En el estudio participaron 354 personas de
Carolina del Norte y
New Jersey que fueron
asignados de forma aleatoria a dos grupos, el de intervención que
recibió un curso bisemanal de ocho semanas de forma inmediata y un
segundo grupo que lo recibió un poco más tarde. Todos los
participantes recibieron un seguimiento de ocho semanas y después el
grupo control también recibió el curso de taichi.
Mejoras moderadas en dolor y fatiga
Los participantes habían sido diagnosticados de artritis, tenían
18 años o más y podían moverse sin asistencia aunque no podían
realizar taichi de pie aunque sí sentados. Se preguntó a estas
personas sobre cómo percibían su capacidad para realizar las
actividades diarias y sobre su
salud general y psicológica. Las medidas físicas que se
evaluaron fueron: tiempo que pasaban sentados, velocidad en el
caminar y dos medidas de equilibrio, permanecer sobre una pierna y
alcanzar un objeto.
Al final de las ocho semanas, los individuos que habían recibido el
programa de taichi mostraban mejoras moderadas en
dolor, fatiga y rigidez.
Estas personas también tenían una mayor
sensación de bienestar,
medido a través de variables psicosociales y habían mejorado su
equilibrio.
Según Leigh Callahan,
director del estudio (hecho público durante la reunión científica
anual del
Colegio
Americano de Reumatología), "nuestro estudio muestra que existen
beneficios significativos del curso de taichi para los individuos
con todos los tipos de artritis, incluyendo la fibromialgia, la
artritis reumatoide y la osteoartritis".