HERPES ZÓSTER - CAUSAS,
SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO
Más del 15% de la población que sufrió varicela durante su
etapa infantil tiene probabilidades de sufrir herpes zóster en la
edad adulta. Ambas enfermedades son causadas por el mismo virus,
virus que puede permanecer latente durante años en el interior de un
nervio.
Esta enfermedad, imprevisible y muy
dolorosa, está causada por el herpes zóster, el mismo virus que
provoca la varicela. Tras sufrir dicha enfermedad algunas partículas
del virus logran sobrevivir llegando a permanecer latentes en el
tejido nervioso durante años, hasta que deciden hacerse activas,
normalmente a consecuencia del frío o las radiaciones,
principalmente en sujetos inmunodeficientes, ya que la activación de
este virus está directamente relacionada con el estado inmunitario
del paciente, de hecho las personas mayores de 50 años son mucho más
susceptibles de padecerla.
Dicho virus se multiplica y recorre
el nervio, afectando principalmente a la espalda, el pecho, la
frente o el ojo. Lo más característico de esta enfermedad es el
intenso dolor local que puede ir acompañado o no de fiebre, y por la
erupción vesicular que aparece unos días más tarde en la zona
afectada, aunque normalmente sólo hace aparición en un lado del
cuerpo, pudiendo ulcerarse o desecarse. Precisamente cuando dichas
ampollas se rompen es cuando la enfermedad es contagiosa. Pasados 15
ó 20 días las ampollas desaparecerán, pudiendo dejar cicatrices,
aunque el dolor puede llegar a perdurar durante meses, con la
posibilidad de sufrir ataques recurrentes en el 5% de los casos.
Si el virus afecta un ojo, producirá
dolor y lesiones en el párpado superior, ceja, frente, cuero
cabelludo y cara lateral de la nariz, en general no suele dejar
secuelas, aunque sí existe la posibilidad de que puedan quedar
cicatrices en la córnea, en cuyo caso habría una pérdida de visión
permanente.
Ya hemos dicho que el herpes es una
enfermedad imprevisible y si bien no podemos predecir una erupción,
si podemos mejorar nuestro sistema inmunológico para evitar su
aparición, ya que se estima que más del 15% de la población que
sufrió varicela durante su etapa infantil tiene probabilidades de
sufrir herpes zóster en la edad adulta. Para ello debemos reducir el
consumo de cafeína, alcohol y tabaco; aumentar la ingesta de
cereales integrales, frutas y verduras frescas, carnes magras,
pescados y mariscos frescos y frutos secos, es decir, una dieta sana
y equilibrada; y por último descansar lo necesario y evitar el
estrés.
Se ha comprobado igualmente que si en
un estado inicial de la enfermedad se toma abundante vitamina C y E,
la severidad de la misma puede disminuir, por ello recordamos que
son fuentes importantes de vitamina C todos los cítricos así como
las cerezas, el tomate o la papaya, y son buenas fuentes de vitamina
E el aguacate, los frutos secos y el aceite de oliva.
Si sospechas que puedes tener herpes
zóster, acude inmediatamente a tu médico, los fármacos son mucho más
efectivos si se toman al inicio de la enfermedad. Los principales
síntomas son: dolor e hipersensibilidad, fiebre, mareos, erupción
vesicular y costras. Para aliviar éstas últimas puedes aplicar en la
zona compresas frías, te ayudarán a reducir el picor.

Fuente
CONJUNTIVITIS - CAUSAS,
SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO
ARTERIOSCLEROSIS - CAUSAS,
SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO
DESMAYOS, MAREOS Y VÉRTIGO -
CAUSAS, SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO
ARRITMIA O PALPITACIONES -
CAUSAS, SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO
CÁNCER DE VEJIGA - SÍNTOMAS Y
TRATAMIENTO
DISPEPSIA O INDIGESTIÓN -
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GLAUCOMA - CAUSAS, SÍNTOMAS Y
TRATAMIENTO
ESGUINCES Y LUXACIONES -
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