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COMPATIBILIDAD DE
ARIES CON VIRGO
La compatibilidad en el
amor entre Aries y Virgo no suele ser una de las combinaciones más
propicias de la astrología. De hecho, son muchos los puntos que
chocan, ya se trata de hombre o mujer de ambos signos del zodíaco
indistintamente. El espíritu pasional de Aries no suele ser muy
compatible con la tendencia especulativa de los Virgo. Pero, como en
todos los casos, pueden existir excepciones.
La compatibilidad en la
pareja entre los signos del zodíaco Aries y Virgo no siempre es
posible. Es más, podría decirse tranquilamente que las aspiraciones
de uno y otro con respecto al amor, a veces, chocan de frente.
Los Aries son tremendamente
apasionados y soñadores, algo que contrasta bastante con el espíritu
crítico y especulativo de los Virgo. Esto genera asperezas
constantemente.
La hombre Aries puede llegar a ser un buen amigo de una mujer Virgo.
La compatibilidad en el amor, en cambio, no siempre es posible.
El hombre Aries tiende a ser muy
celoso, idealista y romántico, mientras que la mujer Virgo es
crítica, confía en su intelecto y también tiene algo de indecisa,
lo que la hace dudar de los sentimientos del tipo emocional. Algo en
lo que, sin dudas, se ven enfrentados.
La mujer Aries se ve en un dilema similar frente al hombre Virgo.
Mientras ella se considera perfecta
tal y como está, apasionada como es, el hombre Virgo es detallista y
siempre sabe encontrar esos defectos que a ella le duelen.
Incluso a veces la ve muy agresiva en su afán aventurero y
romántico.
La inseguridad de las mujeres Virgo también se repite en los
hombres, y eso no suele gustar nada a la mujer Aries en materia de
compatibilidad en el amor. Es que él, aunque no esté cien por ciento
seguro de lo que siente, no se animará a decírselo. Ella quiere que
su hombre esté totalmente seguro.
De todos modos, siempre existen excepciones. Muchas veces,
esas mismas cosas que los
diferencian suelen encontrarse en un equilibrio de punto justo,
que puede poner la compatibilidad de la pareja en un buen momento,
que puede transformarse en duradero. Eso sí, aquí no hay puntos
medios.