La
demanda de este tipo de intervención
ha subido un 11% en el
último mes en Reino Unido, según informan desde Daily Mail,
y los especialistas en cirugía estética no han tardado en evaluar
qué riesgos tiene someter la piel de la cara a un cambio así.
Los efectos de la 'Dimpleplasty' (dimple
significa 'hoyuelo'), una operación que consiste en realizar una
incisión en la piel que
rodea la boca y generar una depresión para que ésta se hunda en la
zona del moflete, son, en primer lugar, la
permanente presencia de una
cicatriz a ambos lados de la cara, lo que hace menos
natural la presencia del hoyuelo, cuya aparición en personas que los
tienen de forma natural se producen, especialmente cuando ríen.
Pero esta cicatriz tiene peores
efectos con el paso de los años. Al
perder elasticidad, la piel que queda por encima empezará a
caer de manera que formará un pliegue cada vez mayor a ambos lados.
"Al final, el hoyuelo se convertirá en un desastre estético",
aseguran desde la asociación de cirujanos plásticos
SurgiCare,
donde cuentan que algunos de sus profesionales ya se han negado a
realizar este tipo de intervención.