EL PUNTO G FEMENINO
Aunque en relación con el sexo los mitos son muy abundantes,
pocos alcanzan tan altas cotas como el denominado punto G. A ello
contribuyen dos cosas; primero que se trata de sexualidad femenina,
y en sexo todo lo femenino es más extraño y menos evidente que lo
perteneciente al ámbito masculino; segundo, que se trata de la zona
erógena más oculta de la mujer. Con todo ello, podemos hablar de que
el punto G es uno de los mitos sexuales de la segunda mitad del
siglo XX.
Las zonas erógenas son partes que,
estimuladas correctamente, producen las sensaciones más placenteras.
Son altamente excitables eróticamente por estímulos exteriores. La
piel es, en sí misma, la mayor zona erógena en el hombre y en la
mujer, si bien, en el área genital es donde alcanza su mayor
excitabilidad.
El "mapa de zonas erógenas" es
distinto en localización e intensidad para cada persona e, incluso,
es distinto según las circunstancias. Quiere esto decir que a cada
persona le excitan más unas cosas que otras, en lugares similares
pero diferentes, y de formas distintas. No obstante, existen unos
patrones comunes que coinciden con las zonas erógenas generalmente
aceptadas.
En la mujer son básicamente los
pezones, la vagina, el clítoris, el ano y el punto G. Sin embargo,
también lo son la nuca, la espalda, la parte interna de los muslos,
la parte posterior de las rodillas, los pies, los labios, las
orejas, etcétera. Realmente, las posibilidades del cuerpo para el
placer son tales que permiten que el arte amatorio sea algo
extraordinario en personas amantes y sabias.
El ginecólogo Grafenburg
El punto G no estaba considerado ni descrito como zona erógena hasta
que lo hizo por primera vez en 1950 el ginecólogo alemán Ernst
Grafenburg que le dio nombre como punto Grafenburg, pero dada la
compleja grafía del apellido acabó siendo sencillamente punto G. El
científico lo describió como "un punto localizado en una zona de la
pared anterior de la vagina de la mujer que puede producir una
intensa y placentera excitación al ser estimulado".
No obstante, no se puede hablar de un
"descubrimiento" en sentido riguroso ya que diversas culturas, como
algunas asiáticas y sudamericanas, tradicionalmente admitían entre
sus prácticas sexuales la estimulación de la cara interna anterior
de la vagina.
El punto G, por razones no muy bien
estudiadas produce una muy localizada y extraordinaria sensibilidad
erótica que acostumbra a culminar en un fuerte orgasmo al que puede
acompañar, en algunas mujeres, algo parecido a una eyaculación.
Cultura sexual femenina
Entre el 80% y el 90% de las mujeres obtienen sus orgasmos por
estimulación directa del clítoris. Y un porcentaje muy menor, entre
el 30% y el 40% lo obtienen eventual o regularmente también a través
del coito. Las encuestas más recientes publicadas en Europa hablan
de que sólo entre un 10% y un 20% de las mujeres de todas las edades
reconocen haber localizado su punto G.
De entre las que dicen localizar su
punto G, la mayoría afirman que les facilita la obtención de
orgasmos múltiples sin que aparezca la sensación de irritabilidad
que se produce en el clítoris tras un orgasmo.
Por fin, el punto G
El punto G es una zona localizada en la parte anterior de la zona
interior de la vagina, a medio camino entre la entrada de la vagina
y el cuello del útero. Tiene un tamaño similar al de un guisante
pero en período de excitación puede llegar a duplicar o triplicar su
superficie.
A la mujer le puede costar un poco
localizárselo ella misma con sus propios dedos, es más sencillo que
lo haga su pareja. Su estimulación más favorable debe comenzarse en
estado de excitación, una vez iniciadas las caricias preliminares.
Una estimulación "en frío" del punto G no suele ser práctica, ya que
no reacciona con la rapidez del clítoris, por ejemplo.
Así pues, y estando la mujer excitada
es sencillo localizarlo introduciendo uno o dos dedos en la vagina,
y acariciando con suavidad la cara interior hasta encontrar una
pequeña zona de textura claramente diferente, algo más rugosa que el
resto de la vagina. Su estimulación puede realizarse mediante
presión o mediante caricias regulares. La primera sensación de la
mujer suele ser la de una urgencia de orinar, pero es sólo una
sensación que se pierde rápidamente. La estimulación del punto G
junto con otras formas de estimulación en el clítoris, la vagina o
el ano, suelen producir intensos y duraderos orgasmos.
Como ya hemos dicho anteriormente, en
algunos casos se produce una emisión rápida de fluido, denominado
eyaculación femenina, que aumenta de forma considerable la sensación
de placer y plenitud en el orgasmo.
De todos modos, igual que no hay dos
mujeres iguales, tampoco existen dos puntos G iguales, y como
siempre sucede en el sexo, lo mejor es experimentar con tranquilidad
y compartiendo con la propia pareja las experiencias sentidas.

Fuente
REFLEXIONAR POR QUÉ NO FUNCIONA
EL SEXO
EL CLIMATERIO - EL ÚLTIMO DÍA DE LA
MENSTRUACIÓN
¿QUÉ ES LA MENOPAUSIA?
EL SEXO EN LA MENOPAUSIA
EL PUNTO G MASCULINO - CÓMO
ENCONTRARLO
CÓMO ESTIMULAR EL PUNTO G
MASCULINO
¿QUÉ ES LA ANDROPAUSIA?
CÓMO GOZAR EL SEXO EN LA
MADUREZ
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