CONSEJOS PARA QUE LOS NIÑOS
ESTUDIEN
Conseguir que los hijos se esfuercen, se concentren y
aprendan, y consigan realizar sus objetivos en los estudios, no es
una tarea tan fácil para ellos ni para sus padres. Para que los
niños tengan éxito en los estudios, básicamente es necesario que
ellos tengan capacidad intelectual para poder estudiar, que sean
motivados, adquieran conocimientos en sus estudios, y que sepan
dominar hábitos de trabajo y estudio.
Con la intención de hacer con que los padres,
juntamente con sus hijos, conozcan algunas pautas de organización y
las técnicas más elementales y necesarias para el estudio,
GuiaInfantil.com publicará, todos los meses, distintos temas que
conformarán en un pequeño taller, que nos ha sido ofrecido por
Edupla, educación planificada. En
este primer capítulo, identificamos las dificultades más frecuentes
en el estudio, así como las estrategias de intervención para cada
caso.
1- Dificultad de planificación. El niño estudia, pero no le
dedica el tiempo necesario, intenta estudiar en el último momento,
se pasa en las horas, está más cansado, y tiene la impresión de que
ha estudiado y se esforzado cuando, en realidad, no ha sido así.
La planificación se basa en determinar un horario diario para el
estudio. Dedicar todos los días un tiempo al estudio y a la
realización de los deberes, ayudará al niño a estar en día con sus
estudios. Para un niño de Primaria, media hora seria un tiempo
razonable, mientras para uno de Secundaria alrededor de una hora. El
niño debe realizar cada tarea en un tiempo previsto.
2- Dificultad de memorización o fijación de los contenidos.
No es lo mismo entender la lección que sólo memorizarla. El proceso
de aprendizaje implica entender lo que se quiere asimilar y luego
memorizarlo, y se realiza a través de la repetición de los
contenidos. La falta de concentración y de una forma adecuada para
fijar los contenidos que se consigue con la lectura, el subrayado,
el esquema y el resumen?, también dificultan al estudio. La
intervención se hace, en estos casos, mejorando la atención y la
concentración, usando reglas nemotécnicas, y repasando el tema. Los
padres pueden preguntar la lección a sus hijos para comprobar los
resultados.
3- Dificultad de atención y concentración. Ocurre cuando al
niño le cuesta mucho concentrarse y ponerse a estudiar. Cualquier
estimulo a su alrededor atrae su atención, y pierde el tiempo. Su
rendimiento es escaso y él tarda demasiado tiempo para realizar sus
tareas. Para ayudarlo, es necesario eliminar los estímulos que
puedan estar captando su atención mientras él estudia, aconsejarle a
que haga las tareas más difíciles cuando él esté más descansado, y
que estudie a una hora fija para conseguir un buen rendimiento
cerebral. Es recomendable que se intercale el estudio con momentos
de descanso, para que el niño recupere la concentración.
4- Dificultad en la lectura. El niño no presenta suficiente
velocidad en la lectura ni en la comprensión de lo que lee. Tiene
dificultad para saber el significado de palabras de uso bastante
habitual, por lo que su vocabulario es más bien pobre. Tiene también
dificultades para realizar textos con estructuras correctas y
claras, posee la tendencia a postergar las tareas, y siente rechazo
hacia la lectura. Los casos de niños con dislexia habrá que
tratarlos de una forma adecuada y especial. Para intervenir en este
caso, lo mejor es que el niño empiece a leer en voz alta para
adquirir una entonación correcta que le ayudará a comprender lo que
se está leyendo. Después de la lectura, es recomendable que se haga
preguntas al niño acerca de las ideas más importantes del texto que
él acaba de leer. También es aconsejable que se corrija algún
defecto de su lectura, y estimularle a buscar las palabras
desconocidas en el diccionario.
5- Falta de base. Se caracteriza por tener dificultades en
las materias en que sus contenidos tienen una gran conexión entre
unas partes y otras, como es el caso de las matemáticas. El niño no
consigue asimilar las estructuras básicas de los contenidos de las
diversas áreas. Para cambiar esta situación es necesario que él se
dedique a tratar este problema a través de un hermano mayor, los
padres o un profesor particular. De este modo, estaremos potenciando
sus técnicas de estudio en todas las asignaturas.
6- Ansiedad ante los exámenes. El niño puede ser buen
estudiante pero el miedo a suspender le angustia, le agobia, y acaba
por perder la confianza en si mismo. Siente nerviosismo y ansiedad
en los días previos a los exámenes, y adquiere pensamientos
negativos sobre los resultados que él va a tener. Como consecuencia,
puede presentar dolor en el estómago, insomnio, sudor en las manos,
inapetencia, y tensión muscular, además de palpitaciones. Algunos
desarrollan acciones automáticas como comerse las uñas, por ejemplo.
Para aliviar esta situación es conveniente primero que se ayude al
niño explicándole lo que le pasa y que él sepa que todo tiene
remedio. Luego, enseñarle a desarrollar pensamientos positivos,
centrando su atención en lo que él tiene que hacer aquí y ahora, y
no comparándole con los demás. Es necesario enseñar al niño a que
relaje, que practique algún deporte por su efecto relajador, y que
por ninguna razón él abandone el examen, aunque le parezca difícil.
Fuente
LA ESCUELA Y LOS NIÑOS -
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