En rueda de prensa, los responsables
del servicio de urología de ambos centros explicaron que la novedad,
respecto a otros métodos que buscan la expresión del cáncer de
vejiga mediante los genes de la orina, es un "enfoque diferente" que
implica la búsqueda de un "conjunto
de genes", y no un solo marcador determinado.
Los resultados de
la nueva técnica,
alcanzada tras unos siete años de investigación y la inversión de un
millón de euros de la firma de biotecnología
Fina Biotech, han sido publicados por primera vez en la revista
Clinical Cancer Research.
En la actualidad, el método está
siendo validado en cinco centros, el Clínic y la Fundación Puigvert
en Barcelona, el
Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, y los servicios de
urología del
Radboud University Nijmegen Medical Centre (Holanda) y de la
Medical University of Vienna (Austria), un proceso que implica
la recogida de muestras de un
millar de pacientes, algo que estará completado a partir de
septiembre.
El director del Servicio de Urología
del Clínic, Antonio Alcaraz, ha vaticinado que el método será de
aplicación efectiva "hacia 2013", lo que permitirá un diagnóstico
"sin duda" más barato y
con menores molestias para los pacientes, ya que actualmente el
cáncer de vejiga requiere de la práctica de entre 15 y 20
cistoscopias durante cinco años.
El director del mismo servicio de la
Fundación Puigvert, Antonio Villavicencio, ha explicado que el
cáncer de vejiga se convierte en una "enfermedad crónica", puesto
que en la mitad de los casos vuelve a manifestarse, y eso requiere
de revisiones periódicas.
Que esas revisiones no sean invasivas (un análisis de orina en vez
de introducir una cámara por la uretra) permitirá mejorar la calidad
de vida, ha asegurado.
El precio de una cistoscopia ronda
los 300 euros, mientras
que se espera que el nuevo análisis no supere dicho precio. Además,
los especialistas confían en que permita mejorar el diagnóstico,
mediante la posibilidad de avanzarse al diagnóstico, sobre todo de
los tumores más agresivos.
Actualmente se diagnostican al año en
España unos 15.000 cánceres de
vejiga, de los que cerca de un tercio de personas mueren.
Se trata del séptimo tumor maligno más frecuente, y el segundo más
común en el tracto genito-urinario, por detrás del de próstata.
El estudio realizado entre el Clínic
y la Puigvert se enfrentó a diversos problemas, como la dificultad
de encontrar suficientemente expresadas las células en la orina,
algo que se mejoró, y la identificación de los genes determinados
que están relacionados con la enfermedad. Finalmente, el equipo
formado por Lourdes Mengual y Moisès Burset (primeros firmantes del
trabajo) identificó 12 genes para el diagnóstico de pacientes con
cáncer de vejiga y dos genes adicionales para pronosticar la
agresividad del tumor, que se encuentran patentados a la
espera de mostrar la validez del estudio.