Los límites de
la conexión inalámbrica gratuita
Con los consumidores buscando un suspiro de los planes
de servicio de conexión inalámbrica cada vez más caros y complejos,
Starbucks está cumpliendo. El verano pasado, la empresa abrió su red
Wi-Fi de forma gratuita para sus clientes. Además, a finales de
octubre, añadió algo extra: la Red Digital de Starbucks, que
ofrecerá contenido exclusivo a cualquier persona que inicie sesión
en una de las 6800 cafeterías operadas por la empresa en los Estados
Unidos.
Los consumidores pueden esperar ver
cada vez más el uso del acceso inalámbrico como un incentivo
más--donde tiene sentido económico. Los dispositivos móviles tales
como los de tipo tableta y los lectores de libros electrónicos
incluyen cada vez más servicios de datos que son gratuitos durante
un período de tiempo determinado, o subvencionados y empaquetados de
manera que los costes específicos de acceso inalámbrico quedan
ocultos. El Kindle de Amazon fue un temprano ejemplo de esta
tendencia. Las empresas también están aplicando modelos de
patrocinio que ofrecen acceso gratuito a los usuarios acceso para el
uso de ciertas aplicaciones o después de ver anuncios.
En Starbucks, la nueva red sirve entretenimiento que va desde
libros electrónicos a música a opiniones sobre restaurantes--todo en
un esfuerzo por atraer más gente a sus tiendas. El cliente promedio
gasta 4 dólares por visita, y aunque algunas personas restan
conectadas a la red durante horas, la decisión de la empresa de
retirar los cargos de acceso a la conexión inalámbrica ha resultado
rentable. En su último trimestre, los ingresos saltaron un 86 por
ciento, gracias, en gran parte, a un aumento del tráfico en las
tiendas.
Sin embargo, en algunos casos, la economía del patrocinio del
acceso inalámbrico puede no ser viable a largo plazo.
Google, por ejemplo, está regalando conexión Wi-Fi para las
vacaciones de este año. Desde finales de noviembre hasta principios
de enero, el acceso inalámbrico a Internet a bordo de vuelos
domésticos de AirTran, Delta y Virgin America será patrocinado por
la marca de su navegador Chrome. La empresa espera ofrecer conexión
inalámbrica a 15 millones de pasajeros en 700 vuelos. Por lo
general, las empresas cobran entre 10 y 15 dólares por vuelo para la
conexión Wi-Fi, más que para las comidas.
Google no quiso revelar los detalles de sus acuerdos de
patrocinio con las empresas aéreas, pero el portavoz de la empresa
Eitan Bencuya comentó que pagar por la conexión inalámbrica de la
gente en los vuelos es demasiado costoso para mantenerlo durante más
que un corto período de tiempo. Los usuarios podrán acceder al
servicio desde cualquier navegador, pero probablemente serán
enviados a una página de inicio de publicidad de Chrome. (El año
pasado, Google hizo un acuerdo de patrocinio similar y lo utilizó
para promover su teléfono, el Nexus One.)
A menudo, los consumidores prestan mucha atención a un
patrocinador que ofrece conexión inalámbrica, pero esta atención en
exclusiva no sale barata. La empresa Boingo, con sede en Los Angeles
y el proveedor líder de conexión inalámbrica de pago en varios
puntos abiertos, cobra alrededor de 60 dólares por cada mil
impresiones de publicidad en las páginas que reciben a los clientes
la primera vez que inician sesión en un aeropuerto.
Eso es mucho más que el coste típico de los anuncios gráficos en
Internet, que se venden a alrededor de 10 dólares por cada mil
impresiones. El coste se debe en parte a las tasas de concesión de
los aeropuerto y en parte a la deseable demográfica a la que se
sirven los anuncios, según Christian Gunning, director de
comunicaciones corporativas de Boingo. La mayoría de las personas
que se conectan son viajeros de negocios, por lo general varones de
35 a 50 años de edad que ganan salarios de seis cifras y conducen
automóviles de lujo, indica él. Generalmente, a cambio de 15 a 20
minutos de acceso gratuito, los usuarios tienen que aceptar
visualizar un anuncio de una marca de uno o dos minutos de duración
antes de iniciar sesión. También se les mostrarán imágenes
relacionadas con la marca en varios puntos.
Sin embargo, cuando un anunciante quiere patrocinar el acceso
totalmente gratuito, comenta Gunning, tiene que cubrir los
honorarios habituales de 7.95 dólares por día que Boingo cobra a los
usuarios de dispositivos móviles. Él piensa que el coste mantendrá
el acceso patrocinado como una relativa rareza en los aeropuertos.
Boingo, que dispone de redes Wi-Fi en 58 aeropuertos, habitualmente
sólo ofrece acceso patrocinado en dos o tres de ellos al mismo
tiempo. (Algunas de las marcas patrocinadoras han sido Coca-Cola
Light y Lexus.) Esto significa que las personas que eventualmente
esperan ver conexión inalámbrica gratuita en los aeropuertos o en
los aviones se sentirán decepcionados.
La conexión inalámbrica gratuita, señala Gunning, pasa
rápidamente de ser "una conexión rentable a un gigante agujero negro
de dinero." Cuando una red es gratuita, indica él, la usan hasta 10
veces más personas, lo que aumenta enormemente el coste de
proporcionar un acceso rápido y fiable. Él duda de que muchas marcas
estén dispuestas a ocuparse de esto durante mucho tiempo.
Las empresas como Google, sin embargo, firman acuerdos de
patrocinio a corto plazo con metas específicas en mente. En este
caso, uno de los objetivos es hacer frente a una objeción que
Bencuya indica que se plantea a menudo respecto a la adopción de
aplicaciones Web como para las que se diseñó el navegador de Google:
¿qué se hace cuando se está en un lugar sin acceso a Internet, como
un avión? El acuerdo de patrocinio no sólo aporta a Chrome un gran
empujón de visibilidad sino que también hace que la gente se
acostumbre a la idea de que "el acceso a Internet está disponible en
más y más lugares, más y más veces", señala Bencuya.
Sin embargo, por el momento, la conectividad patrocinada sólo
tiene sentido para las empresas que pueden recuperar los costes
directamente a través de las ventas de hardware y de contenido o
productos que la gente consume cada día, tales como caras tazas de
café.
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