Sitios
España - Noticias destacadas de España y el mundo
Más de 700 muertos en
el seísmo de Chile
El último balance oficial proporcionado por la
presidenta chilena, Michelle
Bachelet, incrementa hasta 711 el número de
fallecidos por el fuerte terremoto
que sacudió en la madrugada del sábado el centro-sur de Chile. "Este
número creo que va a seguir creciendo", afirmó Bachelet.
El
Gobierno ha decretado además el
estado de excepción durante 30 días en las regiones
afectadas (Maule, Bio-Bio y Araucanía) y también el
toque de queda en la de Maule y la ciudad de
Concepción (capital de Bio-Bio),
dos de las regiones más golpeadas por el seísmo, ante la situación
en la que ha quedado el país como consecuencia del terremoto que se
produjo el sábado y dado que se están produciendo casos de
"vandalismo y pillaje" (sobre todo en Concepción).
Así, el Gobierno se dota de
"instrumentos extraordinarios", como la participación de las Fuerzas
Armadas, que ayuden a "garantizar mejor el orden público y
restablecer la tranquilidad y la paz". Bachelet señaló además, y
lamentó, que hay "una enorme cantidad" de
personas desaparecidas,
que con certeza elevarán las cifras de víctimas mortales.
La mandataria también anunció un acuerdo con las principales
cadenas de supermercados para la entrega gratuita de
productos de primera necesidad en las regiones del Maule, Bío Bío y
algunos sectores de La Araucanía. Confirmó que el tráfico aéreo en
el aeropuerto de Santiago se ha comenzado a normalizar y reiteró,
respecto de las ofertas de ayuda internacional, que se hará un
catastro de necesidades.
Bachelet pide ayuda para hacer frente
Adelantó, en todo caso, que se pedirá ayuda en
materia hospitalaria (hospitales de campaña),
infraestructura (puentes mecano) telecomunicaciones, equipos
electrógenos para generar electricidad y purificadores de agua,
además de la llegada a Chile de especialistas en rescates. También
se aceptará ayuda en dinero, para lo cual habrá una
cuenta especial, a
disposición de personas e instituciones del país y del extranjero,
en el Banco del Estado.
Junto con destacar que el terremoto
de 8,8 grados Richter que afectó a Chile el sábado es "el quinto más
grande en la historia humana", Bachelet llamó a toda la comunidad,
civiles y militares, a los colegios de Ingenieros y Arquitectos,
entre otros, ponerse a colaborar en las
tareas de reconstrucción, tras esta "emergencia sin
parangón" que ha sufrido el país. Reiteró, además, la dimensión de
los daños, con un millón de viviendas destruidas o dañadas.
Por otra parte,
entre 60 y 80 personas de personas
permanecen atrapadas en los escombros de un edificio de 14 plantas
que se vino a bajo en Concepción
tras una réplica posterior al seísmo. El bloque de apartamentos se
derrumbó el sábado y los servicios de emergencia hacen todo lo
posible por encontrar supervivientes. Hasta el momento se ha salvado
a 26 personas y se han recuperado 6 cadáveres. Este domingo, otra
réplica (y ya van más de 100) del seísmo en el centro del país ha
alcanzado 6,2 grados.
El Gobierno reconoce
"errores" de detección
El Gobierno chileno ha reconocido
"errores" en el sistema de detección de tsunamis de la Armada, que
se equivocó al descartar la amenaza de olas gigantes inmediatamente
después del terremoto. El sábado, un tsunami provocado por el fuerte
seísmo registrado en Chile causó
cinco muertes en el archipiélago Juan Fernández, y con
posterioridad llegó a Hawai.
"Los segundos más
impactantes"
Cuatro turistas españoles de visita
en la capital Santiago de Chile relataron este sábado a
20minutos.es cómo vivieron las primeras horas tras el
terremoto. "Estábamos durmiendo y ha empezado a moverse el edificio,
han caído cosas de las estanterías, han comenzado a
sonar alarmas en la calle y todo se ha quedado sin luz. El
resto de la noche ha sido un continuo ir y venir de sirenas", dicen.
Los españoles, como el resto de turistas y visitantes en Santiago,
siguen sin poder regresar a a su país.