La iniciativa se enmarca en el
proyecto SABIO (Scaffolds and Bioartificial Organs for
transplantation), en el que intervienen el Gregorio Marañón; Ciencia
e Innovación; la
Universidad de Minnesota, en Estados Unidos, y la
Organización Nacional de Trasplantes (ONT), que proporciona los
órganos no aprovechables para
trasplantes -un 40% del total del total donados- y que
servirán de matrices.
Al fabricarse "a medida", es decir, con células del mismo
paciente receptor del órgano, se
espera que no haya rechazo porque su cuerpo no lo
reconocerá como extraño. Fernández-Avilés ha indicado que este
sistema está llamado a resolver un "importante problema sanitario",
como es la escasez de órganos donados para trasplantes, al tiempo
que supondrá un gran avance
para que los pacientes trasplantados acepten el nuevo
órgano y se curen de su dolencia.
"Esto tiene una enorme importancia en España, porque somos uno de
los países en los que más
trasplantes se realizan y en los que se hacen los más
complejos", ha matizado la presidenta de la Comunidad de Madrid. El
doctor ha explicado que el procedimiento de fabricación de nuevos
órganos consistirá en eliminar todo
el contenido celular que contienen, lo que permitirá
obtener una matriz tridimensional.
Ya ha funcionado en animales pequeños
Posteriormente, se siembran las
células madre adultas en la matriz, que induce y guía la
proliferación, distribución y especialización de éstas, haciendo que
el órgano vuelva a funcionar. Todas ellas procederán de la unidad de
producción celular del hospital Gregorio Marañón, primero en España
en conseguir la acreditación para
producirlas a partir de grasa o médula ósea, por parte de
la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.
Este proceso ya ha funcionado en
animales pequeños, ha explicado la directora del Centro de
Reparación Cardiaca de la Universidad de Minnesota, Doris Taylor,
quien ha conseguido eliminar todas las células del corazón de un
ratón muerto y repoblarlo con células madre adultas,
obteniendo un nuevo órgano con todas sus estructuras y
capaz de generar un latido eficaz.
La inversión necesaria para poner en marcha este laboratorio ha
sido de 600.000 euros, ha informado Aguirre, mientras que a partir
de ahora el Gregorio Marañón se
hará cargo de su mantenimiento y le aportará la experiencia
de sus profesionales. Los cardiólogos que trabajan en este proyecto
han conseguido ya eliminar las células y
el tejido de ocho corazones,
utilizando sustancias "detergentes" que se administran a través de
las arterias coronarias y convierten el órgano original en una
matriz sin células.
Actualmente se trabaja para perfeccionar este procedimiento y se
espera que, a finales de 2010, se pueda hacer latir
al menos un "trocito" de la matriz
de un corazón. En fases posteriores se emprenderán los procesos de
recelularización de las matrices cardiacas con células madre y se
iniciara esta técnica en otros órganos, con la esperanza de
poder trasplantarlos a humanos en un máximo de diez años.