ESGUINCES Y LUXACIONES -
SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO
Tanto esguinces como
luxaciones son las lesiones más habituales de las partes blandas de
nuestro cuerpo. Un esguince es
una rotura incompleta de uno o varios ligamentos, de un tendón o de
un músculo, su distensión o la ruptura de la cápsula articular.
Los esguinces son causados
normalmente como consecuencia de un movimiento que supera los
limites de la articulación, ya sea por una torcedura, un traumatismo
o una contracción inadecuada de la musculatura. Otros factores a
tener en cuenta en la aparición de la lesión son la realización de
un ejercicio físico extremo, un mal calentamiento o una musculatura
poco preparada, o una excesiva elasticidad de carácter congénito en
los ligamentos.
Los principales síntomas del esguince
son un intenso y agudo dolor tras forzar la articulación y la
aparición del hematoma y el edema. Si el esguince es leve bastará
con la aplicación de un vendaje funcional y unos días de reposo.
Los esguinces no son lesiones graves
pero si muy habituales que precisan de un tratamiento especifico e
inmediato para asegurar su correcta curación. La primera medida será
la inmovilización de la articulación, aplicación de frío local
(hielo) y acudir lo antes posible al médico. Un esguince mal curado
puede ocasionar inestabilidad articular, esto se debe a que el
ligamento afectado cicatriza con alargamiento lo que dará lugar a
una movilidad articular mayor de la habitual, lo que implica un
mayor riesgo de padecer nuevos esguinces y luxaciones en el futuro.
Si se trata de un esguince muscular o en el tendón deberemos
asegurar una correcta posición durante su curación, de lo contrario
podría quedar dicha zona débil en nuestra musculatura. También será
necesaria una correcta fase de recuperación, así como el
fortalecimiento de la zona lesionada.
Las zonas del cuerpo más
predispuestas a sufrir esguinces son el tobillo, la rodilla y la
muñeca, siendo el esguince de tobillo, sin duda alguna, la lesión
más frecuente en traumatología, pero en muchas ocasiones no se le da
la importancia que debiera, propiciando así tobillos dolorosos o
inestables con facilidad de posteriores esguinces de repetición.
La luxación es una pérdida de
contacto entre las diversas superficies óseas que forman una
articulación a causa de un desplazamiento en su posición debido
normalmente a un traumatismo de mayor o menor grado.
Aunque todas lar articulaciones del
cuerpo pueden luxarse, unas se dislocan con mayor facilidad que
otras. Las más frecuentes son las del hombro, el codo y las
falanges, siendo la del hombro la más habitual de todas debido a su
menor estabilidad.
Las luxaciones son muy dolorosas,
especialmente si el hueso comprime algún nervio, y cuando se
producen hay que acudir de inmediato a un centro médico, cuanto
menos tiempo pase desde el accidente mejor se recolocará. Tras
reducir la luxación, cuyo método más extendido es el de Kocher, se
fijará la articulación con un vendaje que evite la rotación externa.
Al igual que en el caso de los
esguinces, una luxación mal curada propiciará nuevas luxaciones en
el futuro.

Fuente
HERPES ZÓSTER - CAUSAS,
SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO
CONJUNTIVITIS - CAUSAS,
SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO
ARTERIOSCLEROSIS - CAUSAS,
SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO
DESMAYOS, MAREOS Y VÉRTIGO -
CAUSAS, SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO
ARRITMIA O PALPITACIONES -
CAUSAS, SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO
CÁNCER DE VEJIGA - SÍNTOMAS Y
TRATAMIENTO
DISPEPSIA O INDIGESTIÓN -
CAUSAS, SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO
GLAUCOMA - CAUSAS, SÍNTOMAS Y
TRATAMIENTO
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