La mayoría de las víctimas son jóvenes que quedaron
atrapados en un puente que
conecta la pequeña isla Diamante (Koh Pich) con la ciudad.
Fuentes de los servicios de emergencia indicaron que decenas de
personas se arrojaron al agua
para evitar ser aplastadas por la riada de gente.
La estampida se produjo cuando, a causa del
apelotonamiento, el intenso calor y
la humedad, numerosas personas se desvanecieron y otras
intentaron abrirse camino para escapar del tumulto, según diferentes
versiones de testigos. No obstante, el primer ministro señaló que
todavía no están claras las causas
que produjeron la estampida y que la Policía ha iniciado una
investigación que será dirigida por una comisión especial.
Asistencia a los heridos
A la zona acudieron varios camiones militares y
decenas de ambulancias y
coches particulares a los que subieron a heridos, explicaron varios
testigos. Los heridos fueron ingresados en al menos
cinco hospitales
diferentes de la capital. Los servicios del hospital Calmete, uno de
los mayores de Phnom Penh, se vieron desbordados por la cantidad de
heridos recibidos, señalaron enfermeros del centro médico.
Caminando entre los cadáveres y los heridos tendidos en el
puente, los miembros de los servicios de emergencia examinaban en
medio la noche, y con ayuda de focos y linternas, las orillas del
río en busca de personas a
quienes buscan sus familiares o amigos, apuntaron fuentes oficiales.
Las autoridades estimaron que unos
dos millones de personas acudirían para celebrar la última
jornada del festival, que dura tres días y durante el que los
asistentes se congregan a orillas del río Tonle Sap para rendir
homenaje al agua y despedir los monzones.
Ayuda económica
El primer ministro declaró el próximo jueves
jornada de luto oficial y ordenó a las instituciones del
Estado izar la bandera a media asta en señal de duelo.