El primer ministro luxemburgués y
presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, afirmó que las
medidas de ajuste anunciadas por España y Portugal son
"significativas y audaces"
y "contribuirán sin ninguna duda a estabilizar el nivel de deuda".
No obstante, los países de la
eurozona coincidieron en que "será necesaria una
consolidación adicional más allá de 2011, así como más
progresos con las reformas estructurales", explicó Juncker.
Otro examen, el 15 de
junio
"Los dos países se han comprometido a
tomar acciones en este sentido. Los dos países están también
trabajando en medidas adicionales,
si son necesarias, para alcanzar los objetivos de déficit en 2011",
aseguró el presidente del Eurogrupo.
Los ministros de Economía de la
eurozona volverán a examinar la situación en España y Portugal
durante su reunión de julio, una vez que se conozca el dictamen
definitivo de la Comisión sobre los planes de ajuste de los dos
países, que se hará público el 15 de junio.
La ministra española de Economía y
Hacienda, Elena Salgado, presentó ante sus homólogos en Luxemburgo
el plan de ajuste con el que su Gobierno espera ahorrar
15.000 millones adicionales hasta
2011. La ministra esperaba que el Eurogrupo no exigiera
reformas estructurales más allá de las previstas sobre el mercado de
trabajo y la reestructuración de las cajas de ahorros.
"Yo creo que todos los países han dado apoyo a las medidas que
tomamos España y Portugal y espero que hoy también sea así", había
dicho Salgado antes de la reunión, en referencia a la anterior cita
de ministros de Finanzas de la zona euro, el 17 de mayo pasado, en
la que éstos dieron una primera valoración positiva al plan.
Reforma laboral y de las
pensiones
Por su parte, el el comisario de
Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, alentó a acometer la
reforma del mercado de trabajo
y del sistema de pensiones, que a su juicio "son tan necesarias para
resolver esta situación tan delicada".
El Gobierno español se ha
comprometido a aprobar la reforma del mercado de trabajo
el próximo 16 de junio,
antes de la próxima reunión de los líderes de la Unión Europea (UE),
si no logra llegar a un acuerdo con los agentes sociales en los
próximos días.
La adopción de esas medidas extra por
parte de España y Portugal fue la condición impuesta por los socios
de la zona del euro hace un mes para aprobar
el fondo de hasta 750.000 millones
de euros destinado a ayudar a socios con problemas futuros
de financiación.
La petición del Eurogrupo se produce en el mismo día en que las
dudas sobre las finanzas públicas de algunos países europeos y las
medidas de ajuste de España hicieron que la
rentabilidad de los bonos españoles
a 10 años se disparara al cierre de la sesión hasta el
4,591%, el nivel más alto desde octubre de 2008, cuando se agudizó
la crisis financiera por la quiebra de Lehman Brothers.
En medio de la tensión de su deuda pública, España afrontará esta
semana un nuevo examen para colocar sus bonos soberanos, ya que el
próximo jueves llevará a cabo una
subasta de títulos a tres años, con la esperanza de
recaudar hasta 4.000 millones de euros.