“Lo que ocurre si abandonamos Afganistán”, titulaba entonces la
publicación. Tras ese devastador suceso, Aisha
consiguió viajar a California,
Los Ángeles, con la ayuda de la
Fundación Grossman Burn para someterse a una operación de
cirugía y reconstruir así su rostro mutilado, según publica
Abcnews.
Esta semana se ha podido ver por fin
la nueva cara de la joven.
Sonriendo y posando para las cámaras, Aisha ha recibido además un
premio de la fundación que financió su intervención quirúrgica.