EN QUÉ CONSISTE LA DONACIÓN DE
ÓRGANOS
Este un tema conocido por la opinión pública pero, bien por
la tendencia de la sociedad actual a estereotiparlo todo, bien por
mero terror a las intervenciones quirúrgicas, el donante todavía
constituye un grupo minoritario del total de la población. Es
necesario, pues, llegar a lo más profundo del tema para
desmitificarlo y ser justo con quienes necesitan de algo que,
desgraciadamente, aún se desperdicia en demasía: los órganos sanos.
Toda persona mayor de 18 años,
legalmente capaz, es un potencial donante de órganos y puede hacer
uso de este principio humanitario universal. De acuerdo a lo
establecido en la ley, la expresión de la voluntad de ser donante
para después de la muerte puede realizarse a través de la firma de
un Acta de Donación mediante la cual se autoriza la extracción de
órganos (corazón, pulmones, riñones, hígado y páncreas) y / o
materiales anatómicos (válvulas cardíacas, huesos, huesecillos del
oído y la piel) de su propio cuerpo y donde se especifica con qué
fin, ya sea para implante y / o investigación.
Para manifestar esta decisión sólo es
necesario concurrir con el documento de identidad a los principales
establecimientos hospitalarios y diversas dependencias habilitadas
del área de salud, tanto nacional, como provincial o municipal. Sin
embargo, la forma más simple y concreta de ser donante es compartir
la decisión con los familiares y amigos para que, llegado el
momento, ellos hagan respetar su voluntad expresada en vida. Esta
manifestación en vida es revocable en cualquier momento.
Consentimiento presunto
Toda persona es considerada donante
si no se ha manifestado contrariamente en vida. La ley contempla
este principio, pero para ponerlo en vigencia, se requiere una
consulta al 70% de los habitantes, precedida de una campaña
masiva de información sobre la donación.
¿Cuándo se pueden donar
efectivamente los órganos?
Los donantes efectivos de órganos
son las personas fallecidas por la destrucción irreversible de
la función del cerebro y tronco cerebral, a las que se mantiene
artificialmente la respiración y el latido cardíaco.
Aproximadamente 4 de cada 1.000 defunciones reúnen estos
criterios de muerte encefálica. Con respecto a la certificación
de la muerte del donante, la ley y la práctica médica son muy
claras, por lo que garantizan una seguridad absoluta.
El equipo médico que atiende a un
paciente que muere tiene la obligación ética y legal de informar
al Organismo de Procuración que se encuentra ante un probable
donante de órganos. Por ley, el diagnóstico de muerte debe ser
realizado por un médico especialista neurólogo, mediante una
evaluación clínica con pruebas específicas donde se constata la
irreversibilidad de la lesión encefálica y certificada por
métodos instrumentales: electroencefalografía, ecodopler,
arteriografía, etc.
Estos exámenes confirman, sin
ninguna posibilidad de duda, la muerte del donante potencial,
tras lo que se solicita el consentimiento de los familiares para
poder extraer los órganos. La operación de ablación de los
órganos se realiza con el mismo cuidado que una intervención
quirúrgica de alta complejidad y el cuerpo se trata con suma
consideración y profundo respeto, sin alterar su apariencia.
¿Cómo se distribuyen los
órganos?
Los órganos son distribuidos de
acuerdo con estrictos criterios médicos. Dado que es mucho mayor
el número de enfermos en espera de un transplante que la
disponibilidad de órganos, las reglas de adjudicación
contemplan, además, el principio de regionalidad, la edad del
enfermo y la antigüedad en lista de espera para la adjudicación
de los órganos. Estos criterios son observados por las
autoridades sanitarias y reevaluados periódicamente por los
profesionales especialistas.
Transplante de órganos
El transplante es el reemplazo de un
órgano vital, que ha dejado de funcionar sin posibilidad de
recuperación, por otro sano. Esta práctica se desarrolla con
mucho éxito en nuestro país y cada vez es más habitual. A través
del transplante de órganos y tejidos, muchos pacientes sometidos
a largos tratamientos han logrado mejorar su calidad de vida y
recuperar las condiciones físicas óptimas para realizar una vida
totalmente normal.
La Ley Española de Transplantes,
que regula la actividad del transplante en todo el territorio
nacional, tiene firmes fundamentos de orden moral:
- El principio de la Dignidad Humana, del que derivan la
inviolabilidad e indisponibilidad de la persona. En tal
sentido la persona tiene dignidad y no tiene precio, es
siempre fin en sí misma y nunca medio.
- La donación es un acto solidario basado en la libre
voluntad del individuo cuyo único objetivo es el bien común.
Por lo tanto, los principios de gratitud y anonimato son
condiciones esenciales para asegurar la transparencia de
este acto. Los órganos no pueden constituirse en objeto de
trueque comercial pues mantienen su naturaleza humana.
- La justicia se fundamenta en la no-discriminación de
posibles receptores estableciendo condiciones de igualdad
para todas las personas que podrían beneficiarse con la
donación de órganos y tejidos.
Los órganos ni se venden
ni se compran
La Ley Española de Transplantes
exige que, tanto la donación de órganos como el transplante,
sean gratuitos. La familia de un donante no paga ni cobra por la
donación. En el caso concreto de nuestro país, los enfermos
transplantados tampoco pagan por el trasplante, ya que éste se
halla incluido entre las prestaciones sanitarias que la
Seguridad Social ofrece de forma gratuita para todos los
españoles.
De hecho, el tráfico clandestino
de órganos es una actividad severamente perseguida por los
jueces y las Fuerzas de Seguridad del Estado.
¿Qué se puede donar?
Los órganos que se pueden donar son:
riñones, corazón, hígado, pulmones y páncreas.
Los tejidos que se pueden donar
son: córneas, piel, hueso, médula ósea y vasos sanguíneos.
También existe la opción de la
donación total del cuerpo. Las Facultades de Medicina necesitan
cuerpos para estudiar la anatomía humana o el desarrollo de
determinadas enfermedades. Esta investigación es, a veces,
importante para salvar vidas. Si desea donar su cuerpo debe
ponerse en contacto con el Departamento de Anatomía Humana de
alguna Facultad de Medicina.
¿Cambiará la actitud de los médicos a la hora de atenderme
en un momento crítico si saben que soy donante?
No. Los médicos trabajan siempre
intentando salvar la vida de los enfermos. El equipo de
transplante no tiene nada que ver con el posible donante hasta
que los médicos que lo atienden determinan que todos los
esfuerzos realizados para salvarle han sido inútiles. A partir
del fallecimiento de una persona, los médicos de transplante
tratan de salvar la vida de otros enfermos que no tienen otra
posibilidad de curación.
¿Cómo se selecciona a los enfermos que van a recibir un
transplante?
Cada hospital donde se realizan
transplantes tiene una lista de espera de enfermos para
transplantar: renales, hepáticos, cardíacos, etc. La
Organización Nacional de Transplantes tiene la lista general de
todos los hospitales de transplantes.
Cuando existe un donante en un
hospital se pregunta a la ONT si hay algún receptor en "Urgencia
0" (situación crítica, con posibilidad de morir en 48 horas si
no es transplantado). Este paciente tiene prioridad absoluta. Si
no existe ninguna urgencia cero, se procede a la selección del
receptor dentro de la comunidad autónoma en que se produce la
donación, siguiendo criterios de compatibilidad entre donante y
receptor, situación del enfermo y tiempo en lista de espera. Si
dentro de la comunidad autónoma no existen receptores
compatibles, la ONT indica en qué hospital hay un receptor
adecuado, siguiendo un orden entre los distintos hospitales de
transplantes.
Si no existiese ningún receptor
adecuado en España se conecta con otras Organizaciones Europeas
de Transplantes hasta encontrar un receptor idóneo. Se trata de
que nunca se pierda un órgano porque sabemos que cada órgano es
una vida. Un corazón o un pulmón pueden ser conservados como
máximo 5 horas, un hígado hasta 18 horas y los riñones hasta 36
horas. Como regla general podemos decir que cuanto antes se
transplante un órgano, una vez extraído, mejores serán los
resultados del transplante.
¿Queda desfigurado el cuerpo después de la extracción de
órganos y tejidos?
No. La extracción de los órganos y
los tejidos es una operación quirúrgica de cuyo rigor depende la
vida de los enfermos que van a recibir un transplante. Se
realiza en quirófano por un equipo de especialistas. Una vez
acabada la intervención se suturan los cortes realizados como en
cualquier otro tipo de intervención, se lava el cuerpo y se
envuelve en un sudario. No queda ninguna deformidad ni lesiones
externas que desfiguren el cadáver.
¿Puede conocer la familia de un donante el nombre de los
enfermos transplantados?
No. La Ley Española de Transplantes
exige que la donación y el transplante sean anónimos, de manera
que los médicos no pueden decir a los familiares de un donante a
quién se le ha realizado el transplante, ni a un enfermo
transplantado quién fue el donante. La Oficina de Coordinación
de Transplante suele enviar una nota a los familiares del
donante comunicándoles los resultados de los transplantes, pero
sin decir nombres.
Fuente
¿QUÉ ES LA VISUALIZACIÓN Y EN
QUÉ CONSISTE?
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