LOS TELÉFONOS MÓVILES Y LAS
RADIACIONES EN LA SALUD
La incorporación masiva a la vida cotidiana de millones de
teléfonos móviles no ha tardado en generar una polémica sobre los
riesgos graves que pueden representar para nuestra salud física y
mental. Cada vez es más general la idea de que las microondas que
desprenden los teléfonos móviles son un peligro, pese a que su
potencia es baja, comparando con otros aparatos. Pero su utilización
frecuente y prolongada, a escasa distancia del cerebro, los hace más
temibles.
En la comunidad científica hay dos
grupos, con posturas enfrentadas: estudios financiados por las
compañías de telecomunicaciones aseguran que no hay motivo de
alarma. Pero investigaciones independientes apuntan a efectos muy
graves: estrés, recalentamiento de las neuronas, tumores, etc.
Inconvenientes del móvil
A pesar de las ventajas evidentes de los teléfonos móviles, también
tienen inconvenientes:
- El estar siempre localizables es un arma de doble filo:
insustituibles ante una emergencia, a cambio siempre estaremos a
punto para recibir una llamada inoportuna, en cualquier lugar y
situación.
- Las tarifas telefónicas, en España de las más caras de
Europa, son abusivas.
- Si conducimos y hablamos por el móvil, la posibilidad de
sufrir un accidente de circulación aumenta cinco veces, según un
estudio reciente elaborado por la OCU. (En él también se informa
que los conductores no identifican ni respetan el 42% de las
señales mientras conducen y hablan desde el móvil.)
- Y se acusa al aparato de marras de atentar contra nuestra
salud. (El peligro potencial es superior para la población de
más riesgo: mujeres embarazadas, bebés, niños, enfermos y
ancianos).
Teléfonos y antenas
repetidoras
La telefonía móvil es un sistema de radiotelefonía sin hilos que
utiliza un pequeño emisor-receptor que emite en alta frecuencia, en
la banda de microondas entre 900-1800 MHz (MW), con 2 W de potencia
máxima, límite legal de potencia para no recalentar los tejidos del
cerebro.
El mayor peligro de radiación se
sitúa en la antena del móvil, muy cerca de la cabeza, y disminuye al
alejar el aparato. (A menos de 6 centímetros del cerebro la
radiación del móvil supera tres millones de veces la radiación
natural de fondo). La potencia de emisión aumenta automáticamente,
según los obstáculos (muros, vehículos, etc.) entre el móvil y la
antena repetidora.
Actualmente hay varias redes de
antenas repetidoras. La cobertura del territorio en España alcanza
el 90-95%, y las distintas compañías aprovechan el vacío legal
existente instalando sin apenas control miles de antenas de
microondas en los tejados y a lo largo de carretas y autopistas.
Es imposible averiguar cuántas
antenas de telefonía móvil hay instaladas en España, donde están y
qué distancia guardan entre los inmuebles. Como no se limita su
número y se paga por la instalación, proliferan de forma desordenada
(las compañías ofrecen alrededor de 1,5 millones de pesetas por el
uso de las terrazas de los edificios). La solución a esta situación
sería unificar las distintas redes en una red única, evitando
instalarlas, como mínimo, cerca de guarderías, escuelas y
hospitales.
Laguna legislativa
En España se está a la espera de una legislación al respecto. En
1998 se rechazó una proposición no de ley del Grupo Socialista en la
comisión de Sanidad del Congreso. El rechazo se basó en un estudio
de la OMS del que se continúa a la espera de resultados y también
remitiéndose a la futura normativa de la Unión Europea.
En estos momentos en España se
instalan las antenas de 5 a 10 metros de las viviendas. Mientras, la
UE propone una distancia mínima de seguridad alrededor de las
antenas de 58 metros. En Suiza el gobierno ha decidido fijar límites
más estrictos para las emisiones de ondas de radio y
electromagnéticas en lugares públicos, reconociendo evidencia
suficiente para fijar normativas más estrictas. También Italia,
Australia, Rusia y China han fijado límites superiores a los
recomendados por la IVNIRP (International Comission on Non-Ionizing
Radiation). (En Australia la distancia llega a 500 metros).
El Consejo de Europa ha reconocido
que "es absolutamente necesario proteger al ciudadano de efectos
nocivos que pueden resultar de la exposición a ondas
electromagnéticas" y plantea la necesidad de "adoptar una
legislación sobre los campos electromagnéticos (CEM) para proteger
de las radiaciones no ionizantes".
Efectos a corto plazo
Las alteraciones más usuales pueden ser:
- Estrés.
- Pérdida de memoria, mente en blanco, estados de confusión.
- Dolor de cabeza persistente.
- Insomnio y trastornos del sueño.
- Ruidos y zumbido de oídos, mareos y vértigo.
- Ritmo cardiaco alterado, subida de la presión sanguínea.
Efectos nocivos a largo
plazo
- En casos de uso frecuente del móvil o exposición prolongada
a las antenas, los científicos advierten de riesgos a largo
plazo, entre otros:
- Pérdida de defensas en el sistema inmunitario. Alteración
del ADN, con roturas de enlaces y destrucción de cromosomas.
- Incremento de tumores. El calentamiento de las células puede
provocar la aparición de tumores cerebrales y/o acelerar su
evolución. También se relaciona con el cáncer de piel.
- Permeabilidad cerebral, daños en la membrana celular y
alteración de su función. Alteración de la comunicación
intracelular.
- Reducción de melatonina, activación de proto-oncogenes,
envejecimiento prematuro de la célula y muerte celular.
- Igualmente se ha relacionado con el Parkinson y el
Alzheimer. Se estudia el avance de estas enfermedades con la
contaminación producida por los Campos Electro-Magnéticos de
alta y baja frecuencia, (líneas de alta tensión, ordenadores,
electrodomésticos y los teléfonos móviles.
- En experimentos con ratones se ha demostrado que el ciclo de
actividad y descanso (el ciclo circadiano) se invierte cuando se
recibe una dosis de radiación equivalente a la del móvil.
Casuística
- Un reportaje de la BBC trató del caso de un hombre de 35
años que no reconoce a su hijo recién nacido por los daños
cerebrales recibidos al utilizar el teléfono móvil en su
trabajo, cinco horas al día durante tres años.
- La compañía de seguros británica Lloyds rehusa asegurar los
riesgos sanitarios de los teléfonos móviles.
- Los sindicatos británicos rechazan que ningún afiliado pueda
ser obligado por la empresa a llevar o utilizar un teléfono
móvil en la jornada laboral.
- Un magistrado de Murcia ha condenado recientemente a la
empresa Iberdrola, (primera condena en España por la
contaminación electromagnética).
- En ciertas localidades españolas se plantean demandas entre
comunidades de vecinos, por lo que algunos ayuntamientos han
empezado a limitar los permisos de instalación. (La radiación de
microondas afecta más a los edificios que rodean la instalación
que al propio inmueble).
- En aviones y en algunos hospitales no se puede utilizar el
móvil para no alterar los sistemas electrónicos.
Consejos y precauciones
- Elegir un modelo de baja radiación.
- Usarlo moderadamente. Limitar el número de llamadas y el
tiempo de uso. El móvil ha de ser un teléfono de emergencia,
supletorio del fijo.
- Extender la antena y alejarlo todo lo posible de la cabeza
al hablar (preferible usar el accesorio "manos libres")
- Si no se usa, mantenerlo alejado del cuerpo. Evitar llevarlo
cerca los riñones, corazón, ojos o del cerebro, u otros órganos
vitales.
- Es preferible guardarlo en el bolso o en la cartera.
Utilizar una funda protectora.
- No usarlo dentro de edificios, ni en lugares cerrados
(coches, ascensores) pues aumenta la potencia de emisión y las
radiaciones. Si se usa en el coche, instalar una antena
exterior.
- Está legalmente prohibido usarlo en aviones y conduciendo
automóviles.
- No utilizarlos en lugares públicos para evitar las
radiaciones a usuarios pasivos.
- Evitar la proximidad a antenas repetidoras, en casa o en
trabajo.
- Al enchufarlo al cargador es preferible colocarlo a cierta
distancia (1 o 2 metros como mínimo). Evitar enchufarlo en el
dormitorio
- Rechazar la venta y promoción del teléfono móvil a los
jóvenes.
- Las personas de mayor riesgo (niños, personas con
marcapasos) no deberían utilizarlos.
Conclusión
Hay en juego grandes intereses. Lo primero debería ser el derecho a
la salud. (Es precisa una mayor información pública, y una actuación
más rigurosa por parte de Administración.)
Pero priman los intereses económicos
y financieros de las compañías de telecomunicaciones y de las
industrias relacionadas de nuevas tecnologías (Sólo hay que recordar
las billonarias subastas en Europa para la concesión de licencias
para la telefonía móvil de tercera generación).
Para evitar que se cumplan las
previsiones más pesimistas, se han de adoptar medidas de protección
y control más fiables y confiar que el avance tecnológico pueda
ofrecernos en telecomunicaciones productos más avanzados, seguros y
fiables.
Fuente
¿QUÉ ES LA HIPNOTERAPIA?
CÓMO SUPERAR UN DUELO
CUÁL ES EL PERFIL DE UNA
PERSONA ADICTA
CONSEJOS PARA TENER LA
AUTOESTIMA ELEVADA
LA MEDITACIÓN MEJORA LA SALUD
CÓMO CALCULAR EL GASTO CALÓRICO
CUÁNDO DEBEN HACERSE LOS
CHEQUEOS PERIÓDICOS
EJERCICIOS PARA TENER EL CUELLO
LINDO Y SANO
Ver Todo el Historial de
Notícias
|
|