Para llegar Los nuevos cálculos
efectuados por uno de los tres equipos encargados de la estimación
indican que el derrame previo a la colocación de una campana de
contención sobre el pozo averiado equivalía a una cifra
entre los 20.000 y los 40.000 barriles, según un comunicado
del Centro de Información sobre el incidente.
Hasta ahora, los expertos calculaban
que el flujo de crudo alcanzaba un máximo de 20.000 barriles (3,2
millones de litros).
Para llegar a esas cifras, el equipo
utilizó los vídeos del escape según
salía de las tuberías y analizó los datos de velocímetros
de imágenes por partículas para calcular la velocidad de fluido y el
volumen del escape.
"El cálculo más preciso para el flujo
medio antes de la inserción de la campana se encuentra entre los
25.000 y los 30.000 barriles diarios, pero podría ser tan bajo como
20.000 barriles o tan alto como
40.000 al día", señala el comunicado.
Un segundo equipo, que usa sensores
remotos e imágenes vía satélite para calcular la cantidad de
petróleo presente en el océano, considera que la media diaria de
crudo vertido es de 12.600 a 21.500 barriles. Previamente, su
estimación oscilaba entre los 12.000 y los 19.000 barriles diarios.
Los equipos estudian ahora los datos
obtenidos desde que se serraron las tuberías para colocar la campana
y evaluar cuál es el flujo desde entonces.
En su día, el Gobierno estadounidense
admitió que el serrado podría
aumentar el flujo en un 20 por ciento, porque las tuberías
deformadas no bloquearían parcialmente la salida del crudo.
Las autoridades estadounidenses
consideran que gracias a la campana de contención instalada la
semana pasada se consiguen recoger en la actualidad 15.800 barriles
diarios (2,5 millones de litros).
Esa cantidad, según aseguró el
almirante del Servicio de Guardacostas, Thad Allen, aumenta
diariamente. El objetivo era capturar
hasta 20.000 barriles.
El vertido comenzó a raíz de la
explosión, y posterior hundimiento en el mar, de la plataforma
petrolera "Deepwater Horizon", gestionada por BP, el 20 de abril, en
un incidente que causó la muerte de al menos once personas. Se trata
de la peor catástrofe ecológica en la historia de Estados Unidos.
Reunión de Obama con BP
Los principales directivos de la
petrolera BP han sido convocados a una reunión en Washington el 16
de junio, en la que participará el presidente Barack Obama, para
hablar del desastre ocasionado por el vertido del Golfo de México.