El especialista irlandés ofreció una
sesión de training para los alumnos de
2º de Bachillerato del Colegio
Ramón y Cajal de Madrid. ¿Qué es un training? Se trata de
un método de ayuda para que los jóvenes aprendan a comunicarse de
una forma efectiva, a ver el lado bueno de los obstáculos que se
presenten y a planificar su tiempo. Tras dos jornadas intensas,
Fitzpatrick se conforma con que los alumnos se hayan quedado con
tres ideas: "Que se den cuenta de
que pueden controlar la forma en que se sienten; que
identifiquen de la mejor manera los objetivos que quieren conseguir,
qué les puede parar y qué necesitan para conseguirlos; y que
cualquier situación, por muy negativa que parezca, siempre la pueden
ver desde otro punto de vista". Según el especialista, «las personas
con más éxito del planeta han fracasado muchas veces, pero ellos lo
ven como un aprendizaje que luego pueden aplicar.
Owen Fitzpatrick ha dedicado su vida
a formarse en el ámbito de la motivación y del crecimiento personal.
Su precocidad llama la atención. Empezó a estudiar hipnoterapia a la
vez que psicología en la universidad con tan sólo 15 años y con 17
ya era el hipnoterapeuta cualificado más joven del mundo, así como
uno de los primeros oradores motivacionales de Europa y uno de los
mejores entrenadores. El profesor
ha enseñado a cambiar la forma de pensar de personas en todo el
mundo: Japón, Sudamérica, Italia, España, Estados Unidos, India o
Irlanda. También ha escrito varios libros, ha trabajado
como consultor para empresas y ha participado en programas de
televisión.
Parte del trabajo cae del lado del
alumno, pero, según Fitzpatrick, los profesores tienen su parte de
responsabilidad en la motivación de los estudiantes: "Si a un niño
le dices que no tiene aptitudes para la música, por ejemplo, va a
acabar convenciéndose de ello y esas limitaciones van a convertirse
en realidad", argumenta. "Los grandes profesores son aquellos que
creen en cada uno de sus chicos".
Fitzpatrick encuentra otra
explicación a la falta de atención en clase: "Numerosos estudios
dicen que las personas aprenden mucho más cuando se están
divirtiendo. Esa es la labor del profesor, conseguir que los alumnos
crean en lo que les estás enseñando". Para ello, los maestros del
Colegio Ramón y Cajal también han recibido los consejos del
profesional. "Si el profesor está en un estado de alegría, se
divierte y tiene pasión por lo que hace,
va a disfrutar más de su asignatura
y va a conseguir que los estudiantes también lo hagan. Es
algo contagioso", asegura contundente.