La demanda citaba 148 títulos
cuyos derechos de copyrigth
pertenecen a dichas editoriales y que estaban a
disposición de los usuarios en su versión digital en Rapidshare.
El día 10 de febrero el Tribunal de
Hamburgo dictaminó que la empresa debía detener la distribución de
los títulos a los que aludían los editores en su demanda. Así,
ordenó a sus propietarios, Christian Schmid y Bobby Chang,
"bloquear con rapidez" el
acceso a los libros piratas y "tomar las medidas necesarias para
prevenir una situación similar en el futuro".
Según publica Torrent Freak,
cada vez que un libro perteneciente a esta lista aparezca en
Rapidshare, esto podría costar a la compañía 250.000 euros e incluso
acarrear penas de cárcel para sus propietarios.
No es la primera vez que Rapidshare
recibe una orden de filtrado de contenidos, ya en 2009 el Tribunal
Regional de Hamburgo dictaminó que la empresa debía eliminar 5.000
temas del catálogo de GEMA.