TRES
MUERTOS EN LAS PROTESTAS DE GRECIA POR LA CRISIS
Dos mujeres y un hombre han
muerto asfixiados en el incendio del banco donde trabajaban durante
una de las manifestaciones que han recorrido hoy Atenas con motivo
de la huelga general convocada contra el plan de austeridad del
Gobierno. "Hemos encontrado tres cuerpos sin vida en el interior del
edificio en llamas", dice el Cuerpo de Bomberos en un comunicado. De
momento hay diez heridos, dos de ellos en estado muy grave. "El país
ha llegado al borde del abismo; ahora está en nuestras manos si
damos el salto al vacío", ha declarado el presidente de Grecia,
Carolos Papúlias, tras la trágica jornada de protestas vivida hoy.
El incendio dejó atrapado a un grupo
de 24 personas en una oficina del banco Marfin, en el centro de la
capital griega. Fuentes policiales indicaron que pudo ser provocado
por un cóctel molotov. Otras cuatro personas pudieron ser rescatadas
por los bomberos tras refugiarse en el piso superior, donde están
las oficinas abiertas público.
Varios edificios públicos, entre
ellos una oficina de Hacienda y otra municipal, han sido atacados
con artefactos incendiarios, mientras en numerosos puntos de la
ciudad se producían enfrentamientos entre antidisturbios y
encapuchados. La violencia fue tal que las autoridades declararon en
"estado de alerta general" a la policía, medida reservada para
situaciones in extremis, rara vez empleada; todos los agentes, tanto
activos como de permiso o baja, fueron movilizados para sofocar los
numerosos episodios de guerrilla urbana.
Los antidisturbios han sellado el
barrio de Exarjia, bastión de radicales anarquistas y grupos
violentos, en busca de los autores del ataque al banco. Esta zona
del centro de Atenas fue escenario en diciembre de 2008 de violentos
episodios entre fuerzas del orden y militantes antisistema tras la
muerte, por el disparo de un policía, de un adolescente de 15 años.
Asedio al Parlamento
Miles de personas han acudido esta
mañana a una marcha hacia el Parlamento griego durante la cuarta
huelga general convocada en el país desde el inicio de la crisis. Se
trata de la mayor protesta hasta ahora, en la que al sector público
se han sumado hoy los trabajadores del sector privado. El objetivo
de la misma era presionar contra los recortes de gasto con los que
el Ejecutivo de Yorgos Papandreu pretende reducir el déficit público
y ahorrar hasta 30.000 millones de euros durante los próximos tres
años y que la Cámara debe aprobar mañana. Hacia el mediodía, unas
100.000 personas, según fuentes sindicales, y unas 25.000, según la
policía, se han concentrado en un verdadero asedio al Parlamento.
La manifestación, tal y como se podía
esperar por el cariz violento que han tomado las protestas sociales
durante las últimas jornadas ante el rechazo generalizado a las
subidas de impuestos y las rebajas de sueldos de funcionarios y
pensionistas, ha acabado en graves disturbios. Gases lacrimógenos,
enfrentamientos con los agentes antidisturbios y gritos de
"asesinos" y "quememos el Parlamento" han elevado la tensión de la
protesta, que ha tenido un trágico final después de que un grupo de
los participantes lanzase cócteles molotov a un edificio comercial.
En su interio, es donde los bomberos han hallado los cuerpos sin
vida de tres personas cuando entraban a sofocar las llamas. La de
hoy está siendo, con diferencia, la peor jornada de protesta desde
que el actual Ejecutivo llegó al poder, el pasado octubre.
Vuelos cancelados
Además de las diversas
manifestaciones, está previsto que todos los vuelos se queden en
tierra durante el día y los hospitales, que ayer ya dejaron de
atender a sus pacientes salvo en caso de urgencia, trabajan en
servicios mínimos. El transporte público está suspendido y numerosos
comercios han cerrado dado que los trabajadores privados se han
unido hoy a la huelga del sector público.
El Gobierno de Yorgos Papandreu
acordó el pasado fin de semana el plan de austeridad a cambio del
plan de rescate internacional de 110.000 millones de euros. El
malestar entre la población aumenta de forma imparable, según las
encuestas de opinión. El ciudadano griego considera que se le va a
obligar a pagar el precio de la crisis del país, mientras la evasión
fiscal y la corrupción proliferan impunemente.
"Estas medidas son injustas, porque
sólo cargan a los pobres y los débiles", ha señalado Ilias Iliópulos,
secretario general del sindicato del sector público Adedy.
"Seguiremos con las propuestas y pediremos a los trabajadores que
insistan". La huelga de hoy es significativa, dado que se considera
que el nivel de participación indica la fuerza de la oposición al
plan de recorte de gasto del Gobierno. Además, los inversores temen
que el malestar social pueda poner el peligro la capacidad de
reformar la economía griega mediante el plan de rescate.
"Responsabilidad política"
El primer ministro griego, Yorgos
Papandreu, ha condenado las muertes. "La violencia lleva a la
violencia", declaró en el Parlamento, consternado por lo que
calificó de "tragedia" al referirse "asesinato de tres
conciudadanos". Papandreu prometió que "los responsables serán
castigados" y añadió que "cada ciudadano tiene el derecho de
protestar pero no a hacer uso de la violencia".
"El gobierno comparte los
sentimientos de los jubilados y de los asalariados que ven reducidos
sus ingresos, pero lo hacemos para que haya un futuro", ha
reconocido el primer ministro, quien justificó los recortes
aplicados por un programa de ahorro que pretende reducir el enorme
déficit fiscal, del 13,6 por ciento en 2009, que, junto con la
elevada deuda, ha llevado al país al borde de la bancarrota, y dijo
que "la otra solución era el empobrecimiento del país y de los
ciudadanos".
Momentos después de que la Cámara
guardara un minuto de silencio por las víctimas mortales, Papandreu
se ha dirigido a los líderes de los partidos de oposición para
decirles que "es necesario" que todos condenen la violencia. "Hoy es
necesario que todas las fuerzas políticas envíen un mensaje de
responsabilidad política. Nadie tiene el derecho de jugar con la
suerte de la patria y con las vidas de los ciudadanos. Nadie está
libre de las responsabilidades", añadió, y lanzó una propuesta:
"Creo que debe de haber una reunión de líderes (políticos) bajo la
presidencia del presidente heleno para tener una voz unida ante la
violencia".
Por su parte, el presidente
permanente del Consejo de la UE, Herman Van Rompuy, ha lamentado hoy
las víctimas mortales. "Todos estamos preocupados por la situación
económica y presupuestaria de Grecia, pero en estos momentos
nuestros pensamientos están con las víctimas humanas en Atenas",
dijo en una declaración en Bruselas, tras participar en la cumbre
UE-Canadá con el primer ministro canadiense, Stephen Harper.

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