De su diseño podemos resaltar una parilla frontal que recuerda a
la estrenada por el nuevo 9-5, unos grupos ópticos con el típico ADN
de la marca, una línea de cintura muy marcada, un pequeño alerón y
una zaga en la que destaca la tira de diodos luminosos tipo LED que
va de un extremo a otro. En función del acabado, varían algunos
detalles. Por ejemplo, las
versiones Aero, tope de gama, se diferencian por
sus llantas de 20 pulgadas y la rejilla frontal en negro (los
equipamientos más básicos montan llantas de 18” de serie).
En lo que respecta al interior, llama la atención una atmósfera
prácticamente idéntica de nuevo a la del 9-5. La consola, el
salpicadero o el volante son un claro ejemplo de ello. Todos los
mandos están orientados hacia el
conductor y la disposición general de todos los elementos y
la botonería forma una especie de arco muy llamativo.
Saab presume de habitabilidad y
una gran modularidad y asegura que este vehículo puede
acoger perfectamente a cinco ocupantes. Las plazas traseras se
abaten de forma sencilla y dejan una superficie de carga totalmente
plana. Por su parte, los asientos delanteros cuentan con ajuste
eléctrico y, opcionalmente, tanto los pedales como el portón del
maletero también pueden contar con ello.
Por su parte, las posibilidades de equipamiento serán muy
abundantes. En este sentido, destaca la posibilidad de añadir
elementos como faros de doble xenón
con iluminación adaptativa, un reproductor DVD con pantallas de 8
pulgadas en los reposacabezas delanteros, un equipo de sonido Bose,
un sistema de manos libres con Bluetooth, un navegador con pantalla
táctil y disco duro de 10 Gb (también de 8”) o una cámara de visión
trasera cuya imagen se aprecia en el retrovisor interior.
El 9-4X comparte plataforma con el nuevo Cadillac SRX. Como
decíamos al inicio, todas las versiones tendrán el sistema de
tracción integral XWD de Saab (mediante embrague tipo Haldex) y el
chasis adaptativo DriveSense que varía la respuesta de la
suspensión, la dirección y el pedal del acelerador. Este dispositivo
permite al conductor elegir entre tres modos de conducción
Confort, Sport y
Eco. Como opción, se podrá instalar también un
diferencial trasero activo denominado eLSD, que puede variar el
reparto de par entre las ruedas posteriores.
En cuanto a las motorizaciones, inicialmente se lanzarán al
mercado dos mecánicas de gasolina V6, ambas asociadas a un cambio
automático de seis relaciones. La primera, un motor atmosférico de 3
litros de cilindrada y 265 CV,
permite que el 9-4X pare el crono en 9 segundos en la maniobra del
sprint. El otro motor es turboalimentado (es una variante del que
tiene el Opel Insignia OPC) y cuenta con 2,8 litros de cilindrada y
una potencia de 300 CV. En
este caso, el tiempo empleado para alcanzar los 100 km/h desde
parado se reduce a 8,3 segundos.