En los últimos dos años, el número de
empresas que han sido concursadas se ha disparado (aunque las 1.373
del último trimestre indican que son menos que el año pasado). Hay
empresarios con abultadas deudas, con muchos problemas que antes de
declararse en bancarrota ven en estos 'compradores de empresas' una
oportunidad. El grupo
Gutsen & Vergelsa (G&V), cuyo negocio es la compra de empresas,
asegura que, desde 2008, su negocio "se ha multiplicado por diez".
"Pasamos de tener 500 solicitudes a tener 5.000", asegura Esteban
Roig Padrosa, gerente del grupo. De ellas, han comprado más de
veinte.
Estas operaciones tienen peligro por
las dos partes. La empresa Lamas Bolaño era propietaria de la
empresas de artes gráficas Filabo (en Barcelona). En julio de 2009
vendió ésta a G&V. "Nos encontramos ante
empresa consolidada,
anunciada en televisión" -aunque no solicitaron
avales-, relataban fuentes de dicha compañía a 20minutos.es.
"Les vendimos una empresa que no estaba en crisis y con importantes
activos", pero a día de hoy Filabo está concursada, tienen a todos
sus empleados sin trabajo y sin cobrar y hay pleitos interpuestos
entre todas las partes.
Varios expertos empresariales
consultados por este medio aseguran que es muy importante que
siempre se busquen referencias del comprador, en los bancos, entre
antiguos clientes y que no se fíe de primeras impresiones
. "Que busquen un histórico de empresas gestionadas por ellos",
explicaban. "Normalmente estas personas son excelentes gestores, que
aportan lo que les falta a esas empresas en crisis:
una buena gestión," y
citan como ejemplo al Florentino
Pérez
de sus inicios y a otros empresarios de su generación.
Los trabajadores de Filabo desmienten
que la empresa estuviera en buena situación y su comprador, también.
Filabo fue vendida por 1 euro, más el alquiler de las naves que no
fueron vendidas, pero éste jamás se pagó. "Empezamos duplicando el
trabajo, pero cuarenta días después descubrimos una deuda aplazada
de 900.000 euros", explicaba Roig Padrosa. Así pues
se liquidó la empresa y se echó a
los trabajadores. Desde la representación legal de los
trabajadores se asegura que "hasta el juez instructor está
sorprendido de la madeja de empresas e intereses implicados". La
denuncia de los trabajadores presenta a 11 denunciados entre
personas jurídicas y físicas.
"El problema en este negocio es que
el 99% de empresarios que vienen a
ofrecerte su empresa mienten", asegura el gerente de G&V.
"Nosotros analizamos y estudiamos las empresas buscando esas
mentiras, pero hay gente más lista que otra", y matiza que aún así
"hay veces que esas mentiras son asumibles y otras no". "Si tu
tienes una empresa bien gestionada", explica, "y tienes un problema
financiero vas al concurso de
acreedores". "El que busca vender y sacarse el muerto de
encima es aquel que sabe que no puede, porque un juez le diría que
antes tiene que devolver los coches, los cargos a la empresa, que él
y su familia han realizado".
"He visto empresas en las que el 30%
de la facturación estaba destinado a los gastos familiares, y cuando
las cosas van mal eso es inasumible", asegura. "Es inconcedible
mantenerlo: cuando compras y lo cortas, te
ganas enemigos".
Frente a los que le acusan,
sindicatos y antiguos propietarios, de que prometía reflotar la
empresa al comprarla, Roig Padrosa lo niega categoricamente:
"Nosotros gestionamos bien las empresas,
pero sin sentimientos".
"Hay mucho empresario ahogado que
recurre a 'tiburones' empresariales y se cree que le van a jubilar",
asegura uno de los expertos consultados, que se dedicó a vender
empresas de éxito durante décadas. Muchas veces las condiciones de
la venta no se cumplen, pero "hay muchos que firman compraventas
sabiendo que les van a engañar". Después, desmantelar y
liquidar la empresas y sus activos es una táctica frecuente.
Un caso muy similar es el de
Creaciones Toypes (Pontevedra) también comprada por empresas del
grupo G&V. Esta compañía gallega del sector textil fue adquirida el
verano pasado cuando sufrían un ERE
en suspensión temporal, que afectaba a media plantilla.
Pocos meses después este ERE afectaba a toda la plantilla y no se ha
vuelto a tener actividad. Los trabajadores ya denunciaron y
obtuvieron del juez la rescisión del contrato y el pago de 45 días
por año trabajado -que no han cobrado-. Ahora los 62 trabajadores
van a afrontar otra demanda por los atrasos. Los antiguos dueños
también aseguran que "fueron engañandos" y también hay procesos
judiciales en curso. "Hay divergencias y procesos abiertos por lo
que no puedo dar muchos datos", pero la realidad es "que el grueso
de la fabricación no era productivo y por eso fueron despedidos".
Tecleen en Internet "compraventa de
empresas en crisis" y les saldrán muchas empresas dedicadas a esto.
Los riesgos afectan tanto a los que compran como a los que venden.
Recuerden, si no, a Josep Xicola,
empresario que compró Fincas Corral y otras empresas en
crisis, que fue detenido por estafa y que se le llegó a relacionar
en la venta de Viajes Marsans.
En estas operaciones, muchas veces
desesperadas y enrevesadas en una maraña de intereses, es difícil
establecer responsabilidades claras. Lo cierto es que 36
trabajadores de Filabo y los 62 de Creaciones Toypes
están sin empleo y sin cobrar lo que les corresponde. Y no
son los únicos casos.