Delante del altar y ante los primeros
bancos de la iglesia, Viñas
abandonó la acción reivindicativa disuadido por los vecinos
del municipio, entre ellos el alcalde, en el momento que se había
sacado el cinturón y quería flagelarse.
El resto de la celebración prosiguió
con normalidad, aunque algunos de
los fieles, indignados, decidieron marcharse del templo a
mitad de la misa.
Ante los hechos, el Obispado de
Girona estudiará el caso y tomará una decisión este mismo mes,
"buscando el bien" del rector
de la citada parroquia y de la de Sant Mori, así como de
las respectivas comunidades parroquiales, señaló el Obispado en un
comunicado.