Y es que es precisamente en este
segmento donde una marca se la juega. No sólo es el trozo de mercado
que más dinero mueve, sino también el que
mayor reconocimiento tiene
y en el que más permanecen los diseños en el recuerdo del público.
El listón, en definitiva, es mucho más alto. Con el fin de superarlo
Toyota ha dado un nuevo aire al Auris. Retocándolo por fuera,
mejorándolo por dentro.
Visualmente más bajo
El nuevo Auris ha cambiado sus
medidas. Ahora bien, el motivo principal no es una nueva plataforma
sino un simple cambio en la medida de los paragolpes, que ahora son
más grandes y han dejado unos
voladizos más pronunciados. El coche, que sigue siendo el
mismo pero con 25 milímetros más (4,24 metros en total ), consigue
un centro de gravedad visual más bajo y la misma habitabilidad que
existía anteriormente, que ya era buena, así que aunque sea poco la
mejora se nota y se agradece.
Visto de frente, los cambios más
significativos afectan al capó (y a los nervios que llevan hacia el
logo de Toyota), a los faros, al paragolpes más ancho y con los
antinieblas en los extremos y a la
rejilla del radiador. Detrás se ha retocado únicamente la
sección central (con un cromado a lo largo de la parte superior de
la matrícula) y los grupos ópticos, además del paragolpes que aquí
también es más ancho.
Según las opciones anunciadas por la
marca, se podrá adornar un Auris con llantas de 17”, con
un alerón trasero que integra la
luz de freno, con lunas tintadas y con faros delanteros
oscurecidos (que no son de Xenon). Este equipamiento opcional se
puede adquirir con el nuevo paquete TS, disponible tanto en las
versiones de 3 o de 5 puertas.
Un quinto híbrido
La nueva generación del Auris tiene
la gama dividida entre motores de gasolina y diesel, con dos
opciones de cada una, más un quinto modelo que llegará al mercado en
verano de 2010. Éste último es una
nueva versión híbrida llamada HSD que combina un motor 1.8
de gasolina de 99 cv con otro eléctrico capaz de sacar otros 80. El
resultado son 136 cv, los cuales se podrán gestionar de modo
totalmente eléctrico para recorrer hasta 2 kilómetros siempre que no
se superen los 50 km/h. También será el único modelo de la gama
Auris que rebaje las emisiones de CO2 a menos de 100 gramos por
kilómetro.
En lo que respecta a los gasolina,
habrá un 1.33 VVT-i de 99 cv (que sustituye al anterior 1.4) y otro
1.6 Valvematic de 132 cv, ambos con 16 válvulas y disponible con
cambio automático en el más potente
de los dos. La transmisión automática, en caso de elegirla, permite
un ahorro en el consumo de 0,3 litros (de 6,6 a 6,3) y baja las
emisiones de CO2 de 152 a 146 gramos por kilómetro. En cuanto a los
diésel, que también pueden elegirse con transmisión manual o
automática, son un 1.4 D-4D de 90 cv y un 2.0 D-4D de 126 cv. El
primero de ellos es el que menos consume de toda la gama y homologa
4, 7 litros a los cien.
Todos los motores han sido
previamente montados en
otros modelos como el iQ, el Yaris, el Avensis o el Rav4.
Algunos retoques
Los cambios que se han introducido en
el interior del Auris no son muchos, ni tampoco demasiado
relevantes, más bien podrían definirse como leves pinceladas. Se han
sustituido algunos materiales que recubren la parte delantera (el
salpicadero, consola, etc) y ahora tienen un tacto más agradable,
aunque sigue siendo plástico en su mayoría.
Se han acercado algunos huecos
portaobjetos, como el de la consola central flotante, y se
ha optado por un color más oscuro de los materiales para que
resalten más los indicadores de la instrumentación que también
tienen nuevos colores. También se ha cambiado, por expreso deseo de
los clientes, la posición y el acabado del freno de mano.
Toyota Optimal Drive
Toyota ha introducido en los cuatro
motores del Auris diversas medidas para mejorar los registros de
consumo y emisiones de CO2, además de conseguir la primera
calificación Euro V para su gama de modelos. El promedio de CO2 se
ha reducido desde los 152 hasta los 146 gramos por kilómetro, y se
espera que en 2011 baje hasta 125. Entre las medidas que consiguen
estas mejoras, destacan a) la reducción de peso del motor gracias a
unos componentes aligerados. b) minimización de pérdidas mecánicas
gracias a una nueva tecnología de balancín de rodillos,
unos pistones más pequeños y
ligeros, un aceite de baja viscosidad y unas nuevas
transmisiones manuales de seis velocidades en toda la gama de
motores del Auris, así como una transmisión opcional ConfortDrive
para los motores de gasolina de 1.6 litros y 1.4D-4D. c) todos los
motores diesel del Auris presentan una menor relación de compresión,
una cámara de combustión con unas dimensiones optimizadas, una mayor
eficiencia de la refrigeración con
Recirculación del gas de escape (EGR, Exhaust Gas
Recirculation) y colectores de escape de acero inoxidable con
filtros de partículas diesel (DPF, Diesel Particulate Filter) de
acoplamiento corto.
90 cv
Con 90 cv y 205 Nm a partir de 1.800
vueltas, el Auris 1.4 D-4D puede moverse con relativa soltura en
cualquier condición, ya sea en autopista o en ciudad. Con este
motor, bastante elástico y muy
cómodo, se puede circular al máximo de la velocidad
permitida sin tener la sensación de ir rápido, ya que el régimen de
vueltas es bajo y la sonoridad es bastante escasa. Ocurre al
contrario que con el 1.3 VVT-i, que es un motor indicado para uso
casi exclusivo por ciudad y que con más potencia tiene bastante
menos respuesta.
Pudimos recorrer unos 100 kilómetros
con una unidad 1.4 D-4D que llevaba cambio automático. Lo bueno es
que consume prácticamente igual que el manual, y lo malo que su
comportamiento puede desesperar a quien busque
una subida rápida de marcha sin
apenas notarlo. En modo completamente automático y
acelerando fuertemente, se aprecia un intervalo de tiempo de casi
medio segundo en el que se corta la aceleración por completo.
Esto se puede corregir ligeramente
utilizando las levas tras el
volante o la palanca para el cambio secuencial. Sin
embargo, otro aspecto positivo de este cambio es que su
funcionamiento en retenciones, por ejemplo al entrar en una rotonda,
acompaña casi sin error el comportamiento del conductor, dejando la
marcha más apropiada para salir de ella con una reserva de potencia
adecuada.
Conducción
A pesar de no haber tocado el chasis,
Toyota se ha esmerado en refinar varios puntos en lo que respecta a
la conducción. El primero de ellos es la suspensión, cuyos
amortiguadores de menor recorrido
corrigen los balanceos e inercias y en la que la
configuración del eje delantero pasa a ser McPherson con brazo en L,
lo que reduce algunas de las vibraciones que llegan desde las ruedas
directamente al chasis. Por su parte, la dirección eléctrica ha sido
revisada para dar un tacto más preciso y quitar esa sensación
“blanda” del volante que a muy pocos gusta.
Desde 16.000 euros
Elegir el Auris en versión 3 o 5
puertas supone 600 euros de diferencia.
Habrá tres niveles de equipamiento
(Live, Active y Advance), al que hay que sumar un cuarto llamado TS
que ocupará la tercera posición justo antes del Advance. De serie en
todas las versiones el Auris se ofrece aire acondicionado, MP3/CD
con entrada de audio auxiliar, volante y pomo en cuero y
retrovisores con intermitentes integrados. Sin embargo, la versión
de acceso no lleva llantas de aleación ni tampoco control de
estabilidad (que en la versión Live y en la TS suponen 520 euros
extras).
Hay dos packs que se pueden equipar
en los equipamientos Active y TS que incluyen bluetooth, Full
Connect Audio System, climatizador y velocidad de crucero (300 o 400
euros según elijamos o no la última opción). Hacerse con un cambio
automático, en los casos que sea posible (con el 1.6 gasolina y el
1.4 diésel), cuesta 830 euros. Para los equipamientos Advance existe
una última posibilidad para
integrar iluminación por xenón, tapicería de Alcantara y
una cámara de visión trasera en el espejo retrovisor (1.800 euros).
Así, el Auris más costoso, un 2.0 D4-D Advanced con este paquete
adicional, supone algo más de 24.000 euros.
Resumen
Aunque la intención es la de dar más
presencia al Auris dentro del segmento C (donde compiten rivales
casi imposibles como el Megane, el Astra o el Seat León), Toyota no
ha arriesgado demasiado a la hora de hacer este pequeño lavado de
cara. La gama queda más completa porque hay más equipamientos y se
agradece la nueva y completa terminación TS para llamar la atención
del público joven. Sin embargo,
sigue faltando algo de energía en su filosofía. El as en la
manga de la versión híbrida (el modelo HSD que llegará en verano)
podrá dar ser un auténtico balón de oxigeno para Toyota en estos
tiempos difíciles para la marca.