El debate anterior y esta votación
sólo fueron la prueba palpable de lo esperado: el Gobierna logró
sacar su plan adelante, pero en
solitario, sin ningún apoyo fuera de su grupo.
Con la aprobación de estas medidas
-incluidas la congelación de las pensiones y la bajada de sueldos a
los funcionarios, entre otras- como decreto ley y no como proyecto
de ley, el Ejecutivo las aprueba de
manera inmediata y sin posibilidad de hacer ningún cambio,
ahorrándose así la consiguiente -y previsiblemente dura- negociación
parlamentaria.
Abstenciones
"responsables"
En la votación resultaron
determinantes las abstenciones de CiU, UPN y Coalición Canaria, pues
los tres grupos mostraron, durante el debate, su rechazo a las
políticas económicas del Gobierno, pero decidieron actuar con
"responsabilidad" y abstenerse.
El más duro fue
Josep Antoni Durán i Lleida,
de CiU, que tras desgranar fuertes críticas contra este 'tijeratazo'
-y asegurar que lo hacía sabiendo que muchos de los votantes de su
formación no entenderán su decisión- afirmó que se abstendría por
responsabilidad, ya que esperaba que si no se aprobara, "los
mercados castigarían a España". Eso sí, aseguró tajante que el
problema de la economía española era José Luis Rodríguez Zapatero y
le emplazó a convocar elecciones una vez puestas en marcha las
medidas y aprobado el pacto laboral.
Desde la derecha y la izquierda
llegaron los votos negativos para el decreto ley: IU-ICV, ERC, BNG,
UPyD, Nafarroa Bai, PNV y PP votaron categóricamente que no al
decreto ley. Los calificativos de
"improvisadas", "injustas", "antisociales", "golpe antidemocrático
contra el Estado social" fueron algunos de los
calificativos que portavoces dedicaron al decreto ley. Gaspar
Llamazares, de IU, aseguró que el Gobierno tomaba "el camino
irreversible de la movilización social y de la huelga general".
Por su parte, el grupo socialista fue
el único que defendió a capa y espada las medidas presentadas por el
Ejecutivo -explicando que eran medidas que contaban con el
beneplácito de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional y
similares a las que tomaban el resto de países europeos- e
hizo un llamamiento a la
"responsabilidad" del resto de los grupos.