El portavoz del centro de operaciones de Bagdad, el general Qasem
Ata, afirmó en declaraciones a la cadena de televisión estatal
Al Iraqiya que las explosiones se registraron en
barrios de mayoría chií.
Ata señaló que en los ataques se utilizaron
diez coches-bomba y se
registraron tres explosiones de origen desconocido en zonas
populares como Kazemiya, donde se encuentra un importante santuario
chií, y Ciudad Sadr, bastión del clérigo radical chií Muqtada al
Sadr, entre otros. "Las bandas criminales atacaron de nuevo a
civiles inocentes", subrayó Ata.
Atentados sangrientos
Hasta ahora, la cadena de atentados más sangrienta en lo que va
de año en Irak se registró el pasado 25 de agosto, cuando
64 personas perdieron la vida
y 219 resultaron heridas en una decena de ataques en ocho
provincias.
Los atentados de este martes se producen después de que
58 personas murieran el domingo
pasado en un ataque armado contra una iglesia sirio-católica en
Bagdad, que fue reivindicado por Al Qaeda.