LA RESACA - ¿QUÉ ES? CAUSAS, SÍNTOMAS Y
TRATAMIENTO
El tomar bebidas alcohólicas es normal
dentro de la mayoría de las sociedades. También es frecuente el
alcoholismo, con los problemas que conlleva. Sin embargo hay
otro tipo de consecuencia derivada del consumo excesivo del
alcohol: la resaca.
Pocas personas consideran la resaca
como una dolencia, pero definitivamente es un problema de salud,
pues su origen está en una intoxicación producida por los productos
de la degradación del alcohol dentro del cuerpo, (sobre todo si el
licor consumido no es de buena calidad).
La resaca aparece al día siguiente de haber bebido
alcohol en grandes cantidades. Se caracteriza por una sed intensa,
dolor de cabeza, mareo, visión borrosa y malestar general, y pueden
presentarse también náuseas y acidez estomacal. Estos síntomas
pueden aumentar cuando se fuma.
Las molestias estomacales se deben a las erosiones
de la mucosa que cubre la parte interna del estómago por el etanol,
el principal componente de las bebidas alcohólicas. El alcohol
también inhibe la acción de una hormona, la vasopresina, que regula
el balance de los líquidos en el cuerpo al hacer que los riñones
reabsorban agua de la orina. Si la función de la vasopresina falla,
el riñón comienza a eliminar más agua de la que se ingiere y provoca
que el organismo busque el agua en otros órganos, como en las
membranas que cubren el cerebro. Al reducirse la cantidad de agua se
busca restablecer el equilibrio, por lo que se dilatan los vasos
sanguíneos para llevar más líquido al cerebro. Esta dilatación
produce el conocido dolor de cabeza.
Adicionalmente, cuando el alcohol llega a la
sangre se produce una disminución de los azúcares presentes en el
torrente sanguíneo y provocan una sensación de debilidad y
agotamiento físico. Esto se debe a que el alcohol acelera la
transformación de glicógeno (una sustancia que se encarga de
almacenar el azúcar en el hígado) en glucosa y ésta se elimina de
forma más rápida.
El cuerpo necesita tiempo para recuperarse de la
intoxicación, por lo que lo único que puede hacerse es disminuir las
molestias de la resaca. Se pueden tomar alimentos suaves, como yogur
o café con leche. Para reponer las vitaminas perdidas es conveniente
tomar zumos de naranja o frutas frescas. Durante el día se puede
comer alimentos livianos como legumbres, cereales y frutas en espera
de que el estómago se recupere. Para disminuir las molestias se
puede tomar un analgésico como ranitidina y omeprazol, aunque
siempre es útil consultarlo con un especialista. Por último resulta
de gran utilidad descansar lo más posible, para que el cuerpo se
recupere a un ritmo constante.
Todos estos consejos son de conocimiento popular.
Sin embargo hay varias ideas inexactas, mitos sobre la resaca que no
solamente son inefectivos, sino potencialmente peligrosos.
El mito más nocivo es el de que la resaca se
alivia tomando más licor. No solamente es falso (un tóxico no se
elimina tomando más tóxicos) sino que es una señal de un posible
alcoholismo.
El alcohol se elimina del cuerpo a una velocidad
de siete gramos por hora, y no se puede acelerar este ritmo. Por lo
tanto beber mucha agua sólo reduce la deshidratación, pero no
disminuirá los síntomas de la resaca. Tampoco ayuda, como mucha
gente cree, beber una cucharada de aceite antes de ingerir licor
para proteger el estómago, pues el aceite no cubre el órgano de
manera uniforme. La vitamina B6, aplicada por vía intramuscular,
ayuda a acortar los efectos secundarios en los casos graves, pero
consumir pastillas de esa vitamina con el mismo propósito es
inefectivo.
Tampoco ayuda mezclar el licor con agua, porque al
bajar la cantidad de agua en el cuerpo se necesita reemplazarla, lo
que hace que ambos líquidos sean absorbidos con mayor rapidez.
Si se ha decidido tomar licor, hay varias maneras
de prevenir la resaca o por lo menos de reducir sus síntomas. Es
importante no tomar en exceso. El cuerpo puede defenderse hasta
cierto punto del alcohol, metabolizándolo y eliminándolo, pero si
los niveles alcohólicos son demasiado elevados se producirán las
molestias.
También es importante no beber con el estómago
vacío, pues aumenta la velocidad con la que se absorbe el alcohol.
También se puede comer mientras se bebe, para regular la velocidad
con la que el alcohol pasa al torrente sanguíneo.
También se aconseja no mezclar bebidas. Incluso es
poco recomendable tomar café entre tragos de licor, pues el efecto
excitante de la cafeína entra en conflicto con el efecto relajante
del licor, lo que lleva a un desequilibrio metabólico que agudizará
los síntomas de la resaca. Sin embargo algunos lácteos como la leche
y el yogur pueden ayudar a proteger el estómago.
Hay que tener presente que cada individuo tiene un
metabolismo distinto. Diferentes factores, como el estado de salud,
peso corporal, hábito de beber, cansancio y equilibrio bioquímico
afectan el grado en el que se procesa el alcohol, por lo que una
cantidad de licor que le produce a una persona un ligero dolor de
cabeza en la mañana siguiente puede dejar a otra persona
incapacitada por las molestias de una fuerte resaca.
Fuente
DALTONISMO - ¿QUÉ ES? CAUSAS,
SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO
VARICELA - ¿QUÉ ES? CAUSAS,
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FIEBRE TIFOIDEA - ¿QUÉ ES?
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APENDICITIS - ¿QUÉ ES? CAUSAS, SÍNTOMAS Y
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HEMOFILIA - ¿QUÉ ES? CAUSAS, SÍNTOMAS Y
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DOLOR DE ESPALDA - ¿QUÉ ES? CAUSAS, SÍNTOMAS Y
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HIPERTIROIDISMO - ¿QUÉ ES? CAUSAS, SÍNTOMAS Y
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ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL - ¿QUÉ ES? CAUSAS, SÍNTOMAS Y
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URTICARIA - ¿QUÉ ES? CAUSAS, SÍNTOMAS Y
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SINUSITIS - ¿QUÉ ES? CAUSAS, SÍNTOMAS Y
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