LOS COMPLEMENTOS DE UNA BUENA DIETA
Con este plan, se puede perder peso en dos
semanas casi sin darse cuenta, y de una forma sana y balanceada.
La dieta debería ir siempre acompañada
de un cambio de actitud y de perspectiva para que verdaderamente se
reduzca los kilos que tanto molestan.
Antes que nada, empieza por comprar tus víveres en
un momento en que no tengas hambre como después de almuerzo. Así no
te tentarán los deliciosos alimentos y comprarás sólo lo necesario.
Es recomendable que no lleves mucho dinero, para que así te limites
todavía más y no puedas adquirir esos caprichitos.
Cuando pienses en calorías es beneficioso tener
una mentalidad monetaria, es decir hay que ahorrar en calorías como
se ahorra en dinero. Por otra parte, es
importante que si vas a comprar pan porque no puedes prescindir de
él, elijas el integral pues tiene menos calorías y fibras que
aumentan tu metabolismo a diferencia del blanco. Además es
aconsejable que escojas llevar margarina en lugar de mantequilla.
Con respecto a los lácteos, el ideal es que sólo
consigas descremados ya que tienen menos grasa y menos calorías, por
lo que son más sanos. Ahora, si vas a
estar en un lugar donde no puedas tener acceso a comidas de bajas
calorías, lleva alimentos livianos que no engorden, para que te
entretengas y que cuando vayas a comer no tengas mucha hambre. Por
ejemplo, un emparedado con pan integral y vegetales o de atún en
agua puede ser de gran utilidad en estos casos o incluso para las
horas difíciles como antes de dormir. Si la
tentación es más fuerte que tu voluntad, asegúrate de que cuando
sucumbas sea con moderación, es decir que te comas sólo la mitad de
la torta o del bombón. De esta forma, a pesar de estar rompiendo la
dieta, al menos estarías reduciendo la cantidad de calorías.
Si un día pierdes el ritmo, no te desmoralices
hasta el punto de renunciar por completo al plan de adelgazamiento.
Al día siguiente continúa con el régimen com si nada hubiera pasado.
En cualquier circunstancia, sustituye los
refrescos por jugos naturales y sin azúcar o agua pura. El agua es
un componente fundamental en cualquier dieta, porque elimina la
sensación de hambre, limpia nuestro cuerpo de toxinas y nos ayuda a
eliminar la grasa.
Las frutas son más saludables cuando te las comes
naturales o enlatadas y nunca en almíbar, el cuál tiene demasiado
azúcar. Para comer vegetales, cocínalos en agua y no en mantequilla
o aceite y reemplaza los aderezos de las ensaladas con jugo de
tomate y especias. También es una buena idea que comas yogur en
lugar de helados, y que tal yogur sea totalmente bajo en calorías (light),
así como salsas sin grasa, y cuando vayas a empanizar, usa polvo de
pan bajo en calorías y sólo la clara de huevo.
Además es aconsejable que en caso de que des una
fiesta en tu casa, trates de deshacerte de cualquier resavio de
comida o alimentos para que después no te antojes y caigas en la
tentación. Para hacerlo, reparte todo entre los invitados y no te
quedes con nada.
Sigue estas sugerencias, una dieta equilibrada, y
un plan de ejercicios y verás que habrás adelgazado rápido y sin
grandes esfuerzos o sacrificios, pues un verdadero régimen para
perder peso no empieza cuando te sientas a la mesa sino antes, y
continúa aún después de que te has levantado de la mesa.
Fuente
LA DIETA PARA ENGORDAR
BUENOS HÁBITOS PARA UNA DIETA
EXITOSA
LA DIETA DEL PAN Y LA
MANTEQUILLA
DIETA PARA AUMENTAR DE PESO
LA DIETA SIN SACRIFICIOS
LA DIETA PARA LA GOTA
LAS CALORÍAS EN LA DIETA
COMIDAS RICAS PERO QUE NO
ENGORDAN
LA DIETA DE LA SOPA
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