"Durante la gestación, la hormona
tiroidea es fundamental para la maduración cerebral del embrión y
del feto", ha explicado la doctora. En los primeros tres meses de
vida, "el embrión aún no dispone de
una glándula tiroides o ésta no es suficientemente madura,
por lo que precisa de la hormona tiroidea de la madre", ha señalado.
"El grado de las consecuencias de
esta deficiencia de yodo vienen dadas en función del grado de
carencia de esta sustancia", ha asegurado por su parte, el doctor
Lluís Vila Ballester, coordinador del grupo de trabajo sobre los
trastornos causados por la
deficiencia de yodo (TDY) de la
Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).
El último documento de la
OMS de 2007 cataloga a España como a un país con una óptima
nutrición de yodo y la mayoría de estudios de los últimos años
realizados entre la población infantil,
muestran una sustancial mejora
respecto a estudios previos, asegura el doctor Vila. Es
decir, que según la OMS, "estaríamos al mismo nivel de países
nórdicos, Alemania, Polonia y algunos países del Este de Europa", ha
asegurado el doctor.
El especialista ha afirmado que debe
garantizarse que la población consuma una cantidad suficiente de
yodo, según la edad, género y estado fisiológico. En el caso de las
mujeres embarazadas, las necesidades de yodo aumentan
significativamente, "siendo preciso que consuman
no menos de 250 microgramos al día",
ha asegurado el doctor Vila Ballester.
Esta cantidad "se puede
obtener fácilmente consumiendo sal
yodada", ha asegurado el doctor Vila Ballester. "Si la sal
yodada estuviera presente en la cadena alimentaria a todos los
niveles, la ingesta de yodo con la alimentación de cada día, sería,
muy probablemente, suficiente", ha afirmado. Además, ha recomendado
consumir leche y el pescado de mar, "ya que en el mar es donde se
concentra la mayor cantidad de yodo".