En un desayuno organizado por el Foro
'Nueva Economía', Peñá achacó la destrucción de empleo,
"el problema más importante de la economía", "al tejido
empresarial frágil y atomizado" y a la necesidad de formación del
empresariado español.
El presidente del CES apostó por
intensificar la cooperación interna
entre los servicios públicos de empleo, así como por reforzar la
externa con los agentes privados del mercado.
Marcos Peña, que cuantificó en
1.369.700 empleos perdidos por el efecto "devastador" de la
crisis sobre el mercado de trabajo, manifestó su confianza en que se
saldrá de la crisis, pero pronosticó una
recuperación "lenta y no exenta de
riesgos".
Finalmente, el presidente del CES
abogó por llevar a cabo reformas
estructurales, "porque el modelo de España es
insostenible", y no descartó una hipotética subida del impuesto
sobre las
Sicav si las medidas de ajuste de déficit público "son
insuficientes".