En este sentido, especificó que para el conjunto de 2011, el
impacto de ofrecer remuneraciones de hasta el 4% por el ahorro de
los clientes podría rondar los
5.000 millones de euros en el conjunto del sistema
financiero, según los estudios que maneja la entidad presidida por
Francisco González.
Además, agregó que si se prolonga en el tiempo el esfuerzo de las
entidades de ofrecer remuneraciones
elevadas en un contexto en que los tipos de interés fijados
por el Banco Central Europeo (BCE) se mantienen en el 1%, el impacto
en las cuentas podría incluso
alcanzar los 7.000 millones de euros.
Una captación poco sostenible en el tiempo
Cano recalcó que este esfuerzo para incrementar el peso de la
financiación minorista respecto a la mayorista se produce en un
momento en que el sistema financiero español afronta un escenario en
el que los crecimientos del negocio
serán más bajos que en el pasado y la rentabilidad también
será menor.
En el mismo sentido, el presidente de Deloitte España, Fernando
Ruiz, advirtió de que la contienda del pasivo
no es sostenible en el tiempo,
porque la brecha entre la remuneración que ofrecen algunos depósitos
(4%) y el precio oficial del dinero en la eurozona (1%) es demasiado
grande.
"No es un entorno sostenible durante mucho tiempo", porque si no,
las entidades financieras se encontrarán "en una
situación extremadamente compleja"
en el ejercicio 2011, pronosticó el presidente de Deloitte España,
que también resaltó la elevada exposición de la banca española al
sector inmobiliario. "La banca es la primera inmobiliaria de
España", dijo.