Al entregar detalles de la operación, Golborne indicó
algunos cambios en el procedimiento
respecto de lo que se había informado hasta ahora, como por ejemplo,
que se usará para evacuar a los mineros la cápsula "Fénix 2", y no
la "Fénix 1", que el lunes fue probada con éxito. La número dos
"está más preparada para el
rescate", dijo Golborne, que además indicó que son tres y
no cuatro los socorristas que descenderán al fondo de la mina.
Transcurridas catorce horas,
bajarán otros dos socorristas para completar la tarea. Los
obreros serán sacados por un conducto de 622 metros de extensión en
un recorrido que durará unos quince minutos, a través de un
mecanismo de polea de 250 caballos de fuerza, a una velocidad
promedio cercana a un metro por segundo.
A esto se deben agregar otros
diez minutos para preparar e instalar a cada minero y unos
20 para que la cápsula vuelva a descender. Un total 1.800 metros de
cable se desplegarán a través de "palomas" para mantener la
comunicación entre los trabajadores y la superficie. Después de una
prueba con la cápsula vacía, el primero en bajar será un socorrista
minero, que informará sobre el
estado del conducto, para después iniciar el ascenso del
primer minero.
En seguida bajará un enfermero con medicamentos para tratar desde
dolores de cabeza hasta infartos cardiacos, según los encargados de
la tarea. Las autoridades aún no han confirmado
el orden en que los mineros serán
rescatados, aunque según los familiares, el primero será el
capataz Florencio Ávalos y el último el jefe de turno, Luis Urzúa.
El criterio general es que primero salgan los cinco mineros
considerados más hábiles; después los once señalados como
los más débiles y por último 17 seleccionados como los
fuertes del grupo. Conforme vayan saliendo, los mineros pasarán a un
espacio especialmente habilitado, compuesto por
una sala de primeros auxilios y un policlínico, donde se
les hará el primer chequeo médico de emergencia.
Permanecerán 48 horas en observación
Después cada trabajador será trasladado a un recinto médico de
campaña donde se les practicarán exámenes psicológicos y dentales,
se les administrará suero y
vitamina D y podrán reencontrarse con dos de sus familiares
por unos breves minutos. Después serán trasladados en helicóptero al
hospital regional de Copiapó, a 45 kilómetros de distancia, donde
serán sometidos a un exhaustivo
chequeo médico y permanecerán al menos 48 horas en
observación.
Sólo la "camanchaca", típica
niebla de la zona norte del país que suele bajar al
anochecer, podría paralizar el operativo aéreo y obligaría a un
traslado en ambulancia. Los mineros llevarán puestos unos trajes
diseñados a su medida, y utilizarán además unas gafas de sol
especiales para protegerse de la
luz solar y evitar posibles daños en sus ojos después de
haber permanecido más de dos meses en la penumbra.
