Los activistas
Manuel Tapial y Laura Arau,
de la ONG Cultura, Paz y Solidaridad Haydeé-Santa María, viajaban en
el barco Mavi Marmara invitados por la asociación turca IHH,
responsable de buena parte de la organización de la Flota de la
Libertad. También está en dicha flotilla el periodista español
David Segarra, del
canal latinoamericano
TeleSur.
El secretario de Estado para la UE,
Diego López Garrido, ha asegurado que, según le han informado
fuentes consulares, los tres
españoles "se encuentran bien" y ninguno de los tres se encuentra
herido. Las autoridades españolas han pedido a las
autoridades israelíes que se vele por su integridad y "que sean
repatriados cuanto antes".
La confirmación de que los tres
españoles se encuentran en buen estado ha llegado también de parte
de una de las tres españolas que viajaban en el convoy.
Laura Arau ha podido
contactar por teléfono con su padre y le ha comentado que los tres
españoles se encontraban bien. El padre de Laura ha sido el que ha
trasladado esta información al Gobierno español.
La última comunicación con los
miembros de la asociación española se produjo a las cuatro de la
madrugada a través de Internet cuando el barco se encontraba en
aguas internacionales a 90 millas de la costa de Gaza.
Al parecer, Manuel Tapial pudo haber
sido visto "corriendo por el barco, con un chaleco salvavidas y una
mascarilla de oxígeno" en unas imágenes difundidas por la Televisión
de Chipre y la CNN turca.
En la última entrada de Tapial en su
blog
Crónicas desde Gaza poco antes del ataque de Israel, se afirma
que los barcos del Ejército israelí estaban presionando a la
'Flotilla de la Libertad'.
"Encontrándonos a 105 millas de la
costa (de Gaza), cinco barcos del Ejército se nos van acercando, uno
de ellos se encuentra relativamente cerca del carguero con bandera
turca 'Dafne'", explica.
"A los cinco barcos hay que sumarle
al menos dos helicópteros de
comandos y varias zodiacs!! Alerta que parece que van a ir
barco a barco!!", añade.
El padre de Tapial ha hablado en
RNE y ha asegurado que los barcos se detuvieron a 90 millas
de la costa israelí y que después de eso habían perdido el contacto.
"Sabíamos que esta noche iba a ser delicada", aseguró, "llevábamos
noches sin dormir porque sabemos que Israel no es de fiar".
Fuentes de la embajada israelí han
asegurado a este medio que todos
los activistas serán deportados de inmediato y que sólo en
el caso de que se nieguen a ser devueltos a sus países de origen,
"pasarán a manos de la justicia israelí".