Tras ese tiempo, según el estudio, los árboles situados más cerca
de las señales Wi-Fi presentaron como
un "brillo de plomo" en sus hojas
que causaron la muerte de la epidermis superior e inferior de las
mismas. Además, el estudio también afirmaba que este tipo de
radiación podría afectar al crecimiento del maíz.
Además, los investigadores sugieren que los campos
electromagnéticos creados por los teléfonos móviles y las redes LAN
inalámbricas y las partículas
ultrafinas emitidas por los automóviles y camiones también
podrían ser las culpables de este deterioro.
En los Países Bajos, el 70% de
los árboles que se encontraban en las zonas urbanas
presentaban los mismos síntomas, en comparación con el 10% de hace
cinco años. Sin embargo, la investigación asegura que los árboles en
zonas densamente boscosas se ven poco afectados.
Resultados por
contrastar
Los investigadores, sin embargo, advierten que,
antes de llegar a conclusiones
definitivas, será necesario realizar nuevos estudios.
Además, la investigación aún no ha sido publicada en ninguna revista
científica, como subraya el Antennebureau holandés y
las muestras y concentraciones de
ondas utilizadas podrían no ser significativas.