen consumo. Con más potencia que el Nissan Qashqai dCi
de 150 cv y tracción delantera, el coreano puede mejorar en una
décima el consumo mixto homologado y situarse a la par de un Ford
Kuga TDCi 4WD de 140 cv. Los datos de emisiones, con 157 gramos de
CO2 anunciados para la versión con tracción delantera, tampoco
difieren mucho de la competencia. La única pega en este sentido es
que se ha tenido que prescindir de
la rueda de repuesto “normal” en el maletero y sustituirla
por una de emergencia.
Sobre el comportamiento del coche,
la puesta a punto es bastante acertada, ya que cuenta con
una suspensión “a la europea” (más firme gracias a un sistema
McPherson delantero e independiente detrás), que resulta
muy cómoda en casi todas las
situaciones. En el paso por curva, la carrocería no se
balancea en exceso y la dirección permite un fácil guiado de la
trayectoria (algo que es importante destacar ya que en este tipo de
coches, claramente subviradores, suele estar bastante
desmultiplicada y obliga a rectificar el volante permanentemente).
La respuesta del motor es
bastante efectiva y muy enérgica si se aprovecha el margen
de máxima potencia. El conductor, que ha de manejarse siempre en un
régimen algo estrecho, notará el empuje un poco por encima de las
2.000 vueltas y notará como muere literalmente antes de tocar la
banda de 4.000 revoluciones. Gracias a que los recorridos del cambio
son cortos y muy cómodos, cambiar de marcha frecuentemente no debe
ser considerado como un inconveniente.
Mención aparte merece el equipo
de frenos de disco, que aporta buenas medidas si lo
comparamos con la competencia (296 mm delante y 284 mm detrás). No
obstante, el tacto del pedal no es muy progresivo y obliga a hundir
el pie con energía hasta en una frenada suave. Es sólo una
sensación, y tal vez con unos neumáticos de alta gama mejore. La
realidad es que son unos de los discos más grandes del segmento de
los SUV.