LOS RIESGOS DE LA CIRUGÍA
ESTÉTICA
Millones de personas se someten anualmente en el mundo a
diferentes operaciones de cirugía estética. Quiero más pecho, no me
gusta mi nariz, quitar de aquí, poner allá, son frases repetidas
hasta la saciedad y que han hecho que hoy en día la cirugía estética
se haya convertido en algo cotidiano y a lo que estamos ya muy
acostumbrados. Pero, ¿qué riesgos puede tener el querer cambiar el
aspecto físico?
Las operaciones de cirugía estética
cuentan con los mismos riesgos que el resto de intervenciones
quirúrgicas a las que los pacientes se someten todos los días. La
cirugía y la anestesia, ya sea local, regional o general, puede
conllevar alergias, problemas cardiocirculatorios, hemorragias,
infecciones de tejidos, etc. Sin embargo, según la Sociedad Española
de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, el porcentaje de
complicaciones generales en cirugía plástica es muy reducido por
tratarse de una cirugía que en la mayoría de casos no es
intracavitaria, es decir, craneal, torácica o abdominal y porqué se
utiliza una anestesia menos profunda. Además el hecho de que esta
clase de operaciones suelen darse por razones voluntarias, por el
único deseo de cambiar alguna parte del cuerpo, los pacientes que se
enfrentan a ellas suelen gozar de buena salud, razón de más para que
el porcentaje de riesgo sea menor.
Aún a pesar de esto las operaciones
de cirugía estética tienen ciertos riesgos que en ocasiones pueden
producir daños irreparables. Así lo demuestra un informe elaborado
por la Asociación Norteamericana de Cirugía Plástica y Reparadora (ASAPS)
en el que se revela que una de cada 5.000 liposucciones llevadas a
cabo en Estados Unidos durante los últimos cuatro años han terminado
con la vida del paciente. La liposucción se ha convertido en la
operación de cirugía estética más practicada en Estados Unidos,
donde se realizan alrededor de una media de 200.000 intervenciones
de este tipo cada año.
Esta operación consiste en aspirar la
grasa que ha quedado acumulada en ciertas partes del cuerpo como los
muslos y el abdomen. Se practica con anestesia local y con una droga
que contrae los vasos sanguíneos. Los factores de riesgo que implica
la operación son cuatro:
- administrar una cantidad excesiva de fluidos(que sustituyen
a la grasa sustraída)
- aspirar demasiada grasa e una sola vez
- llevar a cabo otras operaciones estéticas al mismo tiempo
- no tener en cuenta la salud del paciente
El hecho de que no sea una operación
complicada conlleva a que en ocasiones sea practicada por cirujanos
no capacitados que la llevan a cabo en muchos casos en la propia
consulta del médico, algo que hace que el factor riesgo aumente ya
que de producirse en un hospital, si hay complicaciones, la
asistencia sanitaria es mayor y de manera más rápida, lo que no
ocurre igual en la consulta del médico.
La causa de la muerte por esta
operación es debida en una trombosis pulmonar causada por un coágulo
de sangre en los pulmones. Esto suele ocurrir al día siguiente de la
operación una vez el paciente ya está en casa. El ponerse en manos
de un buen especialista, el lugar donde se practica y las prisas o
el tiempo que se emplea para ello, son factores que aumentan o
disminuyen el riesgo en esta operación.
Otra de las operaciones que tiene más
éxito es la de los implantes mamarios que también cuenta con algunos
riesgos. Esta intervención se ha convertido hoy en día en la
solución para los complejos que viven muchas mujeres. Un paso por el
quirófano y un nuevo aspecto, pero, sin embargo, no es tan sencillo.
Las complicaciones locales que pueden surgir en el transcurso de la
operación o una vez está terminada pueden conllevar dolor,
deformidad o infecciones graves. Uno de los riesgos es la
contractura de la cápsula. Esto ocurre cuando la cicatriz del tejido
que se forma en torno al implante engruesa y lo aprieta. Suele
aparecer tras la infección y puede necesitar de cirugía adicional
para corregirla, que puede consistir desde la extirpación del tejido
implantado hasta un posible reimplante de este tejido.
Otro de los riesgos más comunes es la
deflación, roturas o pérdidas que se pueden producir en los
implantes. Las mujeres a los pocos meses de la operación pueden
notar una reducción en el tamaño de la mama, dolor, o hinchazón y
todo esto puede ser causado por la ruptura de los implantes de
silicona Los implantes formados con solución salina pueden
desinflarse incluso pocos días después de la operación. Además de
esto la posibilidad de dolores, o infecciones puede repercutir en
complicaciones que lleven a una necesaria cirugía adicional.
Aún así, esto no se da en muchos de
los casos, ya que en la actualidad los riesgos de las operaciones
están muy controlados y el paciente los conoce antes de someterse a
ellas.
Las demandas contra los médicos se
han disparado últimamente en España y en la jurisprudencia española
hay ya muchas sentencias acerca de todas estas cuestiones. En la
legislación española se contempla cómo todo aquel que decide
someterse a una intervención de este tipo ha de ser informado de
todo el proceso que se va a llevar a cabo, así como de las
consecuencias y los posibles riesgos. De no ser así, el médico o
médicos responsables estarán incurriendo en delito penado por la
ley.

Fuente
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TIPO A?
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