Así lo aseguró en el Pleno del
Congreso, que esta tarde
vota la convalidación del
decreto-ley de reforma aprobado el pasado 16 de junio por
el Gobierno, así como su previsible tramitación como proyecto de
ley. Según el ministro, la reforma
no abarata el despido, puesto que cualquier trabajador con
contrato indefinido percibirá la misma indemnización "antes y
después de la reforma".
En su opinión, la reforma
mejora las condiciones laborales y la capacidad competitiva
de las empresas, puesto que las dota de mayor flexibilidad, lo que
contribuye a incrementar la productividad de la economía. Por ello,
pidió a todos los partidos que la convaliden en el Congreso porque,
según dijo, sus planteamientos son equilibrados y sin merma de
derechos.
El PSOE, sin apoyos
El decreto-ley previsiblemente se
convalidará con el único voto a favor del PSOE, dando así el
pistoletazo de salida a la
tramitación urgente de una norma que los socialistas
afrontan sin apoyos claros que le permitan evitar cambios
sustanciales en su contenido.
El PSOE no ha logrado aún el apoyo
explícito por parte de ninguna de las formaciones de la oposición.
La reforma recibirá seguro la
"abstención crítica" del PP, CiU y PNV. Coalición Canaria y
UPN también podrían abstenerse; el
voto en contra llegará de la mano de las minorías de la izquierda
parlamentaria
IU, ICVy ERC, del Grupo Mixto, BNG, Nafarroa Bai y UPyD.
El PP, en boca de Soraya Saenz de
Santamaría, ha confirmado esta misma mañana que su partido
se abstendrá en la convalidación de la reforma laboral "por
responsabilidad". Admiten que "no les gusta pero es necesaria una
reforma laboral completa, seria y meditada". "El PP no va a apoyar
la reforma pero sí quiere un debate serio y profundo".
En el Congreso en
julio y al Senado en agosto
Salvado el trámite de convalidación, la previsión del Grupo
Socialista es aprovechar el mes de julio para
acelerar al máximo el proceso,
una idea que PP, CiU y PNV están dispuestos a facilitar, con lo que
se sumaría la mayoría de votos suficiente en la Junta de Portavoces
de la Cámara Baja para diseñar el calendario extraordinario para la
Comisión de Trabajo e Inmigración.
La previsión que se maneja en el Congreso es que la primera fase del
debate, en Ponencia y Comisión, se prolongue hasta finales de julio,
ya que entre medias se celebrará el
Debate sobre el estado de la Nación, con un Pleno
extraordinario a finales de mes para debatir las enmiendas a la
norma, que pasaría a continuación a debatirse en el Senado a lo
largo de agosto.
Los socialistas confían en lograr un
acuerdo que impida cambios
sustanciales en el decreto, que ya ha entrado en vigor, a
cambio de aceptar modificaciones en aspectos que no quedan
explicitados en la norma original, como las condiciones que permiten
a las empresas acogerse al despido de 20 días por indemnización y
diversos aspectos relativos a la flexibilización de la negociación
colectiva.