El techo retráctil del Mégane CC,
completamente automático y fabricado por Karmann, desaparece dentro
del maletero en unos 20 segundos
con tan sólo pulsar un botón. Sin embargo, lo que sí queda
fijo ahora es una pequeña luna de cristal entre los reposacabezas
posteriores. Gracias a esta novedad, los ocupantes pueden disfrutar,
en un interior elegante y de alta calidad, de un ambiente agradable
y con un escaso nivel de ruido y aire incluso con las ventanillas
laterales bajadas y al menos a una velocidad de 90 km/h.
Mucha luz, tanto abierto como cerrado
Si además mantenemos las ventanillas
subidas y colocamos el deflector de viento, incluso a velocidades
típicas de autopistas se puede conducir de forma agradable sin
techo. Si nos cansamos de esta modalidad
podemos hacer una pequeña parada para volver a colocar el
techo y, gracias a la superficie acristalada de aproximadamente un
metro cuadrado de tamaño, continuar disfrutando del sol y de la luz.
Algo que también resulta muy agradable con el techo cerrado es el
hecho de que el ruido del viento es sumamente bajo.
En principio, y al igual que su
predecesor, el nuevo CC está concebido para poder viajar
tranquilamente durante todo el año. El modelo TCe con motor de
gasolina turbo y 130 CV que probamos en nuestra toma de contacto
resultaba sumamente silencioso
e incitaba más a una conducción relajada y apacible que a pisar el
acelerador a fondo. Pese a su abundante potencia nominal, la
propulsión no resulta excepcional, ya que su peso de 1,6 toneladas y
su cilindrada de tan sólo 1,4 litros impiden desarrollar unas
sensaciones más dinámicas. Al menos esta potencia es suficiente para
lograr una aceleración de 0 a 100 km/h en menos de once segundos y
una velocidad máxima de 200 km/h. En una conducción ideal este
cuatro cilindros debería tener un consumo de 7,3 litros, aunque en
realidad esta cifra rondará más bien los nueve.
Seis motores, dos cajas de
cambio
De forma alternativa existen otros
tres motores de gasolina de 110, 140 y 180 CV, respectivamente, así
como tres motores diésel de 110, 130 y 160 CV. Sin embargo en España
sólo están a la venta los tres
diésel y la mecánica de gasolina que hemos probado. Sea
como fuere, a excepción del motor de gasolina de 140 CV con un
cambio CVT continuo, todos los demás motores vienen equipados con un
cambio manual de seis velocidades. En 2010, Renault debería
complementar esta gama con un cambio automático de doble embrague de
Getrag.
Este vehículo, junto con su elevado
peso, un chasis relativamente blando y una dirección algo pastosa,
proporciona en todo momento una verdadera sensación de relajación al
volante. Al entrar rápido en la curva, y debido también en parte a
una carrocería no muy rígida que digamos,
la dirección pierde algo de
precisión en su respuesta. Por el contrario, la sensación
de confort es buena, ya que en la mayoría de los casos el coche se
desliza suave y uniformemente por el asfalto.
Apto para el día a día
Lo que está claro es que para el
Mégane CC lo principal no es ofrecer
la sensación de deportividad de los roadster. Se trata más
bien de un coupé claramente apto para la vida cotidiana que ofrece
la posibilidad de poder conducirlo sin techo. Además, podremos
disfrutar de un equipamiento amplio y si uno quiere muy cómodo, de
cuatro plazas y de un maletero de grandes dimensiones. Sin embargo,
los ocupantes del banco trasero no deberían ser muy grandes y a la
hora de organizar el maletero debemos tener en cuenta que con el
techo abierto los 417 litros se ven reducidos a 211. Una ventaja
importante con respecto a su predecesor es la nueva ubicación más
adelantada de la luneta delantera, lo que hace posible que el marco
del parabrisas no quede por encima de las cabezas de conductor y
copiloto.
Precios en línea
Por unos 26.600 euros podemos
hacernos con el Mégane CC 1.5 dCi de 110, la versión de acceso más
barata. De esta forma, los precios están acordes con los de otros
modelos como Ford Focus CC, el Opel Astra TwinTop, el Peugeot 308 CC
o el VW Eos, algunos más baratos y otros más caros, pero todos por
el estilo.
Un aspecto en el que destaca el
Mégane CC tiene que ver con su equipamiento básico, que no deja nada
que desear. Junto con un completo equipamiento de seguridad, éste
incluye además llantas de aluminio
de 16", aire, radio CD MP3, elevalunas eléctricos tanto
delante como detrás, espejos exteriores eléctricos y calefactados,
así como asientos regulables en altura para conductor y copiloto.
A quien, pese a todo, el Mégane CC le
resulte demasiado caro, en
AutoScout24 les podemos
asegurar que encontrará muchísimas unidades de segunda mano
económicas correspondientes a la generación anterior.
Conclusión
El nuevo Mégane CC es un descapotable
para disfrutar y sentirse bien, ya sea con el techo abierto o
cerrado. Entre sus puntos fuertes encontramos un interior
relativamente bien aislado al
conducir sin techo, así como una conducción placentera y
muy “luminosa”.
Su motor de gasolina turbo TCe de 130
CV resulta especialmente silencioso,
a la vez que ofrece una buena
respuesta, aunque no excepcional. En cualquier caso, este
Mégane descapotable no cuenta con un diseño demasiado dinámico, sino
que más bien invita a mantener un estilo de conducción relajado.